Remolca un tren de 100 toneladas
Land Rover ha conseguido con un Discovery Sport remolcar tres vagones de un tren con un peso superior a 100 toneladas a lo largo de una vía ferroviaria, en una demostración de su titánica capacidad de remolque.
Esta hazaña lograda a través de un trayecto de 10 kilómetros en Museumsbahn Stein am Rhein, en el norte de Suiza, se hizo cruzando el río Rin por el espectacular puente Hemishofen, una histórica estructura de acero de 285 metros de longitud que se eleva 26 metros por encima del nivel del valle y que puso a prueba el poder de tracción del compacto Discovery Sport.
Emulando la capacidad de transporte de las hormigas (pueden transportar hasta 50 veces su propio peso), aunque el Discovery Sport tiene un peso de remolque máximo certificado de 2.500 kg, fue capaz de remolcar 60 veces su propio peso (equivalente al peso de un Boeing-757), impulsado por el motor Ingenium diésel de 180 CV con un par máximo de 430 Nm. Además, el Discovery Sport se benefició de las tecnologías de remolque innovadoras y la tracción de Land Rover, gracias a los sistemas Terrain Response, Tow Assist, Tow Hitch Assist y All Terrain Progress Control, todos ellos sistemas de conducción todoterreno semiautónoma que gestionan automáticamente la potencia del motor y el frenado, para completar la prueba de fuego.
La prueba fue diseñada por los ingenieros de Land Rover para demostrar claramente la fuerza y la capacidad del Discovery Sport, haciéndose eco de una hazaña similar llevada a cabo en 1989 para el lanzamiento de su antecesor, el Discovery I.
La transmisión del vehículo se mantuvo inalterada, pero hubo que adaptar ruedas de ferrocarril (realizado por los especialistas de Aquarius Railroad Technologies) para actuar como estabilizadores. A diferencia del Discovery de 1989, el Discovery Sport ha completado la impresionante prueba sin la ayuda de engranajes de rango bajo, y usando en su lugar su tecnología vanguardista de caja de cambios automática de 9 velocidades y Terrain Response para generar la tracción necesaria.
El sistema All Terrain Progress Control (ATPC) de Land Rover también se ha implementado al pulsar un botón durante el remolcado, para maximizar la tracción a una velocidad establecida. Actuando en gran medida como un control de crucero de baja velocidad, ATPC permite al conductor concentrarse en la carretera o, en este caso, en el ferrocarril, que tiene detrás. Funciona de manera similar a un sistema de control de crucero y se puede utilizar entre los 2 km/h y los 30 km/h. El ATPC también incluye una función exclusiva, “Launch”, que permite que el vehículo arranque fácilmente, incluso en superficies complicadas de baja fricción como el hielo, la nieve o la hierba mojada.
Land Rover cuenta con un historial de modelos con adaptaciones ferroviarias, desde la época de las Serie II y IIA de Land Rover hasta los diversos modelos Defender que fueron modificados para poder circular por los raíles mientras realizan tareas de mantenimiento. También en 1989 un Discovery modificado remolco una serie de vagones en Plymouth para demostrar la capacidad del nuevo motor diésel 200Tdi.







