Estudio de híbrido enchufable
Mini está desarrollando por primera vez en su historia el primer modelo híbrido enchufable (plug-in), con capacidad para circular en modo totalmente eléctrico. El prototipo sobre el que se está desarrollando, aunque camuflado, es un Mini Countryman con leves modificaciones.

El proceso sigue su curso y tras el anuncio por parte de BMW de que incluiría la tecnología empleada en su gama iPerformance (híbridos enchufables) en más modelos, Mini se está preparando para lanzar también un modelo con esta tecnología heredada del fabricante alemán. El primer modelo híbrido enchufable (plug-in) de la marca premium británica será pronto una realidad, ya que el proceso de desarrollo de este vehículo está llegando a su fin.
Este desarrollo de Mini híbrido enchufable, cuenta con un motor de combustión y un motor eléctrico que trabajan de forma conjunta y que permiten la conducción puramente eléctrica. Sin datos confirmados por el fabricante, lógicamente emplearía el mismo conjunto híbrido del Serie 2 Active Tourer 225xe, es decir, un tricilíndrico de 1.5 litros sobrealimentado con apoyo de uno o dos motores eléctricos que no necesitarían ser muy potentes y además darían la posibilidad de conducir en modo 4×4.
Los responsables del proyecto inciden en la gestión inteligente de la energía, que se utiliza para controlar la interacción entre los motores eléctricos y de combustión. Por ello, el primer modelo híbrido enchufable (plug-in) de Mini no se centra únicamente en la eficiencia, sino en lograr el máximo placer de conducir.

Exteriormente, y aunque el vehículo testado tiene un fuerte camuflaje, el modelo no se reconocería a simple vista como un vehículo híbrido, ya que el enchufe para la carga de la batería de alto voltaje se ha integrado con discreción en las molduras para los intermitentes laterales. En el interior, el puesto de conducción es igual que otra versión solo térmica, encontrando alguna diferencia muy superficial como el botón Start/Stop del centro del salpicadero que brilla en color amarillo en lugar de rojo y algún indicador del cuadro de mandos o el ordenador de abordo.
Una vez pulsado el botón de encendido, el vehículo arranca siempre en el modo eléctrico. El cuentarrevoluciones del cuadro de instrumentos, en la columna de dirección, se ha sustituido por un display que informa al conductor acerca de la reserva de potencia del motor eléctrico antes de que el motor de combustión se ponga en marcha, dependiendo de la velocidad a la que se circule y la intensidad con la que se pise el pedal del acelerador.
El Mini híbrido aprovecha por completo el par máximo del motor eléctrico, que está disponible ya desde parado, lo que permite disfrutar de una aceleración muy intensa. La batería de alto voltaje, situada debajo de los asientos traseros, ofrece potencia suficiente para una conducción eléctrica de larga distancia. El modo de conducción AUTO eDRIVE permite conducir a una velocidad de hasta 80 km/h, mientras que en el modo MAX eDRIVE es posible alcanzar velocidades de hasta 125 km/h. Esto significa que la conducción en modo exclusivamente eléctrico no se limita a bajas velocidades de 30 o 40 km/h, sino que permite conducir a velocidades superiores a las características de la ciudad.

Si pisamos el pedal del acelerador a fondo se activaría la segunda fuente de potencia (motor térmico), es cuando la potencia combinada de ambos motores proporciona una aceleración contundente en comparación con sus hermanos con un solo motor de combustión. Un display en el puesto de conducción recuerda al conductor que debe recargar el vehículo mediante un sistema Wallbox o un enchufe corriente cuando se agota la batería.
La marca de origen británico recalca que este Mini híbrido enchufable (plug-in) sigue disfrutando de las cualidades dinámicas de la marca. En lo que al bastidor y a la suspensión se refiere, no ha cambiado nada en relación con las variantes con propulsión convencional, y gracias a que los componentes de eDrive están situados en una posición baja en la parte trasera, el centro de gravedad del vehículo se ha rebajado y el peso se ha repartido en la misma proporción entre el eje delantero y el trasero para que la agilidad típica de Mini sea todavía más patente.
Mientras que el motor térmico transmite su potencia a las ruedas delanteras, el motor eléctrico lo hace a las ruedas traseras. Como el sistema de gestión inteligente de la energía está íntimamente relacionado con el Control Dinámico de Estabilidad (DSC), tanto la tracción como la estabilidad de marcha se optimizan mediante el sistema de propulsión, pudiendo ofrecer mayor tracción para garantizar un mayor grado de precisión en la dirección al tomar las curvas.
El sistema de gestión inteligente de la energía hace que ambos motores funcionen juntos con eficacia. Mientras se conduce por autopista, se puede activar un tercer modo de conducción con el botón eDrive: SAVE BATTERY (ahorrar batería). En este modo, el motor de combustión impulsa el vehículo mientras que, a su vez, la batería de alto voltaje puede mantener constante el nivel de carga o, incluso, aumentar esta mediante un generador. La conducción de larga distancia con el modo SAVE BATTERY permite generar suficiente potencia y la conserva para conducir en modo exclusivamente eléctrico cuando sea necesario.






