Cuarta generación
Cuarta generación de un modelo que fue emblemático de la nueva Seat, aunque ahora no sea más que producto de una sinergia con Skoda, que es quien lo fabricará en la República Checa como hermano gemelo del nuevo Rapid. En octubre llegará al mercado desde 13.990 euros.
Realizado como el Rapid a base de una mezcla de componentes del banco de órganos del grupo VW, el nuevo Toledo aprovecha la plataforma alargada del Fabia/Ibiza (2,60 m de batalla) llevando su longitud final hasta los 4,48 m (o sea un típico segmento C de tres volúmenes), rescatando la fórmula tricuerpo pero con portón, o sea los “dos volúmenes y medio” del primer Toledo, que medía 4 metros y cuarto con 2,47 m de batalla. Luego el segundo se alargó hasta los 4,44 m sobre 2,51 m de batalla, pero ya sin el portón, y ahora llega a los 4,48 (4 cm más y todavía 9 más que su “hermano” el Skoda Rapid) recuperando de nuevo el portón.
Con el eje delantero del Ibiza y el trasero del Golf, está fabricado en la república checa por Skoda (aunque fue Seat la que lo pidió para ampliar su corta gama, dado lo barato de su desarrollo), compartiendo con el Rapid la misma sección central y lunas, variando luego cada uno el frontal y la zaga y también su longitud.
Esta vez, y tras los errores anteriores, como fueron la pérdida del portón trasero en la 2ª generación y la conversión en monovolumen en la 3ª… Seat rescata la opción más sensata del Toledo, la de una berlina media familiar y competitiva, como representó su primera generación, que de las 860.000 unidades producidas de esta gama desde 1991 sumó más de la mitad (y el resto para el Toledo II), con un fracaso rotundo para el Toledo III al que se le mató convirtiéndolo en monovolumen de dudosa estética (ni siquiera llegó a los 50 millares de unidades y eso liquidándolo en el sector del taxi) y pasó a la Historia, por lo que resucitar su nombre más podría ser un error que un éxito de marketing.
Pero eso no quita para que sea una acción inteligente dentro de la estrategia del grupo VW para cubrir economicamente el claro hueco existente en la oferta de la marca española aprovechando de paso para aumentar la de la checa, que no parecía necesitar un modelo de estas características teniendo como tiene en su gama al Octavia. Pero como éste crecerá en su próxima generación, se ofrece el Rapid entre Octavia y Fabia (de ahí los 4,39 m del Rapid).
Aunque parezca que el nuevo Toledo (por su nombre) debería situarse en su lugar natural (entre el León y el Exeo), en realidad se posicionará más abajo, entre el Ibiza y el León, lo que resulta un tanto engañoso, ya que aunque el próximo León crezca, no pasará de los 4,48 m de largo de este Toledo IV, que precisamente por esta razón se queda pobre en motorizaciones puesto que sólo hay previstas tres, dos en gasolina (el 1.2 TSI 8 válvulas declinado en potencias de 75, 85 y 105 CV, y el 1.4 TSI 16V de 122 CV con cambio DSG de 7 marchas, su “alto de gama”), y una diesel (el 1.6 TDI de 105 CV, más su versión 90 CV para primeros de 2013).
Comercializado primero en España y ya en 2013 en el resto de Europa (y también en México y Turquía), el nuevo Toledo ofrece una estampa agradable y armoniosa, aunque poco atrevida. El frontal está inspirado en el reestilizado del último Ibiza , con la actual parrilla con la rejilla trapezoidal en nido de abeja, más ancha y más baja, completada por una amplia toma horizontal de aire en la parte inferior del parachoques. Faros apaisados pentagonales, con un alambicado diseño interno de luces (que incluyen la luz diurna de cruce por diodos).
Por detrás, los grupos ópticos horizontales refuerzan la sensación de anchura, mientras que los laterales del coche se ven recorridos por un sencillo perfil que va de los faros a los pilotos traseros, completado por otro cóncavo por abajo, marcando una cintura recta y horizontal, sin seguir la moda en cuña. El techo se arquea más, siguiendo la influencia de los Audi, y los pilares posteriores se ensanchan por abajo, reforzando la solidez del diseño pero sin exagerar la zona de chapa en la popa del coche.
El tamaño de las puertas (en especial las traseras) pone de manifiesto la funcionalidad y buen acceso de este Toledo, especialmente práctico como lo demuestra su gran maletero de 517 litros (y hasta 1.200 con los asientos posteriores plegados), que aunque no iguala la “cueva” del primer Toledo (550 litros) supera los 500 del segundo. La amplitud interior es muy notable, con un ancho real de 1,42 m en la banqueta trasera (apto para 3 adultos) y casi 97 cm de altura libre al techo, aunque falta por ver si el espacio para las piernas de las plazas traseras estará al mismo nivel (al fin y al cabo 2,60 m de batalla tampoco es tanto en este segmento). El portón baja bastante en su tapa final, a sólo 70 cm del suelo para facilitar la carga y descarga.
Ofrecido en tres niveles de acabado (básico, Reference y Style), desde el primero este Toledo IV traerá de serie 6 airbags (delanteros, laterales y de cortina), ABS y ESP, dos anclajes Isofix, cierre centralizado con telemando y elevalunas eléctricos (sólo delanteros). El Reference traerá ya los 4, más los retrovisores eléctricos, volante multifunción, radio CD + MP3, aire acondicionado, ordenador de a bordo… Y el Style remata el equipamiento con el climatizador automático, llantas de aleación (16”), faros antiniebla con función direccional, volante y pomo del cambio en piel, etc.
Aún quedan detalles por completar, pero todo indica que al menos para España se buscará un nivel medio y alto muy completos, al gusto de la demanda. Y en cuanto a precios, se sabe que partirá desde el “gancho” de los 13.990 euros del nivel mínimo de acceso (1.2 TSI 75 CV), aunque las versiones más normales (con los 1.2 TSI de 105 y 1.4 TSI de 122 CV, más el 1.6 TDI 105 CV) se moverán entre los 16.000 y 18.000 euros.























