Tecnología eléctrica “neorretro”
Con dimensiones absolutamente desproporcionadas y su estilo de caricatura de coche de lujo, el Vision Mercedes-Maybach 6 hará su debut en París, pero más como “concept” de animación para el público que como anticipo de ningún tipo de supercoupé de lujo.

Así lo ha reconocido el propio director de diseño de Mercedes, Gordon Wagener quien ha dicho que se trata más bien “de una exploración de hacia donde podrían ir los futuros productos de la marca”, más que un posible futuro modelo. En cualquier caso se llevaba tiempo hablando de un supercoupé Maybach, y tras la filtración por Internet antes de tiempo de algunas imágenes, Mercedes decidió mostrarlo en el concurso de elegancia californiano de Pebble Beach, dentro de la Monterey Car Week.
Y la verdad es que quizá sea su mejor marco, por lo excesivo que representa en sí todo su diseño. No sólo son sus 5,70 m de largo, por 2,10 m de ancho y sólo 1,33 m de alto, ni sus exageradas ruedas con llantas de 24” de diámetro, ni su monumental parrilla cromada que parece querer devorar todo lo que se le aproxime… Todo en él resulta excesivo y desmesurado, envuelto en un diseño “neo-retro” que oculta una poderosa mecánica eléctrica capaz de hacerle pasar de 0 a 100 km/h en menos de 4 segundos, con su velocidad máxima limitada a 250 km/h.
Para ello este “concept” monta 4 motores eléctricos de 136 kW (uno por cada rueda) que totalizan 550 kW de potencia (748 CV), con una sorprendente alimentación eléctrica de nada menos que 80 kW/h de capacidad de entrega de sus baterías, lo que asegura una autonomía de 500 km según las normas europeas NEDC. Mercedes ya ha experimentado con este tipo de esquema de tracción eléctrica, basta con que recordemos el SLS AMG Electric Drive de 2012, que también recurría a los 4 motores eléctricos, uno por rueda y de similar potencia.

Con tracción total gracias a los 136 kW de cada motor por rueda, este Vision Mercedes-Maybach 6 ofrece la posibilidad de recarga por inducción de sus baterías de ion-litio, sin necesidad de enchufar ningún cable del coche a su fuente de alimentación, con varias opciones de recarga incluida una rápida que permite proporcionar en 5 minutos a sus baterías (colocadas en el piso, para rebajar el centro de gravedad) la tensión suficiente para recorrer 100 km.
Mercedes ha dejado claro que por ahora este Vision Maybach no es más que un “concept” creado como laboratorio rodante de altas prestaciones en tracción eléctrica, sin embargo, hay algún resquicio para que a medio plazo pueda llegar a ofrecerse un coupé Mercedes-Maybach de la Clase S, aunque menos ostentoso y mastodóntico que este prototipo, séptimo Maybach de la historia con carrocería coupé en lo que va de siglo, ya que aparte de la única unidad hecha por Mercedes a título experimental (el descomunal y carísimo Maybach Exelero) hubo otros cinco artesanales realizados de encargo por el carrocero independiente Xenatec, también con 5,7 m de largo, a partir del Maybach 57 S (que salían al estratosférico precio mínimo de 700.000 euros, impuestos aparte). Pero eso fue cuando Maybach existía como marca aparte e independiente del grupo Daimler (hasta 2015).
Esta circunstancia no quita que Mercedes haya hecho un guiño a los amantes de estas excentricidades con este colosal prototipo 2+2, con su frontal de faros finos y rasgados (dos simples tiras de diodos) que enmarcan la imponente parrilla de lamas verticales cromadas que remata su impresionante y larguísimo capó, con el doble emblema de Maybach y la estrella. Y si su diseño resulta un tanto retro, con su marcado voladizo posterior tumbado, ahí están sus puertas de apertura vertical en alas de gaviota para aportar el toque “high tech”, junto con su ausencia de retrovisores externos, sustituidos por cámaras de video.

En el interior se ha buscado un ambiente de salón de lujo con visión a 360º, y asientos que monitorizan de forma continua las constantes vitales de sus ocupantes, con botones que en vez de recortarse sobre el cuero, han sido sustituidos en las superficies tapizadas por «pantallas de sensores corporales» en miniatura. De este modo, la configuración de los asientos –posición, temperatura o la función de masaje– se activa y regula directamente por el pasajero. Estos sensores insertados en la tapicería también registran la incidencia de la luz, el color de la ropa de los ocupantes y la temperatura ambiente para adaptar su temperatura y generar efectos especiales de iluminación interior.
El cuadro de instrumentación es totalmente digital, como era de esperar, con un “display” en forma de pantalla continua que cubre todo el ancho del salpìcadero y donde se muestra información de todo tipo, solicitada gestualmente, también proyectada sobre el parabrisas, que puede servir de superpantalla transparente, donde leer datos relativos a la conducción y la información geográfica del viaje a lo largo de toda su anchura.
En suma, un coche muy largo, muy ancho y muy bajo, presentado en un llamativo color rojo, con una buena aerodinámica y un peso total que no baja de las dos toneladas y media, y con un interior igualmente espectacular en su amplia y baja cabina presidida por sus magníficos y espectaculares asientos, diseñados como prolongación de los paneles de puertas. Así es el Mercedes Vision Maybach 6, cuyo diseño “neorretro” se combina con detalles de plena actualidad, con mandos ultramodernos para controlar todo en el vehículo mediante gestos (como ya anticipó la nueva Serie 7 de BMW), junto a otros más tradicionales en los acabados de lujo, como los insertos de madera, llevados aquí hasta el suelo (chapado en madera de olmo) o los asientos de cuero con acolchado Chesterfield.
















