
Tras seis años de crisis reconocida a nivel nacional y europeo, la verdad es que el mercado del automóvil la ha acusado a nivel medio y bajo, con una contracción del mismo desde 2007 estimada en un 22% a nivel de la EU, pero no el segmento alto (H) y en especial el de superlujo, que sólo sufrió un acusado retroceso en 2009, según un estudio de la consultora McKinsey. A nivel europeo, Porsche domina claramente el nicho de superlujo, con el 62,3% en 2012 (143.000 coches) seguida de Jaguar (23,5%, 53.847 coches) y Bentley (3,7%, 8.510 coches). Siguen después Ferrari (3%, 7.318 vehículos) y Maserati (2,7%, 6.288), Aston Martin (1,5%, 3.600), Rolls Royce (1,5%, 3.575) y Lamborghini (2.083, 0,9%). Este estudio no incluye a Mercedes, Audi y BMW como marcas de superlujo (sólo las exclusivas). Pero lo que realmente llama la atención es que este nicho que en 2007 apenas sumaba a nivel mundial 182.000 coches (181.975), sólo ha sufrido un leve declive en dos años (hasta los 143.025 de 2009) para subir con fuerza después (+53% hasta 2012) en que ha superado las 219.000 unidades.