Le llega el “restyling”

El último y el más sofisticado, con su techo rígido plegable transparente, el mayor acristalado panorámico de su clase en modo coupé, con pantalla cortavientos fija de serie para que descapotado se pueda circular sin turbulencias y con el máximo confort hasta los 90 km/h. Fabricado en la planta francesa de Douai, próxima a la frontera belga (donde se montan los Scénic), el nuevo Renault Mégane CC adopta el nuevo frontal de la marca, con el rombo central en grande, metalizado sobre fondo negro, nuevos faros y paragolpes y nueva parrilla. El capó cambia para acoger el nuevo diseño de la parrilla y el parabrisas luces ahora remates en cromo satinado y el techo oscurecido aporta un estilo cabrio incluso a coche cerrado.
En el interior estrena la conectividad R-Link a través de una tableta integrada (de serie ú opcional según niveles), concentrando todas las funciones multimedia (navegación, radio, “audiostreaming”, telefonía por Bluetooth, etc) a través de una gran pantalla táctil de 7” (o sea 18 cm en diagonal) con mando de voz, lectura automática de textos (TTS), etc, completado todo por un mando “joystick” en la consola. Ofrecido en dos niveles de equipamiento (Dynamique y GT Line), su oferta motriz se centra en tres motores (dos diesel Energy, el 1.5 dCi de 110 CV y 26,5 mkg, y el 1.6 dCi de 130 CV y 32,6 mkg) y un gasolina (el 1.2 TCe 130 CV, con 20,9 mkg, turboalimentado y con inyección directa), con cambio manual o automático EDC de doble embrague, ambos de 6 marchas. Su precio va desde los 27.600 euros del Mégane CC Dynamique 1.2 TCe a los 33.300 del GT Line 1.6 dCi 130 CV EDC, con el dCi 110 CV por 28.900 (Dynamique) y 31.300 (GT Line EDC).






















