Ficosa Internacional, el gran grupo productor nacional de componentes de automóvil (especializado en espejos retrovisores, limpiaparabrisas y piezas inyectadas y moldeadas plásticas de carrocería) da entrada en su capital a la multinacional nipona electrónica Panasonic, lo que dará paso en el futuro a la formación de uno de los mayores grupos europeos de componentes de automoción. Ficosa es ya proveedora en primer equipo (OEM) de las principales marcas de constructores europeos y norteamericanos, como también lo es Panasonic en componentes electrónicos a las marcas niponas y asiáticas (y también occidentales).
Ficosa inició su implantación industrial en Tarragona hace más de 60 años, y en 2011 se expandió a Barcelona con la compra de la planta de Sony en Viladecavalls, cuando este grupo nipón abandonó Cataluña. Entonces se vio claro en Ficosa que el futuro pasaba por la ampliación de la producción a componentes electrónicos, aprovechando la capacidad de aquella fábrica (donde trabajan más de 500 ingenieros de diversas procedencias). Y ahora esta alianza asegura esta ampliación para crecer en este campo según el plan estratégico trazado por la dirección de Ficosa en el momento de adquirir la fábrica.
Aunque el monto final de la compra por Panasonic del restante 49% (asesorada por el banco nipón Nomura) no ha sido hecho público, se especula con la cifra de 220 millones de euros, de los que 200 irán a parar directamente a manos de los Tarragó. La operación se hará mediante creación de una nueva sociedad con parte del capital actual de la “holding” instrumental propietaria de Ficosa Internacional (Ficosa Inversión S.L.), acciones de los dos propietarios principales y una ampliación de capital hasta cubrir el nuevo monto (hay que tener en cuenta que según Nomura, el valor de la mitad de Ficosa podría estar entre 150 y 220 millones de euros, valor nada exagerado para un grupo industrial que factura cerca de mil millones de euros al año, presente en 18 países con casi 8.000 empleados).
El acuerdo, pendiente de la aprobación de las autoridades nacionales de vigilancia de la competencia, así como de la comisión antimonopolio de la CE, podría firmarse definitivamente para marzo del año que viene. Así, se abre a una nueva etapa donde Ficosa entrará de lleno en la producción de retrovisores electrónicos (no ópticos sino por cámara) bajo tecnología Panasonic. Un producto al que, tras la difusión de las cámaras de visión trasera, se le augura un gran porvenir. Hay que tener en cuenta que cerca del 35% del valor de un vehículo actual está en la electrónica, y en los eléctricos e híbridos llega a sobrepasar el 50%. Y en las áreas de seguridad, comunicaciones y movilidad eléctrica el aumento previsto para los próximos años supera el 20% anual, dado que buena parte de los sistemas mecánicos tradicionales serán sustituidos por los electrónicos y combinados.