Cambio manual o automático: ¿Cuál es mejor para tu coche?

13 julio, 2020
JAVIER GETE

¿Estás barajando la idea de comprar un coche? Puedes elegir entre modelos con motor de combustión, diésel o gasolina, bifuel, híbridos (con apoyo eléctrico de tracción) y hasta eléctricos 100%. Pero otro factor muy importante es qué tipo de transmisión quieres, manual o automática.

En el mercado europeo, los vehículos manuales predominan frente a los automáticos, aunque estos últimos cada vez son más comunes. Aun así, su mayor coste, menor oferta de modelos disponibles o el temor a perder una parte del control de la conducción por la pérdida de sensaciones motrices frenan a los conductores a la hora de decantarse por la opción del cambio automático.

Pero en los últimos años se ha producido una importante evolución en el perfeccionamiento técnico de las transmisiones automáticas, dando lugar a una notable mejora de las prestaciones en los automóviles automáticos, mejorando igualmente su funcionalidad y polivalencia en la conducción al tiempo que se ha disminuido el consumo.

Por eso hoy analizamos los pros y contras del cambio manual y automático para ayudarte a salir de dudas.

¿Qué es más barato, un coche automático o uno manual?

El ahorro es un factor clave a la hora de decidir la compra de un coche. Y en este ahorro también influye su tipo de transmisión, manual o automática, tanto en su precio de compra como en su coste de mantenimiento. Algunos aspectos que inciden sobre ésta decisión son:

1. El precio de compra de los coches manuales suele ser ligeramente inferior al de los automáticos (a igualdad de mecánica, porque conforme sube su potencia, la diferencia se reduce). Una diferencia de precio variable según marcas y modelos, pero que podría suponer un sobrecoste de mil a tres mil euros según los modelos, al elegir un automático frente a uno manual.

2. El consumo de combustible, es aún algo mayor en los vehículos automáticos, especialmente en los sistemas por convertidor de par, aunque la diferencia se está reduciendo muy rápidamente con los nuevos cambios automatizados de doble embrague, y las previsiones apuntan a que dentro de poco llegarán a ser más eficientes incluso (algunos ya lo son).

3. En cuanto a reparaciones y mantenimiento, la mayor complejidad mecánica de los cambios automáticos los puede hacer más sensibles a algunas averías, pero también los manuales pueden sufrir un mayor desgaste del embrague (sobre todo por conductores poco cuidadosos) y castigar más ejes y sincronizados si se abusa del freno motor (reteniendo en marchas cortas). Igualmente las reparaciones de los cambios automáticos son más caras, aunque menos frecuentes. En definitiva, la diferencia del coste de adquisición y mantenimiento de ambos tipos de cambio no supone una ventaja decisiva para ninguno de ellos.

4. Y lo mismo se puede aplicar al coste del seguro: el precio de éste no tiene en cuenta el tipo de transmisión, mientras que sí se tiene en cuenta el tipo de póliza, edad y perfil del conductor, y ahora hasta también la motorización del vehículo (en el caso de los modelos eléctricos). En esta web puedes calcular el precio del seguro adaptado a tus necesidades y añadirlo a tus previsiones de gasto.

Resumiendo, desde un punto de vista económico, los modelos manuales suponen un ligero ahorro respecto a los automáticos por su menor inversión inicial de compra y un gasto algo inferior en combustible.

Control versus confort

Aparentemente conducir un coche automático es más sencillo y cómodo que uno manual. No obstante, los amantes del motor prefieren a menudo el cambio manual, porque las marchas permiten tener un dominio más preciso sobre el comportamiento del vehículo.

La experiencia es simplemente diferente. Con un coche manual se actúa más fácil y directamente sobre el giro del motor, y es más fácil servirse de éste como freno al retener con él, al tiempo que facilita adaptar mejor la conducción a situaciones concretas que pueden encontrarse en la carretera.

A cambio la conducción automática es más tranquila, cómoda y sencilla, permitiéndonos despreocuparse de la dinámica interna para centrarse en lo que ocurre en el exterior del coche.

En suma, más confort y menos control. Aunque no mucho menos, ya que la mayoría de los actuales cambios automáticos suelen tener una modalidad de uso secuencial, en la que el conductor puede elegir una marcha más corta, lo que de hecho iguala su capacidad de control con la del cambio manual.

Por eso la actual tendencia en el mercado automovilístico apunta cada vez más hacia los cambios automáticos. Y aunque en España la demanda es todavía minoritaria, crece de manera progresiva gracias a los avances tecnológicos, la mayor diversidad de oferta de modelos y el perfeccionamiento de su facilidad de conducción.