El todo terreno constructor indio acaba de incorporar un nuevo motor diesel denominado Dicor, que viene a sustituir al menos eficiente 3 litros de 115 CV. Se trata de un tetracilíndrido de culata multiválvula, de 2.2 litros con alimentación por inyección directa «common rail» (1.600 bares de presión) y turbocompresor con intercooler, que rinde 140 CV a 4.000 rpm, entregando un par máximo de 32,6 mkg entre 1.700 y 2.700 rpm. Cumple la normativa anticontaminación EuroIV, reduciendo sus consumos y emisiones en casi un litro/100 km de media (7,7 l/100 km en ciclo combinado). Las emisiones se quedan en unos ajustados 198 gr/km de CO2, lo que le evita pagar el tramo más alto del impuesto de matriculación.
Asociado a una caja manual de 5 marchas, se vende con dos transmisiones: a las ruedas traseras (4×2) o integral 4×4 con el eje delantero desconectable. Esta segunda opción incorpora un selector de tipo rueda en el salpicadero (algo impreciso) con las tradicionales tres posiciones para la caja transfer: 2H, 4H y 4L, con el que podemos pasar de 4×2 a 4×4 en marcha hasta 60 km/h.
Además cuenta con diferencial trasero tipo LSD. La versión 4×2 cuenta con algunas incorporaciones estéticas y de equipamiento, haciéndola más atractiva. Exteriormente se equipara al resto de la gama con estriberas, y paragolpes y molduras pintados en el color de la carrocería, mientras que en materia de seguridad se beneficia del ABS y el doble airbag frontal. La variante 4×4 puede refinarse aún más con la tapicería de cuero opcional.
La prueba de conducción transcurrió por autopistas y pistas de varias dificultades. En ambas situaciones se desenvolvió aceptablemente, destacando la conducción por campo —su punto fuerte—, donde, además de ir calzado apropiadamente, afrontó con éxito las pendientes más pronunciadas y los terrenos bacheados, demostrando niveles de confort aceptables. El comportamiento en asfalto (con propulsión trasera) es bastante rutero, manteniendo las 2.500 rpm como régimen de giro cómodo y velocidad de crucero legal. Se nota el esfuerzo de la marca en mejorar todos los ajustes en puertas y molduras, que han reducido el ruido aerodinámico, si bien a partir de 3.000 rpm, el ruido del motor se hace más evidente, además de filtrarse por los pasos de rueda el ruido de rodadura de sus neumáticos de tipo mixto, resultando algo incómodo. A partir de 1.500 rpm el motor empieza a responder pero hasta las 2.000 rpm se aprecia alguna vibración del motor en las recuperaciones.
El Grand Safari 2.2 está a la venta únicamente en versión de 5 plazas (18.545 euros) con transmisión 4×2 y 20.987 euros con tracción 4×4, y existe una versión 4×4 más exclusiva con cuero denominada «Leather» ( 22.334 euros) y tiene una garantía de 4 años ó 10.000 km.