Desde Seat no se plantean ninguna estrategia “low cost” como marca (aunque tenga los precios más baratos del grupo VW, deben pensar), sino mejorar su calidad industrial y percibida al nivel de Audi (ni siquiera les sirve la marca Volkswagen como referencia). Su política de precios no pasa por las excesivas promociones ni por la creación de modelos simples y baratos (como el Mii, algo falto de emoción y de ambición): defender su rentabilidad empieza por producir y vender más, así como por defender los márgenes, y sobre todo por mantener una imagen de calidad, fiabilidad y buen servicio. Por eso el actual presidente de la marca española del grupo VW, Jürgen Stackmann, se ha mostrado orgulloso de que Seat figure como la quinta marca con los clientes más satisfechos del mercado alemán, señal del evidente salto de calidad registrado en los últimos años.
A nivel europeo, Seat es percibida casi al mismo nivel de calidad de VW, con una imagen más juvenil y emocional y menos conservadora, y Stackmann confía en que a medio plazo incluso la supere (aunque sea mucho decir). Todo sin cambiar su política de precios, porque “existe un efecto post-crisis y la gente no se compra el coche que quisiera. Pero Seat no es, ni quiere ni puede serlo, una marca de bajo coste”. Es lo que precisa Stackmann, con unas palabras que parecen sonar como un S.O.S. hacia la sede del grupo VW en Wolfsburg, donde se sigue pensando que para mantener la hegemonía europea del grupo y acercarse a la mundial (como es su deseo), necesita con carácter inmediato una marca “low cost” (le funciona con gran éxito a Renault con Dacia, Nissan ya ha puesto la suya a funcionar con Datsun y la francesa parece apuntar con otra como es la rusa Lada).
Pero entre las cuatro marcas genuinas del grupo alemán, es Seat la que cuenta con las papeletas para verse convertida en marca “low cost”, total o en parte (a no ser que se cree otra marca –el grupo VW las tiene- pero no parece ser lo más probable). Es cierto que Seat, hoy por hoy, no puede fabricar “low cost” y sus modelos actuales tampoco son “low cost” pero hay soluciones que pueden ir implantándose poco a poco como podría ser llevar producción al norte de Africa (a Renault, le funciona con Dacia) y dejando Martorell para producir más modelos del segmento C de la familia Audi. Entonces sí se puede…
