Javier Gete
La recarga solar y los coches eléctricos solares
Existen ya diversos prototipos de los llamados “Coches eléctricos solares”, que consiguen cargar total o parcialmente sus baterías a través de las placas solares con que cuentan sin enchufarse, aunque hay aún mucho que avanzar en este sentido ya que dicha tecnología será útil fundamentalmente en países soleados como el nuestro.
Por otro lado, una tendencia ya imparable, es la recarga de coches eléctricos o electrificados a través de paneles solares instalados en la propia vivienda o en zonas públicas así habilitadas.

Actividades como las descritas, estamos seguros de que influenciaran de manera directa la gestión también de los seguros y del tipo de pólizas a aplicar en cada caso, aunque por el momento sólo algunas compañías de seguros han oficializado procesos específicos de cara a las nuevas tecnologías electrificadas de los vehículos.
Los coches eléctricos solares
La energía solar es gratis en su consecución, lo que supone una ventaja importante que merece la pena investigar por parte de los fabricantes. Los vehículos eléctricos solares que se conocen hasta la fecha, cuentan con una superficie superior cubierta con paneles que absorben la luz para su conversión en energía eléctrica que se almacena en sus baterías para alimentar un motor eléctrico, aunque hasta la fecha con ciertas limitaciones en cuanto a la cantidad de energía generada.

Hay dos prototipos conocidos en el mercado que ya expresan el potencial de esta tecnología, como es el “APTERA” que ya acumula 22.000 reservas de lanzamiento, y el “LIGHYEAR 0” que es el fruto de muchos años de investigación.
Las autonomía que aportan estos modelos ya son considerables, aportando el “APTERA” sobre 64 km en un día soleado (hasta 7 meses sin necesidad de recargar en recorridos urbanos medios), mientras que el “LIGHYEAR 0” alcanza hasta 70 km diarios y garantiza hasta 2 meses sin recarga por conexión.
Con estos parámetros se deduce fácilmente que conseguir una recarga completa de las baterías implicaría tiempos nada operativos, si bien la energía captada de forma solar se completa con la generada en circulación por recuperación en frenadas y desaceleraciones, permitiendo así autonomías como las descritas.

Recarga de vehículos eléctricos en localizaciones públicas o en la vivienda con paneles solares
Al ser la energía solar la más limpia del planeta, además de barata en su obtención, se están expandiendo cada vez más las instalaciones con paneles solares, ayudando muy directamente a reducir las facturas de la luz por autoconsumo en el hogar y, por supuesto, mitigando el costo de recarga de coches eléctricos si se recargan en casa con energía solar renovable a nivel global.
Cargar un vehículo con energía solar es perfectamente factible, aunque es necesario considerar algunos conceptos como la potencia contratada que se necesita para poder recargar el vehículo eléctrico (o electrificado), así como cuándo es el momento adecuado para recargar el coche (incluso por la noche que aunque ya no hay sol, su energía puede guardarse en acumuladores).

En realidad es solo un tema de sentido común, encontrando la combinación más sostenible en función de la instalación con la que se cuente en la vivienda, que puede ser de dos tipos:
- Instalación fotovoltaica aislada, con captación de energía a través de las propias placas solares con almacenamiento en baterías y funcionando manera totalmente independiente respecto a la red eléctrica.
Es evidente que con este tipo de instalación es prácticamente imposible recargar el vehículo en días con poca luz solar o días nublados y, por supuesto, si la vivienda está ubicada en una zona poco soleada menos aún.
- Instalación fotovoltaica de autoconsumo, conectada a la red eléctrica, que a su vez podría ser:
- Con excedentes y sin compensación: nada eficaz para uso residencial.
- Con excedentes y con compensación: en esta tipología la energía excedente que sobra respecto al uso global de la vivienda se vuelca en la red eléctrica y consecuentemente la comercializadora aporta un descuento en tarifa como compensación de la energía que recibe, que suele ser de 4 ó 5 céntimos de Euro por cada kW/h vertido. En esta tipología es donde encontramos las auténticas sinergias para recarga de vehículos electicos o electrificados.

¿Cuántos paneles solares se necesitan para la recarga de un vehículo eléctrico?
Veamos, partiendo de la base de que un panel solar es capaz de proporcionar entre 150 y 500W (según zona geográfica) y que no producen energía en las horas nocturnas, lo lógico sería cargar el vehículo de día con las placas en pleno rendimiento.
Si por ejemplo suponemos una carga plena solar diaria para un vehículo eléctrico con una batería de 52 kW/h de capacidad (344 km de autonomía), suponiendo que se realizan 10.000 km anuales se consumirán 1.512 kW/h de energía anual, por lo que será necesario instalar 4 placas solares que sean capaces de generar 375 kW/h cada una de ellas al año.

En el caso de utilizar una instalación que revierta energía excedente a la red eléctrica, estos excedentes pueden compensar económicamente la actividad, utilizando estos excedentes o su compensación económica para la recarga del vehículo, que realizaremos siempre por la noche.
En consecuencia la recarga de un coche eléctrico es perfectamente posible con una correcta utilización de la instalación, aconsejando en todo caso una instalación en la vivienda con conexión a la red eléctrica, para así poder compensar los excesos o sus compensaciones económicas de energía producida para recargar el vehículo siempre por la noche, teniendo en consideración algunos cálculos como los expresados.
