Ir al contenido

MERCEDES OCEAN DRIVE

16 febrero, 2007

En efecto, el Mercedes Ocean Drive se singulariza por su techo plegable de lona (nada de techo rígido escamoteable, al estilo del Peugeot 407 Macarena de Heuliez) sobre una plataforma de la Clase S (versión larga). Tenemos así un «haiga» de 5,29 m de largo, por 1,91 m de ancho y 1,50 de alto, con una batalla de 3,17 m, vamos, lo más parecido a una ostentosa «limusina» al gusto americano, aunque eso sí, sin las exageradas dimensiones de éstas (que se mueven entre los 7 y los 12 metros de largo). Las puertas no tienen marco superior (lo que ha obligado a un muy cuidadoso trabajo de ajustes laterales, al tener una capota flexible tan grande y larga, sin pilares centrales) y la habitabilidad se ha restringido a 4 plazas, a fin de que cada ocupante tenga el máximo espacio y amplitud.

Como buen «concept» de lujo no faltan los detalles caros (piel, madera de arce, materiales exóticos…), aunque Mercedes ha sabido aplicar algún toque propio de buen gusto para contrarrestar su opulenta imagen y apariencia majestuosa.

Mercedes_Ocea_Drive_400

El acabado de pintura en dos tonos complementarios metalizados (capó, montantes superiores y maletero en uno más oscuro, frente al más claro del resto de la carrocería), proporciona un toque armonioso que suaviza y reduce su impresión óptica. El maletero reduce su volumen para hacer sitio a la capota plegada, y la segunda fila se adelanta (no hay problema, hay espacio de sobra), mientras que el frontal adopta una parrilla Mercedes más grande y alta con unos faros trapezoidales más bien altos, disimulados en su aspecto gracias a su iluminación por diodos (LED’s). El conjunto recuerda a un Clase S más musculoso y americanizado, de cintura alta, con las manillas encastradas a ras de superficie.

Como buen descapotable, repite el detalle de la «bufanda» de aire caliente del Mercedes SLK (Air Scarf) aplicado aquí a las plazas traseras y delanteras, dada la amplitud de la zona sin techo, de modo que incluso en pleno invierno los ocupantes del «Ocean Drive» disfruten de un cálido ambiente, logrado mediante el torbellino de corrientes de aire caliente sobre la zona posterior de sus cabezas. Además, y como no podía ser menos en un descapotable de gran lujo, la capota se pliega y despliega eléctricamente en un mínimo lapso de tiempo, sin intervención manual alguna.

Mercedes_Ocean_Drive_401

En el interior tiene la habitual panoplia de elementos de lujo propios de los coches superexclusivos: asientos tapizados con tres clases de cuero, y todos con ajuste eléctrico especial (uno de acceso, al sentarse en el mismo, y otro de confort, que lo retira y hunde una vez encajado el cuerpo en el mismo, por supuesto con posición de memoria). Encontramos revestimientos y remates en marfil y madera (arce) combinando tonos y colores, hay pantallas de TV en la trasera de los apoyacabezas (para la misma o el equipo de DVD del coche) así como un compartimento refrigerado entre las dos plazas traseras para una botella de champagne y dos copas.

El salpicadero está basado en el del Clase S 600, con el detalle de un cronómetro exclusivo en el centro del panel, y de su volante de madera. La mecánica está igualmente basada en la del Mercedes S 600, con su motor de 12 cilindros en V y cinco litros y medio de cubicaje (5.514 cc) sobrealimentado por dos turbocompresores, que da 517 CV y casi 85 mkg de par motriz, filtrados a través de un cambio automático de 5 relaciones. No hay datos de prestaciones ni consumo, ni tampoco peso oficial (aunque el oficioso está estimado en dos toneladas y media), pero puede calcularse por aproximación al S 600 largo.

También comparte con él frenos y suspensiones (neumática trasera), aunque los trenes rodantes, como buen «concept» son inequívocamente exclusivos, con llantas de 21 pulgadas de diámetro en ambos ejes (pero distinto ancho; 9 delante y 10 detrás) e igual medida de neumático (275/35 ZR21).

De todos modos es aún un «concept» con el que Mercedes sondea la posibilidad de lanzar algún día un gran descapotable de lujo, lejos del tamaño de un coupé gran turismo (por grande que fuese) para volver a crear una categoría que se abandonó en el automovilismo comercial hace más de medio siglo; la de la gran berlina abierta de 4 puertas (por más que Mercedes reivindique como antecesor al 300 D Cabriolet de 1962).

Definido por Mercedes como un auténtico «dream car», este «Ocean Drive» juega en un terreno propio en el que no hay aún rivales. Y en el que, habida cuenta de su escasa demanda, es posible que no los vaya a haber nunca. En todo caso quizá como «cabrio sedán» (o sea, como los «cabrio coupé» de techo rígido plegable, convertidos ahora en grandes berlinas de 4 puertas con techo rígido plegable), pero no como descapotables convencionales de techo de lona. Quizá esa exclusividad ha llevado a Mercedes a lanzar este globo sonda que podría tener continuidad comercial en series cortas para 2009, aunque la marca alemana guarda un total hermetisimo al respecto.

No sería tan difícil, ya que en lo esencial el «Ocean Drive» no es más que un Clase S abierto, dotado de todas las ayudas electrónicas de la Clase S (que son muchas: chasis activo ABC, frenos Assist Plus + BAS Plus (Pre-Safe), crucero inteligente Distronic Plus, ESP Plus, faros por LED’s, etc…) y con una gran capota de lona (3,2 metros cuadrados) de 2,2 metros de largo, eléctricamente actuada en su apertura y plegado en un lapso de unos 20 segundos. Pero de momento no es más que un curioso ejercicio de estilo que quizá llegue a tener (o no) presencia comercial en el futuro. Cosas más raras se han visto…

Compartir

Facebook X LinkedIn Pinterest

Cookies
¿Aceptas nuestras cookies?