Saab 9-4X inspirado en el Aero X

20 noviembre, 2010

El nuevo Saab 9-4X inspira su diseño en el prototipo Aero X, que marca la línea a seguir de la nueva era Saab iniciada con el 9-5. Con un diseño limpio y fluido de formas, predomina la carrocería sobre la superficie acristalada y aunque dispone de una altura al suelo de 20 cm, su largo voladizo delantero no permitirá grandes concesiones fuera de carretera, estando más orientado al confort por pistas o asfalto.

Con las medidas exactas todavía por desvelar se presenta como un SUV de tamaño grande (sobre 4,80 m de largo y 1,68 m de alto) que emplea la plataforma del 9-5 con una batalla acortada (2,80 m aproximadamente) y ruedas de 18 pulgadas de serie. Su espacioso habitáculo dispone de dos filas de asientos con capacidad para 5 ocupantes y un maletero con doble fondo con acceso por portón de apertura variable eléctrica. Las plazas traseras son las grandes beneficiadas en el vehículo al no depender su espacio de una tercera fila de asientos (los respaldos se abaten en un solo movimiento, dejando una superficie de carga plana), disponiendo de climatización independiente y de multitud de huecos portaobjetos en puertas, apoyabrazos y zona posterior de la consola central.

El salpicadero de clara inspiración aeronáutica está orientado ligeramente hacia el conductor y es casi idéntico al del nuevo 9-5, con alguna pequeña variación. Al lado de la palanca de cambios encontramos los botones de arranque y del freno de estacionamiento eléctrico, ambos de serie. El Saab 9-4X dispone de suspensiones independientes tipo Mac Pherson delante y por brazos en H en el eje posterior, reduciendo éste último las vibraciones de la carretera y mejorando la estabilidad. Además se puede incluir el sistema de chasis adaptativo DriveSense que ajusta la amortiguación en tiempo real con opciones de Confort y Sport para diferentes tipos de conducción. Y como buen todocamino, recurre a la tracción inteligente Saab XWD optimizada para este nuevo chasis, que reparte el par entre ambos ejes a través de un embrague electrónico tipo Haldex y cuenta con un diferencial electrónico (eLSD) en el eje trasero que permite repartir hasta un 50% del par entre las ruedas traseras. El Saab 9-4X no llegará hasta el próximo verano, inicialmente con los motores gasolina V6 3.0 (inyección directa) y 2.8 Turbo Aero, con potencias de 265 y 300 CV respectivamente.

Saab
Saab