El coche de producción, más cerca
Recientemente mostrado como vehículo blindado (Protección VR6), BMW da un paso más claro hacia la fabricación en serie de su próximo modelo eléctrico iX5 Hydrogen, con tecnología de pila de combustible de hidrógeno que ahora se prueba en condiciones de frío extremo en Laponia.
La denominada por la marca estrategia del «poder de elección» (Power of Choice), se extenderá también hacia el BMW X5 al ofrecer una variante eléctrica como su hermano pequeño iX3. Sin embargo, la opción elegida para esta gran carrocería tipo SUV estará alimentada por hidrógeno, que tras su proceso catalítico se transforma en electricidad. La potencia máxima del sistema eléctrico es de 275 kW/374 CV, si bien su motor eléctrico con tecnología BMW eDrive de quinta generación, genera una potencia de recarga de 125 kW (170 CV) hacia la batería por la recuperación de energía. Y todo con la única emisión de vapor de agua, mientras que el calor residual producido en el proceso se aprovecha para la climatización del interior del vehículo.

Probando los sistemas en frío extremo
Uno de los principales hándicaps de esta tecnología, además de la de asegurar la estanqueidad de los depósitos de combustible de 700 bares (fabricados con plástico reforzado con fibra de carbono) en cualquier condición meteorológica, es la de garantizar el rendimiento óptimo de todos los sistemas a temperaturas gélidas de -20°C. Bajo estas temperaturas extremas de frío, se prueba el chasis, el sistema de propulsión, la validación del sistema de pila de combustible, la batería de tracción, la unidad central de control y la electrónica, tanto por carreteras públicas como en el centro de pruebas de invierno del Grupo BMW en Arjeplog (Suecia).
Todo ello forma parte de las pruebas finales de invierno del vehículo, que analizan la fiabilidad, comodidad y potencia de su sistema de propulsión por pila de combustible de hidrógeno, y que permiten seguir adelante con el proceso de desarrollo del BMW iX5 Hydrogen. A pesar de las condiciones adversas de frío, la potencia total del sistema aparece rápidamente y el sistema de propulsión sigue ofreciendo toda su autonomía. Y en cuanto al repostaje de los depósitos de hidrógeno, sólo requiere de 3 a 4 minutos, incluso en pleno invierno.

Aunque esta versión a pila de combustible será producida en una pequeña serie este año, en paralelo, BMW también se ha comprometido a fomentar la ampliación de la red de estaciones de servicio de hidrógeno, en el marco del paquete legislativo «Fit for 55», donde la Comisión Europea pretende crear una infraestructura básica obligatoria. Con la aplicación del proyecto AFIR, se establecerían estaciones de abastecimiento de hidrógeno de 700 bares a intervalos de un máximo de 150 kilómetros a lo largo de las principales rutas de transporte en todos los estados miembros de Europa. El Grupo BMW acoge con satisfacción esta iniciativa y presiona para que los intervalos se reduzcan a 100 kilómetros en 2027.
















