El asiento ideal para la conducción autónoma
Con este Concept 26, Volvo propone disfrutar de la conducción autónoma en un asiento activo para que el conductor pueda aprovechar el desplazamiento habitual en relajarse haciendo otras actividades.
Esta vez la marca sueca no propone un “concept” de coche, sino de asiento. Un asiento inteligente capaz de saber si queremos conducir o no, sobre todo en los desplazamientos diarios de ida y vuelta al trabajo, cuya rutina resta a menudo placer de conducción, y en los que la gente afirma estar más dispuesta a delegar a su vehículo la tarea de conducir.
El nombre de Concept 26 viene del tiempo medio diario (26 minutos) dedicado en Europa a los desplazamientos de ida y vuelta al trabajo: un tiempo que podría invertirse en hacer algo más valioso que sentarse al volante ante un tráfico denso con continuas paradas y arranques. Por ello Volvo se ha propuesto dar al conductor la posibilidad de elección para que disfrute de la experiencia de conducir cuando lo desee y delegue la misma al vehículo cuando prefiera hacer otra cosa, desde oír música a navegar por Internet.
El esquema Concept 26 se basa en un diseño de asiento activo patentado que permite al conductor tres modos posibles de uso: conducción, creación y relax, dentro de una nueva plataforma de innovación en materia de conducción autónoma que se puede adaptar a nuevas necesidades y tecnologías con el paso del tiempo. Si el conductor desea delegar la conducción en el vehículo, la consola central se desplaza hacia atrás, el volante se retrae, el asiento se reclina y una gran pantalla emerge del salpicadero para que el conductor la use y emplee como quiera el tiempo que pasa en el coche, tanto en aplicaciones de trabajo como de infoentretenimiento.
Volvo probará este asiento Concept 26 dentro del programa Drive Me, donde una flota de vehículos autónomos transportará en 2017 a clientes reales por las calles y carreteras de la ciudad sueca de Gotemburgo. Y todo ello sin soslayar el espinoso tema de la responsabilidad jurídica del conductor bajo este tipo de conducción, la cual debería ser asumida por el fabricante del vehículo cuando se conduce totalmente autónomo.











