Radares… ¿anti-contaminación?

10 octubre, 2018
G. ROMERO-REQUEJO M-
De momento, en fase de pruebas

Las redes sociales se han hecho eco recientemente de forma alarmante de dos fotos tomadas en una calle de Madrid que muestran un dispositivo oculto dentro de un hito de mobiliario urbano que parece un radar, pero que según parece es un dispositivo portátil de medición de emisiones contaminantes en los vehículos.

Ha sido a través del perfil de Facebook de “SocialDrive.es” donde han saltado todas las alarmas de los conductores y que ha corrido como la espuma por las redes sociales. Lo que a primera vista parece un radar láser de medición de velocidad camuflado, “SocialDrive.es” asegura que se trata de un medidor de emisiones de vehículos en fase de pruebas. Hasta ahora, conocíamos la existencia de controles aleatorios de las emisiones contaminantes de los vehículos (incluso medidores de decibelios para la contaminación acústica) en las grandes ciudades españolas. Ahora, el nivel de sofisticación (y persecución) ha aumentado y la lucha por la calidad del aire parece no tener límites contra solo uno de los causantes de la contaminación en las grandes urbes (de momento nada se está diciendo sobre las calderas de gasoil y carbón, estas últimas todavía en proceso de extinción) y sobre el que ya se soportan grandes cargas fiscales en todo su proceso de vida y uso, desde la compra (IVA, tasas e impuesto de matriculación), el uso (impuesto de circulación, IVA elevado en combustibles…) y hasta la baja definitiva (en algunos casos).

Funcionamiento

Cuando el dispositivo detecta en un vehículo una emisión elevada de gases contaminantes (entendemos que por infrarrojos y ultravioleta), saca una foto de la matrícula para informar a su propietario del estado de su vehículo. Este dispositivo sería capaz de detectar las emisiones de óxidos y dióxidos de nitrógeno (NO y NO2) y monóxido y dióxido de carbono (CO y CO2), este último principal causante del efecto invernadero.

Este nuevo control de gases persigue deficiencias en la combustión y por tanto en las emisiones contaminantes, como los que se producen en vehículos que circulan con alguna avería no detectada por su propietario, y aquellos otros vehículos en los que sus propietarios han manipulado algún dispositivo como la anulación de la válvula de recirculación de gases EGR o los filtros de partículas. En el caso de que una vez notificada la infracción su propietario no lo repare, se procedería a realizar la sanción correspondiente, si bien en los primeros meses solo se recibiría una notificación informativa.

Dispositivo medidor de contaminación camuflado en un hito de mobiliario urbano