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ALONSO ES DE OTRO MUNDO

21 septiembre, 2012

Pepe Valenciano

“Alonso es de otro mundo”. No son palabras mías, aunque las suscriba totalmente, sino de Robert Kubica, ex piloto de Lotus (antes Renault) que ha declarado recientemente, en el portal “Omnicorse”, sobre el piloto español de Ferrari, que “Es el favorito para ganar. Es de otro mundo y no veo grandes rivales para él. Conociendo la F1, no podemos decir que la temporada esté decidida, pero si no hay un coche mucho mejor que el suyo, creo que Alonso tiene el 80% de posibilidades de ganar”. Para Kubica –y gran amigo del ovetense- Fernando Alonso “ha marcado las diferencias con algo que no se considera el mejor monoplaza. Es el único capaz de marcar diferencias con un monoplaza que no sea competitivo”.

Ahí es nada. Pero quedan 7 carreras, un saco de puntos. Para empezar, Singapur nos espera a la vuelta de la esquina con un Gran Premio que puede marcar las diferencias definitivas. El propio Alonso lo tiene claro: él puede fallar estrepitosamente casi dos carreras, mientras que los demás no pueden permitirse fallar o dirán adiós a este Mundial tan apasionante. De aquí al final van a ser carrereas de eliminación, sin tregua, sin margen de error. La solidez, la fiabilidad, y la regularidad son los tres pilares en los que Fernando Alonso ha ido cimentando su primer puesto en lo más alto de la tabla. 37puntos son bastantes, Pero la propia experiencia de Alonso demuestra que es una ventaja insignificante si no se administra bien. También tiene el asturiano malas experiencias cuando se acerca el final. Así ocurrió en 2007, su único año en McLaren cuando la traición dentro de su propia casa le rompió su tercera corona, con un pupilo Hamilton mimado y favorecido por los mandamases de la escudería de Woking. Y al final por esa lucha fratricida se perdió todo y a río revuelto, ganancia de pescadores, debió pensar Kimi Raikkonnen cuando se llevó el título de rondón, su único entorchado mundial. Y qué decir de 2010, cuando un Alonso en una remontada de puntos histórica llegaba al final con más posibilidades que nadie de ganar el título mundial en su primer año en la Scuderia del Cavallino rampante. Pero una gran pifia de los estrategas de Ferrari dio al traste con el sueño. Era la última carrera y Alonso era engullido por la arena del desierto. Por todo ello, en esta ocasión Alonso no quiere cometer errores Presiona hasta la extenuación a todo Maranello en busca de la décima perdida, en busca de la solución mecánica que si no supera, al menos iguale las fuerzas con McLaren, Red Bull y Lotus,. Y si las fuerzas no están igualadas al 100%, no importa demasiado, lo que falta lo pone el asturiano, como siempre. Todo el mundo coincide en el paddock: Alonso es el único piloto capaz de ganar con un coche inferior al resto. Y si acaso Hamilton es el que más se le acerca, en palabras del propio Alonso que ya lo dijo al comenzar la temporada: sólo Hamilton de todos sus rivales es capaz de sacar algo más del coche. Esa es la diferencia entre ellos y el resto. Por eso son los mejores. Por eso están ahora en lo más alto de los puntos. El duelo va a ser de los que hacen época. Por de pronto este fin de semana, más que duelo al sol veremos un duelo bajo las estrellas. Si la lluvia de Singapur no lo impide.

Conociendo el Circuito de Singapur.

La leyenda del circuito nocturno se venía forjando en la cabeza de Berni Ecclestone, que preocupado porque las audiencias televisivas bajaban en Asia, por las diferencias horarias, propuso a los organizadores hacer una carrera –la primera de la historia- nocturna. Dicho y hecho, en Singapur –Ciudad Estado- aceptaron el reto y sorprendieron al mundo en 2008 con un espectáculo sin igual, sin parangón. Se diseñó un trazado largo, más de 5 kilómetros, con una pista alumbrada por 1500 focos, serpenteantes entre modernidad y tradición, alimentados por 12 generadores idénticos de energía, que proporcionan iluminación cuatro veces más potente que la de cualquier estadio de fútbol. Se trataba de conseguir simular la luz de día, para lo cual, se instalan proyectores en travesaños de aluminio soportados por tres torres, de 10 metros de altura, y separadas por 32 metros de distancia. Se instalan 108.423 metros de cables eléctricos y 240 pilones de acero. A pesar de la incertidumbre inicial, la visibilidad no fue problema. En general, todo fueron elogios para el circuito por parte de los pilotos, salvo que es demasiado revirado, y la excesiva altura de los pianos. Con todos esos ingredientes, arrancó en 2008 la primera carrera de la historia, con tan buena suerte, que un doble campeón del mundo, Fernando Alonso, aprovechando un accidente de su compañero de equipo, inscribía su nombre con letras de oro como primer ganador, para mayor regocijo de los organizadores y de Ecclestone. Al año siguiente fue Lewis Hamilton el que se hizo con la victoria, de principio a fin de carrera. Y otra vez Alonso, en el podio, esta vez tercero. En 2010, de nuevo el español, ya con Ferrari, volvía a inscribir su nombre en el joven palmarés de este circuito. Y para remate, el año pasado (2011) era Vettel quien se llevaba la gloria de ganar de noche. Curioso que este circuito sólo haya visto ganar a Campeones del Mundo.

Nos encontramos con la única carrera verdaderamente nocturna de la temporada, pues en Abu Dhabi se empieza al atardecer y se acaba de noche. Una carrera ‘made in Fernando Alonso’ pues de las cuatro carreras disputadas, ganó dos (2008-Renault y 2010-Ferrari), y fue tercero en 2009 (ganó Hamilton) y 2011 (ganó Vettel). Es Alonso por tanto, el piloto que más podios ha hecho en este singular circuito.

Se podrían decir muchas cosas del Circuito de Marina Bay, situado en la Ciudad Estado de Singapur. Pero por encima de todas, está en que al ser el único circuito de todo el Mundial donde se corre de noche, la atmósfera que se respira es única, singular. Su trazado, que gira en el sentido contrario a las agujas del reloj, destaca por lo revirado que es, con multitud de curvas de segunda o tercera velocidad. Los frenos, que no descansan entre tanta curva, necesitan una refrigeración especial. Aquí, los rebufos, o ir muy pegado al de delante, se pagan por la falta de entrada de aire. El circuito es el segundo más lento del calendario, sólo superado por Mónaco, por lo que el reglaje del monoplaza va encaminado a obtener la mayor carga aerodinámica posible, con suspensiones algo blandas. Además los coches requieren una relación de marchas poco espaciadas al objeto de conseguir mayor aceleración a bajas revoluciones.

El circuito, con una longitud de 5.073 metros, tiene capacidad para 120.000 espectadores. Alberga 23 curvas (13 a izquierdas y 10 a derechas), y los monoplazas alcanzan velocidades de 290 km/h. La carrera se disputa a 61 vueltas (309,316 km). Se requiere una carga aerodinámica muy alta; los frenos sufren bastante con alto desgaste, en cambio los neumáticos tienen un desgaste medio, aunque la adherencia no es buena hasta que la carrera ha consumido varias vueltas. Hablando de consumos, el consumo de gasolina es de 2,45 kg/vuelta, con una penalización por cada 10 kg de más de gasolina, de 3,3 décimas por vuelta. Se realizan 68 cambios por vuelta, pisándose el acelerador a fondo durante el 50% del tiempo por vuelta. El máximo tiempo que se pisa el acelerador a fondo es durante 9 segundos, en los que se recorren 650 metros.

Este circuito se caracteriza por la ausencia de puntos de adelantamiento, por lo que la pole es sinónimo de victoria. Pocas rectas largas y mucha curva en ángulo recto. Los puntos más críticos son: las tres primeras curvas, la chicane situada en la curva 10 y la frenada de la 15. La zona DRS estará a la salida de la curva nº 5. El safety car (coche de seguridad) es el gran protagonista de esta carrera: siempre sale. Por eso el resultado es imprevisible y las estrategias si sale el SC serán fundamentales para dar un vuelco a la carrera.

La noria “Singapore Flyer” alcanza 165 metros y se ha convertido en símbolo del circuito, desde donde se obtiene la espectacular visión de las últimas curvas del trazado así como las rectas de salida y meta.

Poco a poco, esta carrera va tomando cuerpo en el calendario y se convertirá en el futuro como imprescindible. Marina Bay tiene algo especial, distinto, que despierta entusiasmo, es una carrera que pasa de lo normal a lo extraordinario. Singapur ya es parte de la historia del automovilismo por la carrera de 2008, cuando Renault provocó el accidente de Nelson Piquet para favorece a su compañero, Fernando Alonso, quien finalmente ganó la carrera. Ello provocó el deshonor de Renault, y la salida fulminante de la Fórmula Uno de Pat Symonds y Flavio Briatore, el mentor de Alonso. Dejando claro que Alonso fue ajeno a la trama montada, su victoria en 2008, en la inauguración de esta carrera, fue muy trabajada y difícil, llena de mérito que para nada puede quitársele al campeón español. Para ratificarlo, en 2010 consiguió la ‘Grand Chelem’: ganar saliendo desde la pole, marcar la vuelta rápida, y liderar la carrera de principio a fin. Desde entonces, nadie lo ha conseguido. Para hacerse una idea de lo que ello significa, sólo 21 pilotos en la historia han logrado un Grand Chelem. El primero en lograrlo fue Alberto Ascari, italiano, en 1952. El último, Fernando Alonso. Fue el 50 de todos los logrados hasta la fecha. Y ambos con un Ferrari en las manos. Pero esta hazaña del español tiene más mérito que ninguna otra, pues es la única conseguida en carrera urbana, de noche, con iluminación artificial, con todas las dificultades que todo ello supone para el piloto. En 2010, Alonso salió perfecto desde la pole, cubrió la primera curva y se mantuvo líder durante las 61 vueltas restantes. Impresionante demostración de poderío y pilotaje. Alonso dio todo un recital de cómo aguantar la presión durante 61 vueltas. Además de los cuatro podios, el asturiano ha logrado las dos vueltas rápidas de las carreras de 2009 y 2010, con dos escuderías distintas. Y por si esto fuera poco, también logró la pole en 2010 por tan sólo 67 milésimas de separación con Vettel, quien no pudo superar al asturiano en toda la carrera. Para Alonso fue una lucha titánica de dos horas, que el piloto relataba así: «El duelo que disputé con Sebastian (Vettel) duró casi dos horas, que transcurrieron casi todo el tiempo con la imagen de su monoplaza en mi retrovisor. Ganar carreras así es emocionante». Fue tan al límite que el propio Alonso lo reconoció al afirmar que «He dado dos vueltas para darme una hostia”, según le contó a un invitado del paddock, frase que recogió Miguel Sanz para Marca. Esa carrera de 2010 fue magistral, demostrando Alonso que se desenvuelve mejor que nadie cuando el circuito es virado, urbano, donde las manos del hombre están por encima de la máquina. En 2008 exprimió el Renault cuando era claramente un coche muy inferior al resto. El 2010, su Ferrari había mejorado mucho respecto al inicio, pero Red Bull estaba por encima. Y el piloto español se destapó con una carrera magistral, de auténtico campeón. Nadie como él conduce mejor bajo las estrellas. Y el año pasado hizo remontada para acabar finalmente 4º.



Se han disputado cuatro carreras: la primera la ganó Alonso, la de 2009, Hamilton, acompañado por Timo Golck, y Fernando Alonso; y como ya sabemos, en 2010 volvió a ganar Alonso, acompañado en el podio por los dos Red Bull, Vettel y Webber. Hamilton hizo la pole en 2009 con 1.47:891. Lo mismo hizo el español el año pasado. La mejor pole fue para Massa, que en 2008 hizo un tiempo de 1:44:801. La pole de 2010 fue para Alonso, con 1:45:390. La mejor vuelta rápida es para Raikkonen, con 1:45:599. Alonso la consiguió en dos ocasiones, la de 2010 con 1:47:976. En 2011, ganó Vettel, perdón, arrolló Vettel, con Button segundo y Alonso cuarto. La mejor vuelta rápida la tiene Kimi Raikkonen (Ferrari) en 2008 con 1:45:599. La mejor vuelta rápida del último año, 2011, fue para Jenson Button (McLaren) con 1:18:454, mientras que la pole fue para Sebastian Vettel con 1:44:381.



Sobre esta carrera, señala la Web oficial de Ferrari recoge las opiniones de Fernando Alonso quien dice que: «Siempre he tenido un coche competitivo en este circuito, excepto en 2009, a pesar de que hemos sido capaces de llegar al podio de nuevo este año», dijo el español. «Es una pista exigente, donde no hay lugar para errores. Esto se parece a Mónaco. Es necesario tomar riesgos, encuentrar sus límites, pero sin cometer ningún error. En otros circuitos, en el caso de una salida en la hierba en una curva, en la práctica se pierde sólo el rendimiento en el giro, pero aquí se pierde toda la sesión. Es un circuito exigente físicamente, porque es una carrera larga que se lleva a cabo con el calor y la humedad, pero también convincente desde el punto de vista mental, debido al estrés de no cometer errores todo el fin de semana.” Sobre sus riveles, el asturiano destaca a Hamilton: «Lewis es actualmente segundo en la clasificación, pero desde febrero ya dije que conocemos su potencial, y es competitivo con los coches más lentos. En términos de estrategia, es casi imposible mantener un ojo en cinco pilotos, ya que podrían entrar en boxes en diferentes momentos. En esta carrera, vamos a tratar de prestar atención a nuestro más cercano perseguidor, Lewis. McLaren ha ganado las dos últimas carreras, así que son justamente los favoritos en esta pista.”. Sobre el rendimiento de su coche, afirma Alonso que “hemos traído nuevas piezas para el coche y creemos que podemos hacerlo bien aquí y en las próximos dos o tres carreras. Tenemos que evaluar nuestro desempeño el viernes, pero nuestro objetivo es luchar por la pole position y la victoria en esta carrera. Hemos sido competitivos en Mónaco y Canadá, ambos circuitos como este, así que somos optimistas. Sabemos lo importante pole position aquí”. Finalmente, no ha dudado en echar una mano a su compañero Massa al afirmar que no será fácil encontrar un piloto mejor que él para sustituirle: “Yo trabajo con Felipe en los últimos tres años y tenemos una buena relación; si el equipo decide contratar a un nuevo piloto para el año que viene, tendrá que ser necesariamente mejor que Felipe. Analizando todos los nombres asumidos por los medios como un posible sustituto, no sé si te das cuenta de lo mucho que mi pareja ha hecho en la Fórmula 1 con respecto a ellos.”. Postura inteligente la de Alonso al arropar a su compañero, pues le va a necesitar en esta crucial carrera de Marina Bay.

Por de pronto, en Ferrari se preparan a tope para la carrera y a falta de usar el coche en el asfalto, se usa el simulador.

Y los niños y menos niños se deleitan con una maqueta 1:1, o sea igual que la realidad, de un Ferrari F150º Italia hecho con piezas de Lego en un estelar acto de patrocinio del suministrador de lubricantes de la Scuderia, Shell.

Una de las chicanes lleva por nombre el de un famoso cóctel, “Singapore Swing”. Veremos quién se lo bebe con más alegría. Y para que nadie se pierda, estos son los horarios:

(FOTOS: Web Oficial Ferrari, Antena 3TV, Google Images, FIA, Allianz)

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