General Motors acaba de anunciar un replanteamiento de su estrategia comercial en Europa, por el que abandona a principios de 2016 la comercialización de Chevrolet en el viejo continente (incluida Europa oriental, salvo Rusia). En Europa sólo competirá con la marca Opel y su filial británica Vauxhall, estrategia con la que espera mejorar el rendimiento de las mismas.
Como se recordará, Chevrolet, hoy día cuarta marca global más grande del mundo, vende sus modelos americanos de toda la vida (incluido el Corvette), pero en Europa y Asia vende los modelos coreanos ex-Daewoo con la marca Chevrolet (Daewoo fue comprada por GM por un dólar, con el compromiso de sacarla de la quiebra y pagar sus deudas, éstas concentradas en su inmensa mayoría en los bancos coreanos). El comportamiento de Chevrolet en Europa ha sido muy similar al de una marca “low cost” de calidad media, lo que le ha funcionado hasta hace 2 años, encontrándose ahora en una fuerte caída por falta de diseño y porque no ha podido soportar la competencia de Dacia, la marca “low cost” de Renault, que lo está haciendo mejor. Esta estrategia se completará con los planes de expansión de la marca Cadillac en Europa, más orientada hacia el lujo, que ampliará su red de distribución en los próximos tres años.
Por otra parte, GM se compromete a cumplir con todas sus obligaciones para con su red de ventas y los usuarios de de vehículos Chevrolet, lo que le llevaría a unos gastos de 700 millones de dólares en la primera mitad del 2014, entre incentivos de ventas, indemnizaciones, etc.
La Federación de Asociaciones de Concesionarios de Automoción (FACONAUTO) ha mostrado su preocupación ante el anuncio realizado por General Motors y espera que GM respete las inversiones que la red de 85 concesionarios Chevrolet ha venido haciendo en los últimos años para impulsar su actividad y crecimiento. De hecho, la red se ha ampliado con nuevos puntos de venta en el último año y la marca ha exigido en los últimos meses inversiones a las concesiones ya establecidas. FACONAUTO representa los intereses de 2.960 concesionarios en España.