Todo cambia, menos el nombre
Hyundai muestra las imágenes definitivas de su nueva generación Tucson 2021, el SUV compacto más vendido a nivel mundial y modelo estrella de la marca coreana que presenta una calandra vanguardista y dos distancias entre ejes.
El nuevo Hyundai Tucson 2021 es un coche radicalmente nuevo que apunta a seguir la estela del Kona pero yendo un paso más en sofisticación y diseño, en un ejemplo muy original y logrado que va más allá del futurismo llamativo de otros rivales para ofrecer una armonía muy lograda de soluciones funcionales. Esta transformación le hace introducir cambios radicales de diseño, interior y mecánicas, con una conectividad a la última y nuevos motores, híbridos incluidos, con la gama más electrificada de su clase.

Transformación morfológica
La verdad es que esta cuarta generación Tucson, no se se parece a la anterior en nada, tanto por fuera como por dentro. Su carrocería presenta formas mucho más angulosas y un nuevo frontal con una parrilla frontal muy panelada en pequeños cuadros en cuyos huecos laterales se alojan las luces de cruce diurnas y nocturnas, de diodos, perfectamente ocultas, siendo sólo visibles cuando el conductor las activa.
Igualmente, en la zaga se ha optado por una doble banda de luces de posición también de diodos pero en forma de dobles “dientes” verticales, mientras que los pilotos principales se unen por otra banda horizontal de diodos que cruza el portón trasero. Los pilotos traseros también recurren a patrones paramétricos que ocultan algunas luces a simple vista, y el lateral mantiene las mismas líneas angulosas en los pasos de rueda, junto a unos marcados perfiles diagonales, otro horizontal trasero, el del abombado anterior… Todo bajo un diseño radicalmente distinto al anterior, dentro de un estilo que Hyundai ha bautizado como “Parametric Dynamics”, y que a su vez se inspira en el “concept” Vision T presentado en el Salón de Los Ángeles de 2019, adoptando una nueva identidad de diseño denominada “Sensuous Sportiness” que busca la “armonía entre proporción, arquitectura, estilo y tecnología”.

Con dos batallas y hasta 4,63 m
Pero dentro de esta “dinámica paramétrica” con “deportividad sensual” las medidas del nuevo Tucson repiten casi las anteriores; la batalla sólo gana 1 cm (2,68 m) y 2 cm más su longitud total (4,50 m justos), por 1,86 m de ancho (+1,5 cm) y 1,65 m de alto (+0,5 cm). La parte final del techo se inclina un poco más, buscando un efecto coupé, y bajo la visera de su luneta se oculta el limpialuneta. Su tren rodante mantiene las medidas habituales (llantas de 17” a 19” de diámetro, las primeras de acero y las siguientes de aleación), y el maletero ofrece una capacidad mínima de 546 litros y una máxima de 620 (varía según la mecánica que monte), aumentando de 1.725 a 1.799 con los asientos traseros abatidos (viene a ganar de 33 a 107 litros respecto al modelo precedente).
El máximo volumen de 620 litros con 5 plazas corresponde al híbrido normal HEV (y casi igual el enchufable, PHEV) , mientras que el diésel baja a 598 litros (debido al depósito de líquido AdBlue) y los “mild hybrid” a 48 voltios se quedan en 546 litros (diésel) y 577 (gasolina). La habitabilidad interior viene a repetir la ya conocida, aunque Hyundai afirma que hay más espacio en las plazas traseras (2,5 cm más en espacio para piernas).

Todos estos datos se corresponden al Hyundai Tucson 2021 que vendrá a Europa (fabricado en la planta checa de la marca coreana en Nosovice, donde ya se montaba la anterior generación), pero Hyundai lo producirá también en otras plantas mundiales, así como otra versión del mismo de batalla alargada (2,76 m de distancia entre ejes y 4,63 m de longitud total) con 7 plazas y enfocada al mercado americano y asiático (que quizá se importe también en Europa).
Sofisticado interior minimalista
En cuanto al interior, se ha buscado el aprovechamiento máximo del espacio (que Hyundai denomina “interspace”), con un diseño que busca la reproducción de una cabina aeronáutica. El salpicadero presenta aireadores continuos de salida indirecta que comienzan en las puertas y fluyen hacia la consola central, un cuadro de instrumentos digital, volante de dos radios levemente achatado por su base y una consola central muy orientada al conductor que simula una gran pantalla digital, donde se integra la auténtica pantalla digital multimedia de 10,25” (el mismo formato que el cuadro digital) con pulsadores sólo táctiles, suprimiendo por completo las teclas de mando directo.

Más abajo, la palanca del cambio da paso a un grupo de botones, junto con un par de “touchpads” para gestionar el sistema multimedia (el reposabrazos va conectado al cambio electrónico por botón “shift by wire” para un uso intuitivo por parte del conductor).
La conectividad emplea la última versión Bluelink, que incluye rutas de navegación de último recorrido, nueva función de perfil de usuario, así como la posibilidad de localizar, bloquear y desbloquear el coche a distancia. También se puede ver de forma remota datos del nivel de combustible, temperatura interior, etc… entre otros parámetros del coche.
Con una amplia oferta motriz
En cuanto a motorizaciones, la gama parte de dos motores básicos, ambos de cuatro cilindros, el 1.6 T-GDI de 150 CV en gasolina, y el 1.6 CRDi en diésel (115 CV), los dos turboalimentados y con inyección directa, pero que combinados con tres tipos de hibridaciones (normal, enchufable y ligera “mild hybrid” a 48V) permiten una gran variedad de opciones. Las versiones de acceso son de tracción delantera, cambio manual de 6 relaciones y motores de combustión sin hibridar, partiendo del 1.6 CRDi (115 CV) seguido del 1.6 T-GDI (ahora llamados “Smartstream”) y 150 CV (que también puede pedirse con tracción 4×4).

Luego viene un híbrido convencional no enchufable (1.6 T-GDI HEV) que combina el motor de gasolina 1.6 con otro eléctrico de 44,2 kW (60 CV) alimentado por una batería de ion-litio y 1,49 kW/h, disponible con tracción delantera o total con una potencia total conjunta de 230 CV. Una base compartida también por el híbrido enchufable (1.6 T-GDI PHEV) que da 35 CV más (265 CV), aunque aún no tenemos datos de su tracción y potencia eléctrica concreta, y tampoco de su capacidad de baterías y autonomía en modo sólo eléctrico (Hyundai las hará públicas más adelante, conforme se acerque la fecha de su lanzamiento previsto para 2021).
Pero las más interesantes son las versiones microhíbridas (“mild hybrid”) a 48 voltios, ya que se ofrecen tanto a partir del motor de gasolina como del diésel, con dos potencias para el primero (150 y 180 CV) y 136 CV para el diésel. En efecto, hay un Tucson 1.6 T-GDI 48V de 150 CV, sin mejora oficial de rendimiento sobre el motor original sólo de combustión, aunque sí en consumo y emisiones, y un 1.6 T-GDi 48V de 180 CV, con un sensible aumento de potencia (+30 CV) fruto al parecer de mejoras tanto en su parte térmica como en la eléctrica.

Por su parte el diesel microhíbrido 1.6 CRDi 48V sube su potencia de 115 a 136 CV (+21 CV). Todas estas versiones híbridas ligeras se ofrecerán con el cambio manual de 6 relaciones o el automático de doble embrague de 7 (7-DCT), aunque al principio habrá combinaciones exclusivas (como en el 1.6 CRDi 48V, que se ofrecerá sólo con cambio 7DCT y tracción delantera o total).
Como novedad técnica, conviene destacar que el motor 1.6 T-GDI equipa una tecnología de control continuo de válvulas CVVD (Continuously Variable Valve Duration) para mejorar su rendimiento y eficiencia a fin de lograr el máximo compromiso entre prestaciones y respeto al medio ambiente. Este control CVVD regula la duración de la apertura y cierre de válvulas según el tipo de conducción, siendo el único sistema que puede cambiar la duración de la apertura de válvulas durante un viaje, dependiendo de las condiciones del mismo.













