Familiar elegante y muy deportivo
Con el motor diesel 320d (ahora afinado como Twin Power Turbo) y la carrocería familiar Touring, BMW ofrece la mejor combinación de deportividad y funcionalidad para los amantes de un turismo clásico “premium” de propulsión posterior, amplio pero sin salirse de las medidas del segmento medio, cómodo, de bajo consumo y con el confort de un cambio automático de última generación. Todo por un precio menos “premium” de lo que representa.
BMW ha dispuesto para este 3 Touring tres líneas de acabado opcional (Modern, Luxury y Sport), junto al “pack” deportivo opcional M. La unidad de prueba venía en acabado Modern, con llantas de 18” y la caja opcional automática de 8 relaciones, con triple modalidad de uso: Eco Pro, comfort y Sport, y en configuración EfficientDynamics, con la función Start/Stop de serie.
Esta versión familiar –Touring, como las denomina la marca– de la nueva Serie 3 de BMW llega al mercado reuniendo una imagen más deportiva que nunca y a la vez, práctica y funcional. Más largo (+10 cm) y con 5 cm más de batalla (ya 2,81 m), gana capacidad y aumenta su maletero hasta casi los 500 litros (35 más que antes). Combinado con el turbodiesel 2.0 de 1.995 cc, conjuga de forma inteligente dinamismo, elegancia y funcionalidad.
Con el diseño de esta nueva Serie 3, se aprecia aún dentro de la continuidad un cambio de estilo, con un frontal que parece más bajo y ancho, unos “riñones” más curvos y anchos, y una estampa que confirma que funcionalidad y dinamismo no tienen por qué contradecirse. La alargada silueta con la línea suavemente descendente del techo, la superficie acristalada que llegan hasta la parte posterior, y la marcada estética de la zaga redundan en un diseño familiar muy propio, que demuestra a primera vista su potencial.
Más cómodo y funcional.–BMW pretende que esta nueva generación Serie 3 Touring marque un nuevo hito entre los coches familiares deportivos “premium”, tanto por el dinamismo que distingue a la marca como por su mayor funcionalidad y versatilidad. Su habitáculo ampliado puede utilizarse de diversos modos, y mejora su modularidad para satisfacer las exigencias de la clientela de la marca, que busca a la vez un coche deportivo, elegante y dinámico para viajes largos, con el confort y amplitud de un familiar capaz de transportar equipos deportivos y de ocio.
Ahora no sólo ofrece más espacio para los pasajeros y su equipaje (495 litros con 5 plazas) sino que además la banqueta posterior es abatible de serie en relación 40:20:40, trae un portón trasero de accionamiento automático de serie, luneta trasera que se abre por separado, red de separación tipo persiana, cortina enrollable de recubrimiento del maletero… Y a cambio de prescindir de la rueda de repuesto, hay un vano adicional en el piso del maletero para guardar la persiana de recubrimiento de equipajes, en caso necesario.
Además de tener más batalla, este nuevo 3 Touring aprovecha mejor el espacio interior y a la vez lo reparte de forma más variada y variable para que los pasajeros viajen con mayor comodidad y con más equipaje. Oficialmente tiene el maletero más amplio de su segmento. En la práctica y con el hueco bajo el piso su volumen real ronda los 510 litros, que está francamente bien ya que no es un coche alto. Cuenta con un listón protector de acero inoxidable sobre el umbral de carga, especialmente bajo. Y como buen familiar, podemos ampliarlo en caso de necesidad plegando los asientos traseros (en realidad sólo los respaldos) hasta aumentar la capacidad total a los 1.500 litros, que no está nada mal.
La generosa batalla de más de 2,8 m permite una amplitud de piernas para los pasajeros traseros realmente holgada, con una distancia al techo igualmente suficiente, incluso para los más grandes. Y tampoco va mal servido en anchura (1,46 m a nivel de hombros, que baja a 1,40 a nivel de cadera) lo que asegura alojar detrás a tres adultos sin excesivas estrecheces. Luego, a nivel de chasis, los retoques efectuados han sido pocos pero bien escogidos. Hay más elementos en aluminio y acero de alta resistencia, la dirección electromecánica ha sido ajustada para suprimir las reacciones de la propulsión motriz (también las hay, aunque distintas, en los tracción trasera) y se ha rebajado el peso final en un promedio de 40 kg, repartido al 50/50 entre ambos ejes.

Excelente puesto de conducción.–Al volante, la posición de conducción puede regularse para cualquier talla, con ajuste eléctrico y tanto banqueta como respaldos envuelven perfectamente el cuerpo. Quizá la ancha consola central resulte un tanto invasiva, con la gran pantalla del navegador opcional de 8,8 pulgadas (la de serie es de 6,5”) muy ancha sobre la misma, y el túnel central abulte más de la cuenta, restando más espacio del normal. Pero los mandos están muy a mano, la lectura del cuadro (y del opcional “head up display” sobre el pabrisas) es muy clara y no hay apenas críticas a la funcionalidad general, como no sean la capacidad de algunos huecos y de la propia guantera (con llave, como Dios manda).
Y no olvidemos que cuenta con un completo equipamiento en seguridad activa que incluye entre otras cosas pilotos por diodos y un DSC (que es como llama BMW al ESP) de funciones ampliadas, con CBC –control de frenado en curva–, DTC –control dinámico de tracción–, DBC –control dinámico de frenos, que actúa sobre el ABS, etc. Los discos de freno (ventilados en ambos ejes, y con testigo de desgaste automático, que indica la vida que le queda a las pastillas en todo momento) son de más de 30 cm de diámetro, al límite para las llantas de 16” de serie (17 y 18 en opción, estas últimas montadas en la unidad ensayada), con cubiertas de 205/60 R16 y de tipo “run flat” capaces de rodar sin aire en 17 y 18 pulgadas (lo que significa, desgraciadamente, prescindir de la rueda de repuesto).
Y luego están todas las posibilidades de conectividad de última generación… Así es posible utilizar todas las funciones de teléfonos móviles externos y, también, numerosas funciones de ofimática, accediendo a Internet a través de Bluetooth. Con la opción BMW Apps y la aplicación gratuita «BMW Connected» se accede, entre otros, a las redes sociales, emisoras de radio a través de la web, y hasta utilizar la función de calendario del iPhone.
Una mecánica soberbia.–Nuestra unidad montaba el motor dos litros turbodiesel de acreditada fama en todos los 320d de la marca, aunque ahora incluso más si cabe. Mantiene su arquitectura de 4 cilindros y cotas largas (84 x 90 mm) con distribución biárbol por cadena y 16 válvulas, con la conocida cilindrada de 1.995 cc y alimentado según la tecnología BMW Twin Power Turbo, que aplica una tecnología biturbo escalonada, alimentando el motor mediante dos turbocompresores en vez de uno, con uno pequeño de baja inercia que sopla a bajas revoluciones, y otro mayor que sopla a regímenes más altos, ambos sobre los 4 cilindros, fijo el primero y variable el segundo. Cumple con holgura los valores de la normativa Euro 5 (y a petición del cliente, puede equipar adicionalmente el catalizador Blue Performance para cumplir también la Euro 6) y viene de serie con el equipamiento ecológico Efficient Dynamics, con la función “Auto Start/Stop” para reducir el consumo, y las demás ayudas microhíbridas para lo mismo (carga inteligente del alternador, caudal variable de bomba de agua y aceite, etc).

Moviendo como es tradición de la marca bávara el eje trasero, este motor trae de serie cambio manual de 6 velocidades, pero en opción BMW ofrece un cambio automático de 8 velocidades y con levas al volante adicionalmente, el mismo que trae de serie la versión equipada con el motor 330d de seis cilindros, y que era el que montaba nuestra unidad de prueba. Este motor entrega 184 CV de potencia máxima a 4.000 rpm y un par de 38,7 mkg constantes entre 1.750 y 2.750 rpm, más que suficiente para autorizar a este Touring una velocidad máxima oficial de 230 km/h y acelerar de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos (en nuestro caso, con el cambio automático de 8 marchas, la velocidad punta baja a 226 km/h, pero la aceleración rebaja todavía una décima más, 7,6 segundos). Con 28 segundos para cubrir el km desde parado, es fácil hacerse una idea de la agilidad de respuesta de este turbodiesel.
Consumos increíbles.–El consumo oficial promedio es sin embargo ahora menor que nunca, con 4,7 lts/100 km en el ciclo combinado europeo (124 grs/km de emisión de CO2, un 2% menos que antes), consumo que disminuye aún más en la comparación con la anterior versión automática (-10%). Con esta planta motriz, el nuevo 320d puede presumir de montar uno de los turbodiesel más ecológicos y económicos del mundo en su cilindrada, sino el que más. Y eso sin recurrir a la catalización opcional Blue Performance (con un catalizador específico para los NOx) con la que cumple ya las exigencias de la futura normativa Euro 6.
Al volante, las prestaciones son realmente muy brillantes, pese al filtrado del cambio automático (que por otra parte nos ha parecido muy cómodo y preciso, sin retrasos de actuación ni patinados parásitos, y de relación muy cerrada gracias a sus 8 relaciones). El coche supera con holgura los 200 km/h (218 en condiciones no muy favorables) y es capaz de mantener los 170/180 km/h con toda facilidad (atención al velocímetro, porque como en casi todos los BMW es muy exacto, la velocidad que indica es la real, y no 10 km/h más, lo que conviene tener en cuenta con los radares…). Con eso está dicho todo.
Acelera de 0 a 100 km/h en menos de 8 segundos y cubre el km desde parado en 28,6 segundos, con unas aceleraciones excelentes, tanto en uso secuencial como automático puro. Es una mecánica soberbia, suave y silenciosa, que nos da la sensación de tener más de 200 CV bajo el pie, y a la vez muy progresiva y modulable, algo siempre importante en un tracción trasera. Con ella este 320d Touring va más que sobrado a cruceros legales, en cuya conducción y dado el agrado del cambio, merece la pena rodar siempre en modo automático, en la confianza de que tendremos potencia rápida y de sobra en caso de necesidad.
En la práctica, la sobrecarga termodinámica biturbo garantiza una excelente entrega de potencia a cualquier nivel de solicitación. Las paletas del turbo variable se adaptan en todo momento a la carga del motor mediante un actuador eléctrico, lo que permite una magnífica respuesta tanto a bajas revoluciones como a altas. Los inyectores controlados mediante electroválvulas inyectan el gasóleo a 2.000 bares de presión, que aseguran una dosificación exacta y precisa, con una combustión homogénea y mínimas emisiones.
Tanta excelencia mecánica se traduce en unos consumos increíbles, siempre a cambio de que rodemos en el modo Eco Pro (los valores de prestaciones los hemos conseguido en el modo Sport). BMW anuncia sólo 4,7 lts/100 km en el promedio combinado, con un máximo urbano de 5,7 y un mínimo interurbano de 4,1. En la práctica el consumo urbano roza los seis y medio (6,4) y el mínimo interurbano (a 90/100 km/h) se queda justo en 5, subiendo a 5,6 a 120/130 km/h, valor excelente para un coche de su potencia y peso (tonelada y media), automático y calzado con neumáticos de 225/45 WR18 (Pirelli P7, de excelente agarre sobre mojado por cierto). Pero lo mejor de todo es que en conducción rápida (por encima de los límites legales) no vamos a gastar mucho más de 7, y en superrápida, jugándonos la retirada del carnet, no llegaremos a 9… Sin comentarios.

Comportamiento: por encima de toda sospecha.–Semejantes prestaciones podrían presentar la contrapartida de requerir una conducción muy exigente, máxime en un turismo con propulsión trasera, pero nada más lejos de la realidad. Entre el aumento de batalla y lo afinado de las suspensiones, tenemos un comportamiento muy equilibrado en los apoyos fuertes, tanto en curva cerrada como en curva amplia a gran velocidad. El coche apenas balancea, no rebota y presenta una nobleza de reacciones al límite sorprendente, aunque siempre podremos recurrir a la suspensión deportiva o adaptativa 10 mm más baja. El neutro reparto de pesos y la dirección rápida permite correcciones suaves sin que se fuerce nunca la trayectoria, y no sólo correcciones a baja velocidad, sino incluso por encima de los 160 km/h… El DSC actúa de forma muy progresiva pero actúa llegado el caso, y los neumáticos ofrecen un confort de los mejores que podamos encontrar en cubiertas de perfil 45.
La madurez y experiencia de BMW en este bastidor se aprecia en los resultados; es difícil encontrar un coche de propulsión posterior más afinado y equilibrado que éste, con un grado de confort como el que ofrece y una satisfacción de conducción como la que permite. Y como único reparo, un tacto de frenos más claro, porque el que presenta dificulta la exacta dosificación de los mismos, algo que si en otros coches es más perdonable, en uno tan deportivo como éste sí supone una desventaja. Y eso sin crítica alguna a su potencia, que en seco permite deceleraciones de infarto (apenas 40 m para detenerse a 100 km/h), sobre todo en caliente, con una resistencia al trato duro prácticamente infatigable.
En resumen, un familiar práctico, funcional y muy deportivo, muy bien acabado en cualquiera de sus tres líneas de acabado opcional (Sport, Luxury o Modern), que comparten los mismos materiales y colores de la berlina recientemente lanzada al mercado, y desde la misma fecha de su lanzamiento también con la opción del paquete deportivo “M” y con todas las ayudas electrónicas habituales en la nueva Serie 3 que acrecientan su potencial dinámico, incluyendo la suspensión deportiva M o la suspensión deportiva adaptativa, y por supuesto toda la panoplia de conectividad extendida de BMW a través de los sistemas EfficientDynamics y Connected Drive (Eco Pro, Head Up Display, etc). Todo eso por 38.900 euros (más 2.680 € con caja automática), un precio sin duda elevado, pero acorde al nivel de calidad, seguridad, confort y prestaciones que ofrece este nuevo Serie 3 Touring, junto al mejor nivel de funcionalidad y economía jamás logrado antes en esta gama. Y con un equipamiento a la altura de ese precio, superior incluso al equivalente en otros mercados, incluido el alemán (trae de serie para España climatizador automático dual, arranque sin llave por botón, portón de apertura y cierre eléctrico, radio-CD MP3 BMW Professional con 6 altavodes, faros antiniebla, volante multifunción, etc). Sin duda alguna, un automóvil que hace honor de verdad al calificativo “premium”.






























