Ya es un hecho que Hyundai está aumentando la fiabilidad y la calidad en sus últimos modelos. Así lo corroboran los últimos estudios independientes como el prestigioso J.D. Power norteamericano, que sitúa a la marca coreana justo por detrás de Lexus y Porsche, con los menores índices de incidencias producidas en su gama.
En el caso de su ya veterano Coupé con configuración 2+2 (esta generación se lanzó en el año 2002), se ha decidido acometer principalmente mejoras estéticas en su diseño exterior, que le dan un aire menos agresivo y más refinado. Un «look» de madura deportividad.
Las modificaciones de carrocería se centran principalmente en la parte frontal ahora más afilada, donde se adopta un nuevo diseño de faros más estilizados con fondo negro, y un paragolpes que retoma el diseño original del modelo, disminuyendo la toma de aire superior y añadiendo bandas transversales en su parte inferior.
El nuevo diseño lateral sustituye las branquias sobredimensionadas de las puertas por otras transversales de menor tamaño situadas en las aletas, y que integran la intermitencia lateral y un pequeño listón cromado. Mientras, las llantas de aleación tienen ahora un diseño más abierto y atractivo, permitiendo una mejor refrigeración de los discos de freno. Por último la zaga se redefine totalmente, con pilotos de tipo carenado también con fondo negro y un nuevo paragolpes que ahora integra una única luz antiniebla en posición central, modificando el diseño circular de la doble salida de escape por otra ovalada (monoescape en el 1.6).
El interior, tras las mejoras llevadas a cabo en materia de calidad en asientos y tapicerías (año 2005), sólo se modifica la consola central del salpicadero por otra de diseño más moderno y elegante, integrando una moldura símil aluminio en versiones 2.0 y 2.7, mientras que la iluminación de la instrumentación pasa de rojo a azul. Además se añade el control de velocidad (sólo con motores 2.0 y 2.7), dispositivo de bastante utilidad en los tiempos que corren.
El puesto de conducción en este coupé es tremendamente bajo (vamos sentados en el suelo prácticamente), y los asientos algo duros recogen muy bien el cuerpo. Todas las versiones poseen suspensiones de corte deportivo que no «avisan» cuando hay pérdida de adherencia, con poca oscilación de carrocería y bastante secas en firme irregular, disponiendo de un potente sistema de frenado de 4 discos (ventilados los delanteros). La dirección con endurecimiento progresivo es bastante rápida, mientras que las cajas de cambio de 5 y 6 relaciones (esta última exclusiva del V6), son muy precisas, algo cerradas las de los 4 cilindros y bien escalonadas, destacando especialmente en este apartado la del V6.
El renovado Hyundai Coupé conserva los mismos propulsores gasolina, dos cuatro cilindros de 1.6 y 2.0 litros con 105 y 143 CV respectivamente —este último con distribución variable—, y un V6 de 2.7 litros que entrega 165 CV a 6.000 rpm. La versión de acceso se queda claramente por debajo de las posibilidades que ofrece su excelente chasis deportivo de suspensiones independientes en los dos ejes, por la relativamente escasa potencia que desarrolla para desplazar los más de 1.300 kg de peso (con conductor), penalizando el motor por debajo de 4.000 rpm en recuperaciones y aceleraciones. Por encima de estas revoluciones es más brioso pero también se incrementa de forma considerable el nivel sonoro.
La distribución variable del 2.0 no ha aumentado mucho su rendimiento y la falta de un cambio de 6 marchas penaliza un poco la versión más comercial de esta gama, aunque ya encontramos cifras más razonables de aceleración (9,3 segundos de 0 a 100 km/h), y un motor más elástico desde la zona baja de revoluciones y de mayor empuje. Sin embargo la variante V6 se ajusta más a las nuevas expectativas de la marca en busca de un mayor refinamiento, con un motor suave, potente y silencioso, y que a alta velocidad descubre cierta insuficiencia aerodinámica en los enormes espejos retrovisores.
Los precios se incrementan 1.000 euros por versión situándose en 20.450 euros el 1.6 litros, 24.000 euros el 2.0 CVVT y 27.050 euros la variante V6, aunque para compensarlo la marca regala el seguro a todo riesgo el primer año. El equipamiento básico incluye el aire acondicionado, ABS+EBD y cuatro airbags, mientras que en las versiones superiores se añade el ajuste lumbar del conductor, climatizador, molduras metálicas, pedalier de aluminio, el ESP+BAS y relojes suplementarios de información (voltímetro, económetro e indicador de par motor).