La idea es realizar un «crossover» o vehículo de varios usos, en este caso de coupé y familiar, pero a cierto tamaño, porque en el segmento compacto hay ya varias realizaciones con esta orientación. Por eso el «concept» Fascination nace como ensayo de «break-coupé » de gama alta y proporciones medio/grandes, en torno a los 4,7 m de largo, siguiendo el modelo americano de «shoooting brake».
Y aunque en realidad encubre el estilo que tendrá la próxima Clase E, no deja de ser un ejercicio de estilo libre, inspirado esta vez por el mundo de la hípica. Un «crossover» de lujo, de silueta en flecha, techo marcadamente en arco que desciende muy rápidamente por detrás, suave línea en cuña con molduras laterales que dejan un perfil cóncavo y marcan las aletas traseras desde los pasos de rueda. Las ventanillas no tienen marco pero las traseras son también descendentes, lo que aumenta la sensación de espacio, y las puertas no tienen tiradores apreciables sino proyectados y estilizados, fundidos en la superficie de la chapa, que sobresalen al pulsar un botón (y el mando a distancia del telemando).
Sólo desentona un poco el voladizo posterior, quizá algo largo para un «break coupé». En el frontal sí encontramos las señas de identidad de la que será la próxima Clase E. con faros independientes dobles y de un diseño romboide muy singular, casi cuadrangular (en especial los interiores). Es una original reinterpretación del frontal de 4 faros ovalados de la primera Clase E, ahora con diodos y luz de cruce diurna, con elementos luminosos en forma de media luna también en los grupos ópticos traseros y en los retrovisores exteriores.
En el capó se aprecia una marcada arista central junto a las laterales para reforzar el estilo en flecha, y un paragolpes integrado con un faldón de grandes tomas de aire y nervios oblicuos que parecen soportar la parrilla, por otra típicamente Mercedes pero menos pesada que en otras realizaciones, de forma pentagonal y con la estrella de la marca (bien grande) en el centro. En la parte inferior del faldón frontal hay un fino cerquillo cromado envolvente, con la luz diurna de cruce por unos diodos muy finos, a modo de rayas horizontales, luces que con su intensidad incrementada sirven también como antinieblas.
Por detrás, tiene un deflector de techo que afila aun más la silueta del mismo, con la tercera luz de freno camuflada (su luz se proyecta sobre la luneta trasera). Pilotos traseros con diodos que forman una línea que los encierra, partidos entre portón y aletas, paragolpes con deflector con una leve insinuación central de efecto suelo y salidas integradas de los escapes (dos a cada lado) de forma cuadrangular.
En resumen, todo un coupébreak muy elegante, con grandes ruedas de espectacular diseño multirradial de 20 pulgadas y neumáticos de perfil ultrabajo (y distinta medida: 245/35 delante y 275/30 detrás). Si las cambiamos por otras más normales de 17 ó 18 pulgadas, le ponemos 4 puertas (5 con el portón) y forzamos algo menos la caída del techo (lo que normalizaría el voladizo trasero), tenemos ya una muy probable aproximación al futuro familiar de la Clase E. Luego, los detalles típicos (revestimiento de madera noble en el plano de carga, con huecos para prismáticos y hasta para una cámara Leica, mesita retráctil con hueco para caja de habanos con humidificador incluido, compartimento refrigerado con copas de champán, consola central puente de aluminio forrada en piel de búfalo, que recuerda una silla de montar, insertos de madera de nogal…), todo eso forma parte de la parafernalia inherente a un «concept car» de salón, perfectamente prescindible.
Además de revelar un avance del estilo que tendrá la próxima Clase E —e incluso del posible coupé de la misma— este «Fascination » ha servido también para mostrar la primera aplicación del nuevo turbodiesel 4 cilindros de Mercedes, el nuevo 2.2 Bluetec de 204 CV, con tecnología modular, un motor que va a marcar un hito en rendimiento, consumos y emisiones, constituyéndose en la nueva referencia de su categoría, a decir de la marca.
Alimentado por inyección directa «common rail» elevada a 2.000 bares de presión, inyectores piezoeléctricos con control directo de las agujas de inyección (para aumentar la flexibilidad de los tiempos de inyección), bombas de agua y de aceite de caudal variable, turbocompresor de geometría variable en dos etapas, presión máxima de encendido limitada a 200 bares, etc… este motor tendrá varias declinaciones de potencia (entre 180 y 220 CV) dentro de unos mínimos límites de emisiones (el menor no llegará a 140 gr/km de CO2).
Sobre unas suspensiones ya conocidas (Mac Pherson delantero de 3 brazos y posterior multibrazo) y con un vulgar cambio automático de 5 relaciones (en vez del 7G-Tronic), este Fascination intentará fascinar a los actuales usuarios de los familiares de la Clase C y E para convertirse en su posible próxima opción, si es que llega al mercado, allá por la segunda mitad del año que viene (¿Salón de Francfort, quizá?).