Las letras del placer
A los tres años de su lanzamiento, el Peugeot más deportivo de toda su gama sufre su primer “lifting”, con un suave cambio frontal de imagen que refuerza su personalidad, repitiendo la actual oferta motriz.
Destaca por su frontal estilizado y minimalista, con la parrilla central más pequeña (al estilo del 208) separada de la toma inferior de aire (y no unida en una grande como hasta ahora). La toma de aire central queda realzada por dos junquillos cromados satinados y finamente pulidos, y sobre el capó, como seña de identidad, el nuevo emblema del león brillante y satinado.
Este nuevo frontal se ve reforzado por una toma de aire inferior que se prolonga a cada extremo en una firma luminosa, visible tanto de día como de noche, formada por 6 diodos sutilmente esculpidos que se repiten en las ópticas traseras. Por su parte, los nuevos faros halógenos van enmarcados en un fondo de aluminio (o de xenón direccionales sobre fondo de titanio).

El conjunto proporciona al RCZ una nueva estampa, bien asentado sobre sus ruedas de 18” ó 19” (mejor 18”) y presto a devorar el asfalto con sus 200 CV, para demostrarnos la delicia que representa conducirlo gracias a su chasis excepcional (por su eficacia y precisión), al mando de un puesto de conducción difícil de mejorar (nada que objetar al asiento tipo baquet y al pequeño volante del 200 CV), desde el que nos deleita con su excelente unión al suelo y su girar plano con la ayuda de su bajo centro de gravedad, un mando del cambio de recorridos cortos y muy preciso y el alerón trasero retráctil con dos ángulos de ataque. Dirección y frenos cumplen perfectamente, destaca su confort y seduce el sonido de su motor.

Por dentro encontramos nuevos detalles y mejores remates, cuidando los anteriores fallos y dando mayor sensación de calidad percibida, como el pomo de la palanca de cambio en negro lacado o las inserciones de cuero en los paneles de puertas (y de aluminio en el salpicadero). La gran capacidad de su maletero (para tratarse de un coupé 2+2) permanece invariable (384 litros oficiales, que son 321 reales al que se añaden varios huecos bajo el piso (más de 30 litros extra). Y abatiendo los respaldos de las dos plazas adicionales traseras (muy poco útiles) se eleva la capacidad máxima del coche a 760 litros. También aumentan las posibilidades de personalización: tres colores en los arcos del techo (aluminio, arena y negro) y tres nuevos decorados de bandas adhesivas.
La oferta de motores se compone de los ya conocidos 2.0 HDi FAP 163 CV y los 1.6 THP de 156 y 200 CV, oferta que se completará a final de 2013 con el nuevo RCZ-R con el motor 1.6 THP de 260 CV. Con cambio manual de 6 velocidades (y en opción automático secuencial también de 6 en el 1.6 THP 156 CV), repite las prestaciones conocidas con consumos muy contenidos que se escalonan entre 5,3 y 7,3 lts/100 km. Su precio parte de 28.000 euros.




























