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G.P. COREA F1: “ALONSO Y VETTEL: EL MUNDIAL ES COSA DE DOS”

15 octubre, 2012

Pepe Valenciano

Lo venimos diciendo desde hace tres carreras: tras el parón veraniego, lo que quedaba de Mundial iba a ser una carrera de eliminación. Y así ha sido siendo en las últimas tres, pero no creíamos que tan pronto se iba a desbancar casi todos los rivales a excepción de los dos que comandan ya en solitario el Mundial: Sebastian Vettel y Alonso a seis puntos del alemán. El resto han dicho adiós aunque matemáticamente tengan opciones. El último en descartarse ha sido el propio Lewis Hamilton (4º a 62 puntos de la cabeza) tras su espantosa carrera de Corea, donde todo le salió mal y hasta arrastró por el asfalto un trozo de tela verde de los pianos (NOTA: cabe decir aquí que la organización coreana es sencillamente impresentable, y no debería correrse aquí ni una carera más, y ello por el descontrol de sus comisarios, intervenciones lentísimas al dejar el coche de Rosberg pegado al muro durante varias vueltas sin nadie que se acercase, zonas del circuito sin rematar, sin arreglar, trozos de moqueta sueltos, gradas vacías, en fin, un desastre, con un solo beneficiado: Bernie Eccleston y el pastón que se lleva por dejar en Corea que venga la Fórmula Uno). Este circuito no aporta nada digno de mención, si acaso la recta más larga del Mundial. Pero no justifica correr aquí. Y tendremos que aguantarnos un año más que es el que queda de contrato con el patrón Ecclestone.

El inglés lo ha dejado claro: ya no tiene opciones. Como tampoco Webber que a pesar de su 2º puesto de hoy, está a 63 puntos y su problema principal es que –le guste o no- tiene que hacer de escudero de Vettel, para eso le han renovado, y el australiano ha tragado con eso. Otro que no tiene nada que hacer es Button, que tras su abandono de hoy, se queda a 84 puntos. El único “cerca” es Kimi Raikkonen, 3º a 48 puntos. Pero es una distancia casi insalvable para cuatro carreras. Así pues, todos estos pilotos ya descartados sí pueden jugar un papel importante restando puntos a Vettel y Alonso. McLaren luchará por su segundo puesto en Constructores, posición que ya ha perdido con su gran rival histórico, Ferrari.

La carrera nacía con un claro favorito, Sebastian Vettel, que aún no consiguiendo la pole del sábado (fue para Webber), nadie dudaba de que las órdenes de equipo –ya legales este año- harían su aparición, pero hombre, ¡en la primera curva!, así que a partir de ahí, carrera controlada para Vettel. Es curioso, pero este piloto ha sido bicampeón del Mundo sin tener que ganar ni una carrera con dificultades, sino siempre desde adelante sin más complicaciones que las propias de pilotar un monoplaza a esas velocidades. Vamos que quien más se lo curra es la Escudería que le pone un coche perfecto siempre, de ahí su alegría con el monoplaza. En cuanto se ha visto en dificultades por el propio coche, como este año en la primera mitad del Campeonato, se ha visto a un Vettel muy flojo. Bien es cierto que, a diferencia de Hamilton que no ha aprovechado un fabuloso coche en las diez primeras carreras, sí lo ha hecho Vettel en cuanto ha tenido ocasión. Así son las cosas. El caso es que por si alguien lo dudaba, Vettel se puso primero a las primeras de cambio, en escasos trescientos metros que separan la pole de la primera curva. Lo de Webber fue un descaro de los grandes pues se vio cómo salía flojo, pero suficiente para quedarse segundo y taponar a los de atrás, en especial al rival más temido por Red Bull: Fernando Alonso. El piloto español de Ferrari partía 4º, por la parte sucia, e increíblemente superó a Hamilton, quien nada pudo hacer ante el empuje del Indomable Alonso. También aguantó la embestida de Raikkonen. El español necesitaba quedar cuando menos tercero, aunque la posición ideal que buscaba era ser segundo y minimizar la pérdida de puntos con un Vettel que se sabía inalcanzable.

Los Red Bull están otra vez en otra dimensión, en la estratosfera como su pupilo Félix Baumgartner, que acaba de saltar desde 39.000 metros con el patrocinio de la bebida del toro, son fuertes especialmente a una vuelta. Pero después en carrera aguantan el tirón. Parecen superados sus problemas de fiabilidad con el dichoso alternador que tantos problemas les han dado. Alonso sabe que su Ferrari está algo por debajo de su rival, pero por lo visto en Corea, mejor de lo esperado. Si no, no se explica quedar por delante de los dos McLaren (cierto es que Button fue chocado por detrás, pero ya partía lejos de la cabeza), y sobre todo, casi pegado a Webber, fiel escudero. De vivir Cervantes quién sabe, quizá elegiría a Webber en lugar de Sancho Panza por lo bien que tiene aprendido el papel de escudero, no por la barriga desde luego. Alonso golpeó todo lo que pudo y se acercó al australiano, que se defendió hasta la extenuación, pero fue un espejismo pues las gomas empezaron una brutal degradación en todos y Alonso tuvo que ceder en su persecución en aras de mantener su tercera plaza aguantando los desfallecidos neumáticos. En definitiva, Ferrari ha de mejorar en dos aspectos: a una vuelta para conseguir pole, y en el desgaste de gomas, que le impide aumentar aún más su ya infernal y constante ritmo de carrera. Pero ciertamente, el comportamiento de las gomas del Ferrari es un punto débil que han de corregir si no quieren perder definitivamente este Mundial. Llama la atención el mal comportamiento del Ferrari con los neumáticos superblandos, llegando a perder medio segundo por vuelta. Después, con las gomas blandas (los duros, para que nos entendamos), ya fue mejor, pero en el primer stint, pues con la segunda parada, esas mismas gomas “duras” se comportaron peor, de ahí que no pudiese dar caza a Webber. Vettel lo pasó mal en las últimas vueltas cuando le dijeron por radio que sus neumáticos estaban en el corazón del compuesto, o sea, en las últimas. Hubiese sido tremendo si el neumático delantero derecho se hubiese salido de la carcasa. Las caras en el muro de Red Bull eran de pánico. Pero no ocurrió nada y Vettel se llevó la victoria.

Por detrás, guerra de guerrillas, como siempre. Una salida alocada del kamikaze Kobayashi, se llevaba por delante a Button y a Nico Rosberg, los dos de una tacada. Quizá los nervios de verse fuera el año que viene de Sauber, le hayan traicionado. El ‘japo’ sería sancionado con un drive through. Felipe Massa salió sexto y estuvo muy rápido durante toda la carrera, tanto que acabó llevándose la vuelta rápida de carrera. El brasileño escaló posiciones y se puso a la estela de Alonso a quien bien pudo pasar, pero las órdenes de equipo le hicieron ponerse fielmente detrás a dos segundos. Massa fue comiéndose a cuantos rivales tenía por delante. Otro buen escudero esta vez, claro que lo del brasileño se entiende más que lo del australiano porque éste sí tiene alguna opción de ganar el mundial, mientras que aquél no tiene ninguna. Desde luego Massa lleva dos carreras desconocido en prestaciones y desde luego que nadie dude de que su renovación se va a anunciar en breve. Raikkonen hacía lo de siempre: ni fu ni fa. Y parece decidido a no ser tercero en el Mundial después de sus chulescas y desafortunadas declaraciones afirmando que si no gana el Mundial, prefiere ser cuarto y así ahorrarse el ir a la Ceremonia de entrega de premios de los tres primeros. Pues lo va a conseguir, pues su desidia es alarmante. Bien es cierto que los Lotus Renault no avanzan, no dan más de sí: han sido la eterna promesa este año, pero como los Mercedes, se han ido desinflando poco a poco.

Así fue avanzando la carrera, con la sorpresa negativa de la jornada: al abandono de Button (por el choque de Kamui), se unía la debacle de Lewis Hamilton con problemas severos en el coche, inconducible como él mismo declaró al final de carrera. Y para colmo en uno de sus habituales paseos por los pianos se llevó colgando una cinta verde de moqueta, a falta de cinco vueltas. Charlie Waiting, Director de Carrera no cumplió su amenaza de sacar el Safety Car (Coche de Seguridad) en cuanto hubiese trozos de moqueta esparcidos por la pista. Lo cierto es que en un primer momento sí hubo pero luego el paso de los monoplazas los barrieron hacia afuera milagrosamente. El caso es que el bueno de Hamilton se llevó la imagen de la jornada arrastrando durante cinco vueltas el trozo de moqueta. Finalmente, Lewis acabó 10º, pobre bagaje para sus aspiraciones. Para él, colorín, colorado, este cuento se ha acabado por este año. Y no se ha cortado un pelo al decir públicamente que si no gana él, que lo haga Alonso. Vivir para ver: donde antes había odio, ahora hay respeto y admiración por ambas partes. Nos alegramos de este cambio de actitud.



Por detrás de Raikkonen (5º), y por delante de Hamilton (10º), se colocaron un Hulkenberg que pide a gritos su fichaje por Ferrari en sustitución de Masa, y un desconocido Romain Grosjean que ¡¡noticia!! no se llevó a nadie por delante esta vez. Y detrás de él los dos Toro Rosso que firmaron su mejor carrera este año. Por detrás de los diez primeros, muy perdidos estuvieron Sergio Pérez, Maldonado y Schumacher, de los que se esperaba mucho más. Pedro Martínez de La Rosa tuvo que abandonar por problemas con el DRS.

El Gran Premio de Corea nos deja a falta de cuatro apasionantes carreras, con dos figuras estelares que lucharán a cara de guau, guau, a cara de perro, por el que será para ambos su Tercer Título Mundial: Sebastian Vettel (215 puntos) y Fernando Alonso (209): el mejor coche contra el mejor piloto. Sólo son seis puntos de diferencia, y como hay que pensar en positivo, me quedo por lo dicho por Alonso: “A Vettel todo le sale perfecto y sólo me saca seis puntos, así que tendremos posibilidades en lo que resta”. Que así sea.

(FOTOS: Web Oficial Ferrar, Google Images, Red Bull Racing, Vodafone McLaren Mercedes)

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