Un familiar que aumenta la gama
El Skoda Rapid tiene portón pero es un tres volúmenes, y la marca checa ha decidido que hay sitio para una versión dos volúmenes y 5 puertas (claramente familiar), como ésta, más corta (4,30 m en vez de 4,48), pero con suficiente maletero (415 litros). El resultado se llama Skoda Rapid Spaceback.
Se trata de un familiar cuya línea busca la deportividad y ofrece un gran portón trasero. Un compacto típico, en línea con los que ya ofrece el grupo Volkswagen (VW Golf, Audi A3 y Seat León, todos en torno a los 4,3 m de largo), un modelo con el que Skoda aún no contaba, aunque siempre ha jugado con el Octavia por arriba y el Fabia por abajo para ocupar comercialmente ese espacio. Lógicamente, la plataforma es la misma del Rapid (2,60 m de batalla) sólo que ahora tenemos una tercera luna de custodia que afila el pilar C y un portón mucho más corto y vertical.

El techo puede ser de chapa o de cristal panorámico (opcional) todo él, del parabrisas a la luneta trasera (en ese caso ésta se prolonga 10 cm más, al tiempo que adopta un mini deflector de techo). Pero de la mitad para adelante el Spaceback es un Rapid, con su mismo frontal, parrilla de 19 barras verticales y marco cromado, y misma caja de faros y antinieblas, aunque con distintos perfiles.
Como el habitáculo central es el mismo del Rapid, la habitabilidad repite sus mismas cotas, con casi 6,5 cm de espacio libre para las rodillas de las plazas traseras y casi un metro de altura libre al techo desde las banquetas de los asientos. El único recorte lo sufre el maletero, en consonancia con el menor voladizo posterior, que pasa de los 550 litros del Rapid a los 415 de este Spaceback, ampliables a 1.380 con los asientos traseros plegados. Dado que el volumen del maletero del Rapid ya es de por sí extraordinario, con más de 400 litros este Spaceback puede presumir de una buena capacidad con 5 plazas, por encima de la media del segmento compacto, que se sitúa sobre los 360 litros. Por lo demás, mantiene las soluciones prácticas ya conocidas en el Rapid, con el doble piso de maletero (eliminable simplemente bajando la bandeja al suelo), el rascador de hielo en la tapa del depósito de carburante, soporte de chaleco de seguridad bajo el asiento del conductor, papelera en lateral de puerta, etc…

Una gama de seis motores.– Se ofrece con 4 motores gasolina y 2 diesel, los mismos del Rapid normal. Los primeros son el 1.2 MPI de 75 CV (3 cilindros), el 1.2 TSI (4 cilindros turbo e inyección directa) con 86 y 105 CV (éste último ya con cambio de 6 marchas), y el 1.4 TSI (igualmente turbo e inyección directa) de 122 CV (con cambio manual de 6 marchas o DSG de 7). En diesel la oferta se centra en el 1.6 TDI, al que ahora, además de la variante ya conocida de 105 CV se añade la de 90 CV (también ya disponible en el resto de la gama Rapid), lástima que ambas sólo con cambio manual de 5 marchas (como el 1.2 MPI y el 1.2 TSI 86 CV), o bien el 90 CV también con el cambio automatizado DSG de 7 relaciones. Este último, en configuración Green Line anuncia un consumo oficial de 3,8 lts/100 km y 99 grs/km de emisión de CO2.
Será presentado oficialmente en el próximo Salón de Francfort (septiembre), contará con la misma dotación de seguridad de serie del Rapid (6 airbags, cinturones con pretensores y de 3 puntos, ABS y ESP –para la UE-, etc). Pero además se ofrece en opción unos nuevos faros de xenón (sin lavafaros ni estabilizador de haz, innecesarios para su diseño), control de presión de aire de neumáticos, faros antiniebla con función direccional, asistente de arranque en cuesta, etc…, también disponibles para el Rapid berlina, cuyos niveles de acabado (Active, Ambition y Elegance) también repite. En suma, un nuevo compacto “low cost”, aunque esto último no lo podremos confirmar del todo hasta conocer su tarifa definitiva de precios.