Volkswagen ID.4

29 septiembre, 2020
J. ROBREDO
Estreno del SUV eléctrico

Tras el ID.3, Volkswagen repite su apuesta por el coche eléctrico 100% presentando este nuevo ID.4 con carrocería tipo SUV y varias versiones, pudiendo llegar a alcanzan los 520 km de autonomía máxima.

Segundo modelo realizado sobre la plataforma modular del grupo para coches eléctricos (MEB) y primer SUV eléctrico de Volkswagen, está basado en el “concept” ID.Crozz, presentando un diseño muy limpio y aerodinámico (Cx de 0,28), con detalles como las manillas de puerta ocultas y enrasadas (salen de las mismas automáticamente al acercarse con la llave).

Primo hermano directo del Skoda Enyaq, con el que comparte plataforma, se sitúa más cerca del segmento compacto que el modelo checo, con sus 4,59 m de longitud (4,67 m el Enyaq) y prácticamente su misma batalla (sólo 6 mm más), una distancia entre ejes de 2,77 m que repite la del ID.3, muy generosa para sus dimensiones (aunque, lógicamente aún lo es más en el ID.3). Para ser más ecológicos que nadie, la marca presume de que el Volkswagen ID.4, además de ser “cero emisiones” anuncia un balance neutro en la emisión de CO2 durante su proceso de fabricación. Otra cosa es que la alimentación eléctrica de las recargas de sus baterías proceda de generación “limpia”… Pero esa es otra historia.

Para empezar, en serie limitada First Edition

De momento, el Volkswagen se presenta con la serie especial de lanzamiento ID.4 First Edition con una sola mecánica. Está dotada de un motor eléctrico de 150 kW (204 CV), tracción trasera y cambio monomarcha, alimentado por un paquete de baterías de ion-litio de 77 kW/h con 520 km de autonomía máxima (WLTP) pero capaz de admitir hasta 125 kW en carga rápida (DC), lo que según Volkswagen supone obtener 320 km de autonomía en media hora.

La batería consta de 12 módulos con 24 células tipo bolsa situadas bajo el habitáculo y dotadas de refrigeración líquida para mantener su integridad en las cargas, dentro de una estructura protectora de aluminio con un marco de alta resistencia. La marca garantiza el 70% de su capacidad a los 8 años de uso o 160.000 km. El Volkswagen ID.4 contará con un diferencial de deslizamiento electrónico limitado LSD (un autoblocante electrónico) y dirección de desmultiplicación variable. Frente a sus casi 4,6 m de largo, mide 1,61 m de alto y 1,85 m de ancho, destacando por su gran altura libre al suelo (21 cm), notable incluso para un SUV (el Tiguan sólo tiene 19 cm) y su exagerado diámetro de llantas (20” y 21” en el caso del First Edition Max). Concebido para 5 plazas (y sin opción posterior para 7, según la marca), ofrece un buen maletero de 543 litros de capacidad, aunque ahí le gana su primo de Skoda (el Enyaq anuncia 42 litros más), que pueden ampliarse hasta 1.575 litros con los asientos traseros plegados.

Estéticamente, aparte de recordar al ID.Crozz, el Volkswagen ID.4 presenta un diseño muy limpio y fluido, con un frontal de faros afilados y sin parrilla (no le hace falta al no llevar radiador). Dominan los contornos suaves, sin protuberancias –como se ve en el detalle de las manillas ocultas- y hasta el alerón superior del techo se ha procurado integrarlo de forma que parezca parte del mismo. Los perfiles laterales no son agresivos, y sólo destaca en especial el inferior curvado, bajo las puertas.

Faros y grupos ópticos traseros se unen por una fina banda luminosa y en general se aprecia una continuidad en formato SUV respecto al ID.3. Desde el principio de su lanzamiento se presenta en 4 colores metalizados de carrocería (Blanco Glaciar, Amarillo Honey, Azul Stonewashed, y Gris Magnese), junto a un paquete de personalización llamado Style con tonos negros y grises a contraste (retrovisores y techo negros más pilares, barras de techo y embellecedores superior grises).

Los faros son de diodos (y del tipo Matrix LED I.Q. Light interactivos en el caso del ID.4 First Edition Max), mientras que los pilotos traseros (también de diodos) son de efecto tridimensional y también personalizables (como la luz de saludo de bienvenida, etc). En el Volkswagen ID.4 First Edition Max, los grupos ópticos traseros son dinámicos (intermitentes de encendido direccional, luz de freno de distinta intensidad según la frenada, etc) con varias funciones configurables, contando con techo panorámico, apertura del maletero sin manos y reglaje electrónico y neumático de asientos.

Para compensar la casi media tonelada del peso de las baterías (493 kg), se ha procurado aligerar al máximo el bastidor y la carrocería, recurriendo con frecuencia al aluminio y al acero de ultra alta resistencia (como en las taloneras laterales, que hacen de elementos de refuerzo, ya que las baterías van en el piso del coche).

Interior: domina la amplitud para cinco

En cuanto al interior destaca por su amplitud, fruto tanto de su gran batalla como del menor volumen de la motorización eléctrica (Volkswagen dice que es más amplio por dentro que un Touareg). El salpicadero es muy simple lo mismo que todo el habitáculo, sin túnel ni apenas consola que resten espacio habitable. Sólo una gran pantalla multimedia central (de 10” ó 12”, que eclipsa al propio cuadro digital de instrumentación, también forma de pantalla apaisada pero mucho más pequeño).

El tapizado básico es bitono, con molduras de puertas a juego, y algún elemento de contraste en el volante. En opción hay una tapicería de microfibras (Art Velours), de serie en los First Edition, y molduras en negro piano (el First Edition Max, que también lleva asientos con ajuste eléctrico y masaje. Ambos llevan insertos de piel sintética (polipiel) y materiales y revestimientos ecológicos (Volkswagen los llama “veganos”).

Como coche típicamente eléctrico se prescinde de mandos y botones; toda selección pasa por la pantalla multimedia (algo muy cuestionable), complementado por el sistema de mando por voz, que admite órdenes con un lenguaje natural y se activa al pronunciar el saludo «Hola ID». Tenemos también como complemento un “head up display” (el mismo del ID3), con imágenes en realidad aumentada, y bajo el parabrisas lleva una fina banda de luces (ID Light), donde aparecen señales para reforzar la atención del conductor (con los demás asistentes), indicar direcciones o avisar de situaciones de peligro.

El “head up display”, además de proyectarse en el parabrisas se sirve de la realidad aumentada para ofrecer imágenes hasta 10 metros por delante del coche (con flechas de navegación que se fusionan con la realidad). La conectividad queda asegurada por el acceso a entornos Android Auto, Apple Car Play y Mirror Link, la navegación Discover Pro, y la App Connect para la transmisión de datos por el teléfono, con el We Connect Start (C2X), el control por voz online, actualizaciones a distancia o la aplicación We Connect ID para controlar la carga y la climatización a distancia.

Por ahora, un motor de lanzamiento

De momento, el único motor disponible es el de 150 kW (204 CV) con un motor eléctrico síncrono con rotor de imanes permanentes, que da 31,6 mkg de par y le permite una velocidad punta autolimitada de 160 km/h con una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos, siendo capaz de arrastrar un remolque de una tonelada. Entre otros, presenta dos modos de conducción, el D (Drive) y el B (Brake), el primero con mínima retención y recarga eléctrica al dejar de acelerar (pero máxima inercia), y el segundo al revés, con la máxima recuperación de energía eléctrica al frenar o retener.

Pero es evidente que más adelante diversificará su oferta con otros niveles de potencia, distintas capacidades de batería, tracción 4×2 y 4×4, etc. Con vocación de SUV eléctrico universal (se fabricará y venderá en Europa, EE.UU. y China), aún quedan muchas incógnitas por despejar de este ID.4, desde hasta qué punto las innovaciones técnicas de estas “first editions” llegarán a los modelos normales (como la suspensión adaptativa inteligente o la dirección progresiva) y el precio final de éstos, que desde luego no debería rebasar los 40 ó 45 mil euros en nuestro mercado. Sin olvidar los tiempos reales de recarga desde un enchufe doméstico de corriente alterna (AC) y 10 amperios, de los que aún no hay datos…

En cuanto a las ayudas a la conducción, cuenta con control de crucero inteligente (con “stop & go”), programador de velocidad activo (en función de la información del navegador y del tráfico), lector de señales, asistente de aparcamiento semiautónomo, de mantenimiento de carril con aviso de abandono involuntario y detección de obstáculos con frenada de emergencia (incluida la frenada en medio de un giro).

Está clasificado como vehículo con nivel 2 en conducción autónoma (con volante sensitivo, o sea que si se sueltan las manos del volante, basta tocarlo para que detecte las manos de nuevo sin tener que aplicar algún leve movimiento de giro). Son ayudas que se encuadran en el IQ Drive que equipan al completo estos ID.4 First Edition (algunas sólo en el First Edition Max) y que ya veremos hasta dónde se extienden en el modelo básico de producción, que seguramente llegue con un motor menos potente y menos autonomía de batería.

De momento, Volkswagen pone a la venta el ID.4 este otoño en Alemania por 49.950 euros, precio de la versión de acceso, mucho más que el Skoda Enyaq, su principal rival (39.000 €). Aunque antes habrá que vender las 27.000 unidades de la edición especial de lanzamiento, la “First Edition” (“1st”, desdoblada en normal y Max), que sale a la venta por diez mil euros más (59.950 €), con las primeras entregas previstas para primeros de 2021.

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