Estado del arte en el mundo del motor y dónde nos lleva el futuro en este campo
En realidad, a fecha de hoy, no existen aún los coches autónomos plenamente operativos y autorizados para su circulación por las carreteras y calles del mundo, aunque algunas marcas han conseguido convertir el nivel 2 de autonomía en una preparación para un futuro aún incierto de estas tecnologías debido fundamentalmente a la inexistencia de una legislación completa y definitiva en este campo.
La verdad es que la conducción autónoma y la inteligencia artificial están avanzando mucho más rápidamente que el marco legal necesario al efecto, fundamentalmente en Europa sonde estamos aún muy retrasados al respecto.
¿En que punto está el coche autónomo en la UE y en consecuencia en España?
El nivel 2 de autonomía implica que tanto las manos como los pies son necesarios en la conducción, así como la atención plena a la carretera, estando siempre preparado para controlar el vehículo cuando el sistema lo requiera, lo que obliga a mantener el contacto con el volante (Como hace Tesla).
En EE.UU. la legislación es tal que permite utilizar todos los sistemas tanto en ciudad como en carretera, mientras que en Europa no es así.
En Junio pasado, 60 países (incluida la Unión Europea) firmaron la nueva regulación de la ONU que establece todos los requisitos necesarios para los “Sistemas Automáticos de Mantenimiento de Carril” (“ALKS”), generando así la primera regulación internacional que será vinculante para la automatización de vehículos de nivel 3 en los que las manos no serán necesarias, limitando estos vehículos a una velocidad máxima de 60 km/h como máxima para gestión autónoma, velocidad a partir de la que la responsabilidad de la conducción pasa de nuevo a manos del conductor. El primer país que incorpora esta legislación para vehículos equipados con “ALKS” será el Reino Unido a finales del 2021.

Actualmente los sistemas más avanzados como es el caso del de Tesla, incluyen únicamente el control de velocidad adaptativo junto con el mantenimiento de carril.
Existen ya variadas opciones que se mueven entre los niveles 2 y 3 de autonomía, tales como el “Autopilot de Tesla”, «Traffic Jam Assist de Audi y Acura”, “Súper Cruise de Cadillac”, “Driving Assistant Plus de BMW”, “ProPilot Assist de Nissan”, “Blue Cruise de Ford”, “Honda Sensing Elite” o el desarrollado por Mercedes Benz para su nueva Clase S (en 2022).
El nivel 3 SAE permite que se conduzca de forma autónoma el coche dentro de un único carril con control de los movimientos laterales y longitudinales, siempre permitiendo el control del conductor cuando sea necesario.

La legislación europea de momento no permite el cambio de carril de forma automática así como la operación activa con reconocimiento de semáforos y stop, salvo que el conductor comande al coche a través del freno o del acelerador. Tampoco en Europa está permitida la opción de “ir a buscar al dueño autónomamente”
En España estamos aún más verdes que en la UE, con leyes que establecen que el conductor es el único responsable del vehículo durante su conducción, con lo que la regulación no está clara hasta el nivel 3 de autonomía.
Por todo esto es conveniente remarcar que los niveles 3 de autonomía se tratan actualmente sólo de una inversión de futuro, aunque los actuales usuarios de esta tecnología afirman que el sistema es capaz de detectar las cosas antes que un humano y en consecuencia se adelanta a los movimientos humanos.

Un sistema “Full-Self Driving” en España no es útil ni eficaz, siendo las limitaciones legales incluso peligrosas a la hora de usar un coche autónomo, ya que, por ejemplo, al no estar permitido tomar curvas de un cierto grado es necesario forzar el volante para girar y al desactivarse el sistema se puede perder el control y salirse de la carretera.
Está claro que los fallos que nos auto permitimos a los humanos en la conducción, no se toleran en las máquinas, lo que incide directamente en la utilidad o ineficacia de los sistemas que se van creando.
Por otro lado, y como seguimiento de las posibles nuevas indicaciones legisladas en los países, hay algunos mundos de entorno que deben adaptar sus actividades a estas nuevas realidades en un futuro no tan lejano, como es el caso de los seguros, que deberán adaptar sus coberturas y riesgos a estas nuevas legislaciones que vendrán. Es cierto que ya hay compañías de seguros que están estudiando el asunto, previamente adaptando su gestión al mundo digital y más ecológico para llegar finalmente a las posibles pólizas de vehículos que se auto-conducen.

En EE.UU parece más factible la implantación de futuro de la conducción autónoma
En EE.UU. existen los llamados “beta Testers”, ya que la legislación así lo permite, utilizando los sistemas de nivel 3 de forma natural, incluso tanto en carretera como en ciudades, cosa que en Europa es totalmente impensable en la actualidad.
En este país, tecnología, legislación y sentido común parece que van más de la mano que en el viejo continente, lo que parece indicar que en un futuro el coche autónomo podrá ser una realidad allí con mucha antelación a lo que ocurrirá en el resto del mundo.
Debido a esta permisividad legislativa, la mayoría de los test y pruebas de estas tecnologías se están realizando allí, lo que sin duda aportará a los fabricantes americanos una clara ventaja comparativa a la hora de expandir esta nueva forma de gestionar la movilidad.

El coche autónomo y eléctrico podría estar en la calle mañana mismo a no ser por el retraso en las legislaciones e infraestructuras
Sin embargo, tecnológicamente el coche autónomo podría estar de manera inmediata operando en el mundo si se pudieran superar la jungla de burocracias, el escepticismo de los conductores y algunas trabas y limitaciones que se vienen imponiendo por los gobiernos, según afirma alguna gran marca tecnológica que ya ha saltado todos los inconveniente técnicos que esto suponía hace algunos años.
Todo indica que el arsenal tecnológico necesario para que un vehículo pueda conducir por sí mismo, tanto a nivel hardware como software, está completamente desarrollado, por lo que prácticamente ya se podría poner a circular por las calles y carreteras vehículos con este tipo de tecnología.
De todos modos no hay aún ningún coche autónomo disponible comercialmente en el mercado, ni se espera en ningún caso a lo largo de los próximos 5 años, debido a las pruebas y demostraciones necesarias así como a las adaptaciones legales y de infraestructuras.

De lo que no cabe duda, es que los vehículos autónomos futuros, estarán 100% basados en propulsiones eléctricas, dado el timming de avance de esta implantación que coincide totalmente con los tiempos de electrificación de los propulsores ya iniciado de forma totalmente rotunda.
Igualmente, los muchos prototipos y coches-concepto que se vienen mostrando en las variadas citas del mundo del motor, nos adelantan creaciones con estéticas realmente futuristas y casi pertenecientes a películas de ciencia a ficción, aunque muchos de estos especiales diseños son también perfectamente construibles ya en la actualidad.
Se espera, según muchos expertos, que veamos los primeros vehículos completamente autónomos circulando por las carreteras de algunos países a partir de 2025 y serán básicamente servicios de transporte tanto de mercancías como de personas, siendo mucho más adelante la expansión de los vehículos autónomos para clientes, incluso más allá de 2040.

