El coche “anti roces”
Con cuatro niveles de acabado: Live, Feel, Shine y Business, más dos series especiales (Feel Coll y Feel Fine), ya está a la venta desde 14.750 euros este innovador C4 Cactus, cuyas entregas empezarán en mayo, con el que la marca Citroën inicia un nuevo posicionamiento en el mercado, separándose de los modelos DS.
Con 4,16 m de largo, 1,73 de ancho y 1,48 de alto, a lo que más se parece este Cactus es a un “SUV urbano”, en la misma línea de los Renault Captur y Peugeot 2008. Pero su filosofía es otra: siguiendo la pauta del primer “concept” (Fráncfort 2007), además de ofrecer una imagen muy distinta, recurre a materiales y procesos de construcción ecológicos y de bajo coste, sin renunciar a un alto nivel de equipamiento. Así, emplea diversos materiales reciclados y reciclables, y bajo una estricta racionalización industrial ha reducido a la mitad el número total de piezas utilizadas (unas 200, la mitad que en una berlina de tamaño similar). Este Citroën Cactus viene a asegurar la pervivencia de la planta madrileña de PSA, ya adelgazada al filo de los dos millares de empleados, para una producción anual por encima de las cien mil unidades.

Vocación ecológica.- Vendido como el sucesor de la 2 CV en el siglo XXI, el Citroën Cactus hace de su vocación ecológica su razón de ser, mantiene su espíritu “verde”, sin renunciar a una honesta capacidad de 5 plazas y a un maletero suficiente de 358 litros, al nivel del Citroën C4. Pero a pesar de que anuncie un peso final casi 200 kg menor que el del C4 (por debajo de la tonelada, descenso muy notable para un coche que por fuera es como el C4, cuya plataforma y batalla –2,60 m– comparte), no pretende ser ni tan ligero ni tan espartano como lo fuera el 2 CV en su día. La sencillez de piezas y remates se combina con la utilización de materiales específicos para aligerar el coche (acero de muy alto nivel de rigidez en el habitáculo, aluminio en el capó y travesaños, cristales traseros batientes (11 kg) y la banqueta trasera abatible monobloque (6 kg).
Una sencillez que no impide cierto refinamiento de opciones, como el techo acristalado panorámico para aumentar la luminosidad en el interior del habitáculo, pero con filtro solar para impedir la excesiva radiación térmica y de rayos UVA, al nivel de una gafas de sol de protección 4, lo que le permite prescindir de cortina parasol con un ahorro de peso de otros 6 kg menos. O el sistema “Smart Wash” de lavado del parabrisas, con los difusores del lavacristales integrados en el extremo de las raquetas desde donde proyectan su chorro líquido. Así la visibilidad se mantiene durante toda la operación de lavado, empleando la mitad de líquido respecto a un sistema tradicional.
Los parches “Airbump”.- Pero sobre todo, lo que más destaca del Citroën Cactus es su original sistema de “parches” protectores de la carrocería, los “Airbump”, que pretenden asociar el estilo con la función. Integrados en los flancos y paragolpes, los “Airbump” vienen a añadir un toque estético distinto con su almohadillado visto a modo de viñetas y en color negro, que puede cambiarse en opción (por 100 euros) a otro de los colores ofrecidos (gris, arena o chocolate) para multiplicar las combinaciones posibles con los 10 colores de carrocería disponibles y los 3 tapizados interiores (gris, marrón y púrpura). Estas protecciones ligeramente acolchadas suponen una eficaz protección contra los roces y toques del tráfico urbano, así como frente a ramas y arbustos en conducción por tierra. Su superficie de TPU (poliuretano termoplástico) encierra cápsulas de aire para amortiguar los choques, y no requieren ningún mantenimiento específico. Y su protección contribuye a reducir los costes de mantenimiento y reparación del Cactus.

Luego, en el interior, el Cactus también destaca por sus soluciones originales para ofrecer más confort, ganando espacio para conductor y pasajeros. El salpicadero bajo y de líneas horizontales permite ofrecer más espacio para el acompañante delantero y una amplia guantera de fácil acceso, que no se ve estorbada por el airbag colocado ahora en el techo (Airbag In Roof), desplegándose en caso de necesidad a lo largo del parabrisas, en vez de ir situado en el salpicadero. Apenas hay botones a la vista, suprimidos a favor de una pantalla táctil de 7” (como la del Peugeot 208) que agrupa todas las funciones (climatización, sonido, navegación, ordenador de a bordo, teléfono, ayudas a la conducción, etc) adoptando un “interfaz” 100% digital, de modo que el cuadro de instrumentos tradicional ha sido sustituido por una pantalla digital.
Esta simplificación funcional no impide que los asientos delanteros cuenten con dos amplias butacas (tipo sofá), y que los traseros ofrezcan un espacio para las rodillas similar al del Citroën C4. El Citroën Cactus busca ofrecer un ambiente relajado y elegante, con guiños a la marroquinería clásica presentes en remates como los de las manillas de puerta o los cierres y herrajes de la guantera superior, inspirados en los baúles de viaje de hace siglo y medio. La sensación de amplitud se refuerza en las versiones con el cambio ETG robotizado al desaparecer la palanca de cambios tradicional sustituida por el “Easy Push”, un mando simplificado con un pulsador de selección (D,N,R) en la parte baja del cuadro de instrumentos, y levas al volante para cambiar de marcha en modo manual.
Pegado a una pantalla.- Este Citroën Cactus se maneja sobre todo desde su pantalla táctil de 7”, asociada a 7 botones sensibles para acceder a la gran mayoría de las funciones del vehículo (climatización automática, sistemas multimedia (incluida la radio digital, el audio “streaming”, la conexión de aparatos portátiles, el almacenamiento de música y la visión de fotos) o la navegación, con la cartografía en perspectiva, los límites de velocidad, condiciones de circulación y hasta la posibilidad de elegir el recorrido más económico por consumo de carburante.

Desde la pantalla se pueden controlar además otras ayudas, como la cámara de marcha atrás, el Park Assist o el limitador-regulador de velocidad, así como el teléfono y su agenda (por el sistema manos libres Bluetooth, con vista de las fotos del perfil y gestión de la llamada doble, etc). Por último, esta pantalla táctil da entrada a los servicios conectados (portal Citroën Multicity Connect a través de la conexión 3G) y sirve de herramienta de ajuste de los parámetros del vehículo (que incluye un manual interactivo de instrucciones).
Estas aplicaciones facilitan la vida a bordo del conductor y pasajeros, sirviendo desde para guiarles hasta la estación de servicio más próxima (o hacia la más barata) gracias a la aplicación “carburante”, o para buscar un hotel o un restaurante (aplicaciones “Páginas Amarillas” y “TripAdvisor”). Por último, les puede orientar en tiempo real sobre el estado de la circulación (mediante la aplicación “Michelin Trafic”) o avisarles de las zonas de circulación con riesgos (aplicación “Coyote”). Además, todas estas aplicaciones están integradas en el “interfaz” y tienen en cuenta las informaciones del coche (posición, velocidad, itinerario, nivel de carburante,…) para ofrecer la adecuada información en su momento, anticipándose a las necesidades del conductor.
Conducción fácil.- Pese a ser un coche básico no le faltan una serie de ayudas dinámicas a la conducción, como el Park Assist, que le ayuda en la búsqueda de plaza de aparcamiento y efectúa la maniobra automáticamente una vez que la encuentra (el conductor sólo debe controlar acelerador y freno, mientras la maniobra se efectúa con total seguridad gracias a la cámara de marcha atrás, cuya imagen aparece en la pantalla táctil). O la función Hill Assist de arranque en cuesta, que sujeta el coche automáticamente durante 2 segundos. O las luces direccionales (Cornering Light) que aportan un haz luminoso extra al girar hacia el interior de la curva, mejorando la visibilidad en curvas y cruces… Sin olvidar la llamada de emergencia (Citroën e-Touch) disponible 24 horas del día los 7 días de la semana, gracias a una tarjeta SIM integrada que garantiza una localización precisa y una intervención rápida de los servicios de emergencia en caso de avería o accidente.
Evidentemente, son funciones que van mucho más lejos de lo que se espera de un automóvil básico, cuyas motorizaciones iniciales no serán nada espectaculares pero sí prácticas y funcionales. De momento Citroën ya ha confirmado que en gasolina vendrá con el tricilíndrico 1.2 VTI de 82 CV (con cambio manual de 5 marchas o el ETG automatizado), mientras que en diesel la oferta se centrará en el 1.6 e-HDI de 92 CV con el cambio EGT de 6 velocidades y además habrá también un BlueHDI de 100 CV (se supone que a partir del tetracilíndrico del 1.6 HDI y con toda la avanzada tecnología de depuración de gases de estos motores, con su filtro especial contra los NOx mediante catalizador SCR con inyección de urea. Cumplidor de la futura normativa Euro 6 bajo estas especificaciones Blue HDI (hay una homologación de sólo 3,1 lts/100 km en el promedio combinado y 82 grs/km de CO2), este motor será la estrella de la oferta Cactus mientras llegan las anheladas versiones Pure Tech en gasolina, ya con turbo e inyección directa.
Todos los motores llevarán “stop & start” de serie y estrenará fórmulas novedosas de venta a partir de su comercialización en junio, con una compra convencional (total o a plazos, bajo cuota mensual).
































