Evolución a 400 CV
Audi acaba de presentar en el Auto Show de Pekín, la última evolución de su mítico motor de 5 cilindros en línea bajo la denominación más radical RS en su coupé deportivo por excelencia, el Audi TT, una bestia de 400 CV de potencia.
La nueva generación del TT RS se distingue por los nuevos los paragolpes, con mayores tomas de aire en el delantero y nuevas salidas de escape en el trasero, y nuevos elementos para aumentar el apoyo aerodinámico (como el alerón frontal, más cerca del suelo que en el resto delos TT). También hay un alerón trasero fijo más grande (móvil en todos los demás TT) y los pilotos traseros pueden ser en opción del tipo OLED (por diodos orgánicos). Las medidas siguen siendo muy compactas, con 4,19 m de largo, 1,83 m de ancho y sólo 1,34 de altura. Las líneas repiten el diseño original e intemporal del TT clásico, aunque ahora bajo aristas más marcadas y agudas.
El bastidor parte del reconocido Audi Space Frame (ASF), con muchos componentes de acero estampado en caliente, que gracias a su rigidez pueden ser más finos y ligeros. La estructura del habitáculo, así como otras secciones externas, son de aluminio, y mantiene un discreto volumen de maletero (305 litros en el coupé 2+2, ampliables a 712 abatiendo los respaldos de los asientos traseros, y 280 en el roadster). La parrilla “singleframe”, con rejilla en nido de abeja, lleva el logo quattro por abajo, entre las grandes entradas de aire, con una destacada inserción que la divide de la mitad para abajo. Los faros básicos de diodos son de serie y en opción pueden ser los adaptativos Matrix LED, que controlan la luz larga de forma inteligente.
Potencia a raudales.- El nuevo desarrollo de la mítica mecánica de 5 cilindros en línea, su 2.5 TFSI de 2.480 cc realizado íntegramente en aluminio, alcanza por vez primera un rendimiento de 161,3 CV al litro (+17%), con un par máximo de 49 mkg desde 1.700 rpm y constantes hasta las 5.850 rpm, un espectro muy amplio que supera al de la mayoría de los motores normales de gasolina. Con sus 400 CV (60 CV más que el último Audi TT RS de 2009) se permite el lujo de mejorar los registros de aceleración de rivales como el Porsche 911 Carrera S y los 718 Cayman y Boxster. La velocidad máxima está autolimitada a 250 km/h pero a petición del cliente se libera hasta los 280 km/h, y la aceleración en los 0-100 km/h sube de 3,7 a 3,9 segundos en el caso del TT RS Roadster. Ambos disponen de tracción quattro y del cambio automático S tronic de doble embrague y 7 marchas.

Audi ha renovado a fondo este 2.5 TFSI, más compacto (mide menos de 50 cm) y ligero que nunca (26 kg más ligero que el anterior). Como novedades, lleva cigüeñal forjado hueco de aluminio (18 kg menos de peso), camisas recubiertas de plasma en los cilindros y cojinetes más finos (-6 mm). Los pistones de aluminio llevan canales para refrigerar el aceite, y al arrancar en frío, la bomba de agua conmutable no deja circular el líquido por la culata, para que el motor alcance antes su temperatura óptima de funcionamiento.
Dotado de doble inyección (directa e indirecta), este 2.5 TFSI va soplado hasta 1,35 bares por su turbocompresor, con un “intercooler” que rebaja un 80% la temperatura del aire de admisión, con una distribución “valvelift” (AVS) que cambia la duración de la apertura de las válvulas de escape según la posición del acelerador y la velocidad de giro del motor, en dos fases: una tranquila, bajo presión moderada en el pedal del acelerador y sin requerir respuesta inmediata, y otra para cuando se pisa a fondo el acelerador, buscando el máximo rendimiento. Al acelerar a fondo, las válvulas de escape se abren más y la sonoridad es mayor; el conductor puede controlar su apertura a través de un botón en la consola, tanto con el sistema de serie del TT RS como con el deportivo opcional (que lleva en negro las salidas de escape).
En cuanto al cambio S tronic de serie, Audi garantiza el paso de una a otra marcha de forma muy rápida, tanto por la palanca como a través de las levas al volante. Las marchas intermedias son cortas, con una 7ª larga de descanso para reducir consumo. Un intercambiador de calor controla la temperatura del aceite del cambio y un nuevo engranaje final cónico rebaja su peso en otros 2 kg. Y al arrancar, el sistema “launch control” permite la máxima aceleración con el mínimo derrape o pérdida de tracción de las ruedas.

Respecto al nuevo desarrollo de la tracción quattro, el embrague multidisco electrohidráulico va situado al final del árbol de transmisión, para mejorar el reparto de pesos entre ambos ejes. Por primera vez en el TT RS, la gestión electrónica del mismo se integra dentro del Audi Drive Select, con sus 4 modos disponibles (comfort, auto, dynamic e individual), además del cambio S tronic, la dirección, la respuesta del motor y el sonido del escape.
Audi ofrece 9 colores de carrocería para ambos, incluyendo los dos metalizados exclusivos de los TT RS (gris Nardo y rojo Montmeló). Además, se pueden solicitar varios tipos de pintura para personalizarlos a través del programa Audi Exclusive. El peso total en vacío es de 1.440 kg (10 menos que antes), lo que le permite arrojar una relación peso/potencia de 3,6 kg por CV. En el caso del TT RS roadster, el peso con los refuerzos sube a 1.530 kg. El conjunto de su capota textil de accionamiento eléctrico (10 segundos para abrirse o cerrarse) sólo pesa 39 kg y puede activarse en marcha hasta una velocidad de 50 km/h.
En opción, Audi ofrece en este RS roadster un cortavientos trasero por mando eléctrico y calefacción por “bufanda” de aire caliente en los asientos a la altura de la nuca. Y detrás, frente alerón fijo de serie sujeto por un doble trinquete, los nuevos TT RS pueden montar en opción un “spoiler” de despliegue automático. Bajo el llamativo paragolpes va el escudo difusor con sus 4 aletas verticales, enmarcado por los dos tubos de escape ovales, y en los laterales, los nuevos estribos aerodinámicos, que ayudan a conseguir un Cx de 0,32 para el coupé y 0,33 en el roadster.

Interior deportivo de lujo.- En el habitáculo destacan las salidas de ventilación redondas, que sobresalen en la consola central y alojan los controles del climatizador automático. Los asientos van fijados bastante bajos y son muy envolventes, con los apoyacabezas integrados y ajuste neumático opcional. La tapicería de serie es mixta en piel y Alcántara con un diseño en forma de diamantes y el logotipo RS grabado en los respaldos. La tapicería opcional en cuero de napa fina perforada repite el patrón de diseño de diamantes, pudiendo llevar insertos metalizados (Aluminio Race) y, opcionalmente, en fibra de carbono, lo mismo que los packs RS con detalles en rojo y gris en aireadores, cinturones de seguridad y alfombrillas con el logotipo RS.
Al volante, destacan los botones multifunción y las levas para el cambio, junto a dos grandes botones satélite: uno para arrancar y parar el motor y otro para manejar el sistema Audi Drive Select. El cuadro es el Audi Virtual Cockpit de serie, con pantalla TFT de 12,3” y toda la información en alta resolución a través de sofisticados gráficos. El conductor puede elegir entre tres visiones diferentes: clásica, con el velocímetro y cuentarrevoluciones en primer plano, el “Infotainment”, donde se destaca el mapa de navegación, y un tercero personalizado, con la pantalla RS dominada por un gran cuentarrevoluciones con un “display” integrado que muestra la velocidad, y los demás datos del ordenador de a bordo a su alrededor.
Finalmente, la conectividad repite la oferta superior de los últimos Audi en cuanto a información y entretenimiento, a base del MMI Navegación plus con MMI touch, con un menú de funciones basado en los modernos teléfonos móviles inteligentes, incluida la escritura predictiva. Además, dispone de control por voz con un lenguaje natural, que entiende preguntas y órdenes sencillas. El módulo Audi Connect sirve de complemento al MMI Navegación plus para acceder a los servicios de internet dentro del coche, a través de el estándar LTE (4G), mientras que los pasajeros puedan conectar sus dispositivos móviles al punto de acceso Wi-Fi.
Como colofóan tecnológico, el Audi Phone Box, situado en el apoyabrazos central, conecta de forma inalámbrica el teléfono móvil del coche a la antena del mismo, acoplándolo por proximidad de campo, y dispone de una base de carga inalámbrica, que utiliza el estándar Qi por inducción. Además, por primera vez algunas aplicaciones del teléfono móvil se reflejan en el Audi Virtual Cockpit desde la pantalla del teléfono, gracias al interfaz Audi Smartphone.



































































































