Magneti Marelli avisa su posible cierre en Barcelona

14 julio, 2020
GERARDO ROMERO-REQUEJO

El cierre anunciado de Nissan Motor Ibérica afecta de forma directa a la filial española de Magneti Marelli, emplazada Barberá del Vallés.

Con algo más de 2.500 empleos directos y unos 12.000 indirectos, el adiós a Nissan Motor Ibérica crea nuevas amenazas sobre el tejido industrial de Barcelona. Ahora se trata de Magneti Marelli, que ya en marzo anunció un ERTE sobre sus casi 500 empleados de la planta de Barberá del Vallés debido al corte de suministros causado por la crisis del coronavirus, así como por la bajada general de ventas en el sector de automoción.

Además, la planta de Barberá depende mucho del comercio asiático, pues basa su producción en ensamblar materiales procedentes de China para luego volver a enviarlos para su comercialización desde allí. Y sobre todo sobrevivía con sus suministros a la planta de Nissan en zona franca. Magneti Marelli, en otro tiempo propiedad de Fiat ( pasó en 2019 a manos de la nipona Calsonic Kansei), lo que aumentó su dependencia de Nissan, a la que no solo suministraba lámparas de todo tipo, sino también otros componentes eléctricos.

Además, por si quedaba alguna duda, el máximo directivo japonés Hiroshi Moriya, afirmó recientemente en Tokio que “si no encontramos un nuevo cliente tras el cierre de Nissan en Barcelona, tendremos que considerar su posible subsistencia y reestructurar la situación de 1.200 empleados”. En declaraciones al diario financiero nipón Nikkei, Moriya afirmó que “tenemos una fábrica en línea con la producción de Nissan, y si esta cierra, tenemos que reducirla de la misma manera”. Más claro, agua.

FRANK TORRES, DIRECTOR DE NISSAN RUSIA, PROTAGONISTA

Por su parte, Nissan, representada en la negociación con los sindicatos de los trabajadores por el español Frank Torres Figueras, ex director general de Nissan en España de 2011 a 2016 y vicepresidente responsable de la Estrategia Corporativa de Nissan en Europa, además de miembro del Comité ejecutivo de la firma nipona en Europa, no pudo acudir a la primera cita con los sindicatos a primeros de julio y estos no lo hicieron en la segunda cita. Por lo que habrá que esperar a la tercera para un posible acuerdo que pueda aportar alguna luz ante tal desencuentro, para ayudar en este descalabro industrial en el sector del automóvil al que parece abocada Barcelona, ya que a nadie ni tampoco a Seat, a la que se la ha ofrecido, le interesa quedarse con la fábrica de Nissan.

Al cierre de la fábrica de Nissan, lo que ya es irremediable para final de año, es muy probable que le sigan otros cierres de la industria de equipos y componentes, que, como Magneti Marelli, van a verse afectados, unos directamente y otros en cadena…