La multinacional norteamericana presentó en la última edición del Salón de Tokio dos prototipos de neumáticos del futuro: el BHO3, capaz de transformar el calor y presión generados por el rodaje en electricidad para recargar baterías (normales o de tracción), y el Triple Tube, que ajusta su presión de inflado a las condiciones del piso.
El BHO3 incorpora conductores termoeléctricos y piezoeléctricos que convierten en electricidad el calor generado en la rueda al rodar tanto por la fricción como por la deformación de la carcasa. Y el Triple Tube usa una bomba interna de aire que lo conduce desde la cámara principal a otras tres individuales, permitiendo tres niveles de inflado diferentes: uno máximo (Eco/Safety) con la menor resistencia al avance, otro deportivo (con huella de contacto oprimizada) y otro de seguridad sobre mojado, con la máxima resistencia al “aquaplaning” gracias a una elevación especial de la banda en el centro del neumático.
Aunque ninguna de estas dos cubiertas tiene prevista su comercialización, permitirán el desarrollo de ulteriores mejoras que sí podrán trasladarse a futuros neumáticos comerciales.

