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DACIA SANDERO O RENAULT CLIO DUDA RAZONABLE

7 febrero, 2011
MARIANO NIETO

Quiero cambiar un Renault Clio del 96, con motor 1.390 cc de 8 válvulas (80 CV) y ya casi 170.000 km y estaba pensando en el último Renault Clio con el motor de 1.149 cc y 16 válvulas de 75 CV. No me interesa más potencia, pero sí un poco más de capacidad, sin pasar de los 4 m de largo, y algo menos de consumo, siempre dentro de un motor pequeño de gasolina. Mi duda está en que en ese mismo nivel, con ese mismo motor y en un nivel de acabado muy parecido al que yo quiero está el nuevo Dacia Sandero, con un precio casi 4.000 euros más barato. Y al fin y al cabo se trata también de un Renault, aunque con otro nombre… Lo he estado viendo en el concesionario y hasta tiene más maletero. Lo quiero como coche para todo trote, y también lo va a conducir mi hija, y la verdad es que estoy dudando entre el Clio y éste. ¿Vds. cuál elegirían?

Manuel Dorado (Salamanca)

Respuesta.– Nos pone en un brete con su pregunta… De su larga carta que, por espacio, hemos necesitado resumir deducimos que no le interesan demasiado los equipamientos electrónicos (ESP incluido, lo que no compartimos) y que ante todo valora la robustez, bajo consumo y facilidad de conducción y economía de mantenimiento.
Pues bien, para un uso eminentemente interurbano y por carreteras secundarias casi nos quedamos con el Dacia, aunque en un uso mixto el Clio es mucho más silencioso y refinado (y su calidad aparente es mucho mayor). Pero desde luego a igualdad de mecánica el Sandero le va a gastar un poco menos y en efecto tiene un poco más de maletero, y en los niveles de equipamiento que cita la verdad es que tanto monta, monta tanto uno como otro.

En cuanto a prestaciones, puede que el Clio ande un poquitín más, pero con diferencias mínimas. La verdad es que nos cuesta decidirnos. Nos atenemos a lo dicho: por ambientes rurales y carreteras secundarias, más versátil el Dacia Sandero, por ciudad y autovía, mejor el Renault Clio por su mayor confort y seguridad. Pero todo ello con diferencias mínimas, que desde luego en su caso no justifican una diferencia de 3.800 euros.

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