PEPE VALENCIANO
Apostamos todo al rojo. O todo o nada. Esto deben pensar en Maranello de la carrera de este fin de semana en Silvesrstone. Es la última línea que tiene trazada en su calendario. La línea roja. Los cambios de normativa con la prohibición del envío de gases a través del difusor para favorecer la aerodinámica, aún en deceleración o frenada, es el oxígeno que necesitaba La Scuderia para respirar un poco. Es la última oportunidad para poner contra las cuerdas a Red Bull. Pero no nos hagamos líos: la ventaja de Vettel es tal, que en palabras de Massa, tendría que cometer muchas locuras para perder este Mundial Queda la mitad de la temporada. Sin la prohibición –que empieza a ser más famosa que la del alcohol en la América de los años 20- este Campeonato se finiquitaría sin más dilación este domingo. Superaría Vettel a Schumacher en el dominio arrollador que tuvo el heptacampeón en 2004.
Pero las cosas parecen haber cambiado. O eso al menos es lo que esperan en Ferrari. Hay mucho miedo en el paddock, y todos apuntan a Ferrari como la escudería más beneficiada con la prohibición. Lewis Hamilton no se ha cortado un pelo (es lógico, está en su casa y se siente arropado con los suyos) y como queriendo excusarse por un mal resultado, ya ha cargado contra Ferrari diciendo que los cambios benefician claramente a Ferrari y que todos los equipos excepto La Scuderia se han quejado.
En Red Bull están que trinan. El ingeniero jefe y gurú de la aerodinámica, Adrian Newey, lo tiene claro: “Es fácil caer en maquiavélicas teorías conspiratorias. Si son ciertas o no, no lo sé y no puedo hacer comentarios. Mi lectura de esto sería que, de nuestros principales rivales, que son claramente McLaren y Ferrari, Ferrari probablemente no ha podido hacer trabajar sus escapes de la forma correcta, así que estarán felices de volver atrás». Newey profundiza más en el grave problema que se les avecina: «Nuestro coche fue diseñado en torno a los escapes, tanto, que han sido parte del diseño desde el principio», explicó. «Probablemente, con la excepción de Renault y de nosotros mismos, todos los demás han copiado a otros, sobre todo a nosotros, y han adaptado el coche que tenían en pretemporada», analizó el ingeniero. El golpe va a ser fuerte, sin duda, según Newey: «Va a ser más que un duro golpe para nosotros, pero es muy difícil predecirlo». Para Helmut Marko, asesor técnico y mano derecha del dueño de la escudería Red Bull, todo esto del cambio es muy raro y dice al respecto: “Lo habríamos entendido si este cambio se hubiera llevado a cabo al final de la temporada, al igual que otros muchos avances técnicos. Pero hacer esto a mitad de temporada es un poco extraño y no es muy comprensible”.
¿Y qué piensan en Ferrari de todo esto?. Fernando Alonso, piloto de la escudería italiana, está expectante, prudente, pero optimista ante el nuevo reto y nuevas posibilidades para la segunda parte de la temporada. Sobre los cambios técnicos, dice Alonso: «Veremos lo de los difusores, y quién perderá más. Todos vamos a perder. Todos utilizábamos los gases de los escapes a los difusores. La prohibición ha sorprendido porque era una ha cosa que utilizábamos desde mitad del 2010 y que ahora, a mitad del 2011 se prohíba de una carrera para otra, ha sido una sorpresa para todos”. Alonso reflexiona sobre las consecuencias: «Nosotros estamos relativamente optimistas en cuanto a que nos puede venir bien o a que podemos compensar la pérdida de aerodinámica con la prohibición de los gases sobre el difusor, con otros cambios en las suspensiones del coche y en hacerlo igual de estable en la frenada, pero de otra manera». Pero la prudencia obliga, y algo de miedo y mucho respeto hay hacia el Circuito de Silverstone, tradicionalmente adverso para Ferrari. Así, dice Alonso: «Pero al mismo tiempo, esta carrera es de las que sabemos que vamos a sufrir por las características del circuito. En los últimos años, le ha costado a Ferrari por las curvas rápidas que tiene. Sabemos que es uno de los circuito más difíciles para nosotros. Afrontamos el gran premio con optimismo, pero realistas de que este fin de semana el circuito se adaptará mejor a nuestros rivales que a nosotros».
Sobre cómo van a actuar para contrarrestar el nuevo escenario que se presenta, el piloto español de Ferrari lo explicaba así en su rueda de prensa en Silverstone y recogido por la Web Oficial de Ferrari: «Intentaremos adaptar el coche en cuanto a reglajes y todo lo que necesitemos con las nuevas reglas respecto de los difusores, donde los escapes no pueden soplar en frenada al difusor y por lo tanto esa pérdida de aerodinámica que tendremos en las frenadas igual hay que compensarla de alguna manera con los reglajes mecánicos de suspensión. Este será el trabajo que intentaremos hacer mañana (por hoy viernes) si no llueve, y poco más”.
Alonso se ha referido también a la novedad de este año respecto del cambio de ubicación de la salida. El asturiano lo ve así: «Será mejor para salir, ya que en la tercera curva vamos a encontrar una frenada. Llegaremos en séptima y tendremos que poner segunda. Ahí puedes arriesgar más con diferentes trazadas. Ofrece nuevas posibilidades. En la anterior salida, todo era un poco aburrido tras la primera curva».
Como decíamos al principio, Ferrari apuesta todo a esta carrera. Ya sabemos por palabras de Fernando Alonso las novedades de Ferrari para esta carrera: «Traemos mejoras aerodinámicas en la parte trasera, en el difusor, en el ala trasera y seguiremos probando una nueva suspensión, con la que aún no hemos corrido con ella, y nada más».
Pues teniendo en cuenta que las escuderías nunca dicen toda la verdad sobre sus avances y siempre se guardan algo, parece que esta vez sí, Ferrari va a tener un paquete de mejoras muy superior a sus rivales. Veremos si es suficiente para hincar el diente al adversario. Ferrari está, mas que nunca, en la línea de fuego.
Y como últimamente en Ferrari se encomiendan a la Virgen (así lo hizo Domenicali con la Virgen de Lourdes), Fernando Alonso se ha encomendado a San Fermín, que por estos días es protagonista en Pamplona. Así, el Diario MARCA recoge el tono guasón y distendido de la curiosa petición del piloto español al Santo Patrón pamplonica: “Que los toros vayan más despacio, aquí en la pista y en Pamplona en el encierro, para que no haya ningún problema, despacito”. Pues dicho queda. La última palabra la tiene San Fermín. Amén.
