Con algo más de dos millones de unidades vendidas en todo el continente europeo, Citroën no tenía fácil sustituir al C3, un excelente producto que desde el inicio recibió una buena acogida por parte del usuario. Sin embargo, es bien cierto que el tiempo no pasa en balde y aunque ha recibido sus correspondientes retoques estéticos, ocho años en el mercado son muchos para seguir manteniendo un buen posicionamiento, máxime cuando el segmento se ha modernizado mucho en los últimos tiempos.
Aunque el estilo es un tanto continuista, lo cierto es que podemos decir que los diseñadores han hecho borrón y cuenta nueva a la hora de concebir esta nueva generación del C3. Sigue manteniendo unas dimensiones compactas, pero ahora son superiores. Concretamente es 9 centímetros más largo, situándose en 3,94 metros y también 6 cm más ancho aunque mantiene la misma altura y distancia entre ejes.

La carrocería sigue las formas redondas y suaves de la generación anterior pero adquiere mucha más personalidad por diversos detalles. En el frontal, por ejemplo, destaca por encima de todo una gran toma de aire, al estilo de la que lucen sus primos de Peugeot, dividida por una banda lo suficiente ancha como para albergar la matrícula. Los grupos ópticos son de nuevo diseño y los faros antiniebla van encastrados en los extremos del generoso paragolpes, mientras que el parabrisas presenta una pronunciada inclinación.
La zaga muestra también unos pilotos de diseño asimétrico. Y visto de lado, la carrocería con voladizos muy cortos, prácticamente inexistente atrás, presenta una tercera ventanilla trasera que también aporta su toque personal. En conjunto, se reconoce la identidad del modelo, pero su imagen resulta mucho más fresca y moderna y de hecho se ha conseguido rebajar el coeficiente de penetración aerodinámico Cx de 0,32 a 0,30.
Si por fuera ya se aprecia esta circunstancia, por dentro el salto es todavía más acusado. La primera impresión que uno tiene nada más sentarse en el habitáculo es que se ha trabajado mucho y bien para lograr un cambio de 360 grados, tanto por lo que respecta a estética como a la percepción de calidad en materiales y acabados. El salpicadero es nuevo de arriba abajo, con un cuadro de instrumentos configurado por tres esferas y una gran pantalla en la zona central para albergar el navegador opcional.

El volante presenta la parte baja plana para facilitar la entrada y salida del habitáculo, en tanto que la consola central también ofrece un diseño más moderno. Uno de los aspectos que más se ha trabajado es el de la habitabilidad, tanto para las plazas traseras como también para las delanteras. A tal efecto, la guantera va empotrada dentro del salpicadero lo que deja más espacio para las piernas del pasajero que a su vez puede desplazar el asiento hacia delante y permitir que atrás pueda acomodarse alguien de mayor estatura. En cualquier caso, la habitabilidad trasera se ha mejorado tanto por el hecho de que hay más hueco para los pies como por la propia estructura del respaldo de los asientos delanteros, algo más delgada. Si a ello le unimos algún centímetro más de anchura, aunque el espacio sigue siendo justo para tres pasajeros, dos pueden acomodarse bien sin problemas.
Por lo que respecta al maletero, sus formas rectangulares permiten aprovechar al máximo todo el espacio y los 300 litros que ofrece dan para mucho. Como elemento opcional, Citroën propone un parabrisas panorámico, al estilo del que lleva el Citroën C4 Picasso que permite aumentar hasta en 80 grados el campo de visión vertical; gracias a una cortinilla rígida deslizante que incluye dos parasoles integrados, el conductor puede regular el campo de visión vertical que desea así como la luminosidad interior.
El modelo estará disponible con tres motores de gasolina con potencias van de 61 a 120 CV, mientras que en diesel habrá tres versiones de 70, 90 y 110 CV. Todos ellos irán con caja de cambios manual de cinco velocidades salvo el diesel más potente que la llevará de seis y la versión más alta de gasolina que podrá ir con un cambio automático de cuatro marchas. El sistema paradaarranque automático, de nueva generación, también estará disponible en la gama. Tanto los equipamientos como los precios se darán a conocer cuando llegue la comercialización.































