Kia ceed 1.6 CRDI Active Eco

4 enero, 2011

Precisamente este renovado cee´d ha llegado al mercado en un momento en que abunda esta nueva oferta “ecológica” entre los turismos compactos, casi siempre adjetivando a un modelo de gran serie con la coletilla de turno (en el caso de Kia el apelativo es el de “Eco-Dynamics”, abreviado simplemente en “Eco” en su logo externo). Su imagen recibe algunos cambios en su exterior, como la nueva parrilla distintiva que identifica desde ahora a la marca, con bordes cromados y un leve resalte central, por encima y por debajo del emblema central de la marca.

Los faros, ahora más potentes, cambian su diseño por otro más afilado, mientras que los retrovisores incluyen también la luz de intermitencia. En total, unos ligeros retoques que junto con los parachoques, elevan su longitud en 2,5 cm, hasta los 4,26 m totales, sin que la plataforma ni las suspensiones se vean alteradas, con su misma batalla de 2,65 m. El interior incrementa el equipamiento, al tiempo que estrena una consola central con nuevos mandos para la climatización bizona y el equipo de música, además de nuevo volante y pomo de palanca de cambio, proporcionando en conjunto un mayor refinamiento.

En cuanto a su mecánica, destaca la inclusión del nuevo 1.6 CRDi, en su versión de 115 CV (hay otra de 128 CV) con 6 velocidades, con una significativa reducción de consumo y emisiones (un 5% de media), rebajando estas últimas hasta los 115 g/km de CO2, lo que le libra del impuesto de matriculación, cosa que no sucede en el 1.6 CVVT de gasolina, que con 139 g/km de CO2 entra ya en el primer escalón de este impuesto (4,75%). En el apartado técnico se ofrece una nueva función para el ESP y por primera vez la tecnología de parada de motor ISG (ralentí, Stop & Go) tanto en el de gasolina como en el diesel.

Puesta al día.- Pero en lo esencial sigue siendo el cee´d conocido, un producto de buena calidad con algunas mejoras (lámparas de diodos en los grupos ópticos traseros, nuevas juntas de goma interiores en las puertas que aíslan mejor y elimi-nan más ruidos, cambio de 6 marchas en el diesel…) pero con la habitabilidad ya conocida, nada desdeñable. Fabricado en Europa, mide 4,26 m de largo, 1,79 de ancho y 1,48 de alto, reuniendo estéticamente una línea agradable que recuerda un poco a su primo el Hyundai ix30 pero con estilo propio.

De diseño limpio y armonioso por delante y por detrás, ahora parece más elegante, pero sin estridencias. No hay molduras a los lados ni en el paragolpes, y el frontal sigue siendo muy sobrio, aunque algo más agresivo con sus nuevos faros de forma casi triangular. Por detrás, la forma del portón recorta suavemente sus esquinas inferiores, con la matrícula en el centro, y los grupos ópticos prolongándose un poco por las aletas, le dan un aire elegante y personal, bajo una gran sencillez y sobriedad (sin molduras ni paños fijos de ventanas, etc).

Más alto de lo que parece (su diseño tiende a disimularlo), el cee´d saca buen partido a su bastidor, con una amplitud interior poco usual en su segmento (hay casi 1,90 m desde la base del parabrisas a los grupos ópticos traseros, con 1,41 m de ancho en los asientos delanteros y casi 1,39 en la banqueta trasera). Delante dos adultos tienen sitio de sobra, y detrás tres van algo justos pero pueden ir bien siempre que se trate de trayectos cortos, o que uno de los tres sea un niño. Eso hablando de anchura, porque de espacio para piernas va sobrado. Entre la posición ligeramente vertical del respaldo y sus 2,65 metros de batalla, los ocupantes traseros tienen un espacio para piernas más propio de una berlina grande del segmento D que de un compacto. Y eso con un maletero de 340 litros oficiales, que aunque no sea el mayor de su clase, está al menos en la media, ampliable hasta los 1.300 litros si se pliegan los asientos traseros, algo muy útil a la hora de transportar grandes objetos.

Las puertas tienen un buen ángulo de apertura (70º) y el revestimiento del salpicadero (acolchado) revela una calidad de materiales desconocida hasta hoy en Kia. El cuadro de instrumentos se lee muy bien, con los tres relojes principales retroiluminados, y ahora además un display auxiliar en la consola central, y los asientos recogen muy bien el cuerpo, incluyendo reglaje lumbar en el del conductor (en el nivel medio Active ensayado). La insonorización general ha ganado aún más si cabe, tenemos control de arranque en cuesta, sensores de lluvia y luces y hasta cuero en el forro del volante, pomo del cambio y freno de mano.

Ingeniería de vanguardia.-Conviene recordar que además de una actualización cosmética, el Kia ceed también ha mejorado lo que no se ve. Desde la rigidez de su carrocería, con más de los 2/3 de la misma compuesta por acero de alta resistencia, al cambio de 6 velocidades, ahora de serie en los 1.6 CRDi. Y ello sin haber ganado demasiados kilos extras, como lo demuestra un peso final al filo de los 1.300 kg. Junto a ello, ahora estrena nuevos trenes rodantes, con llantas de aleación de 16 pulgadas con neumáticos 205/55 R16 desde este nivel Active probado (y de 17 con 225/45 R17 para el tercero y máximo Emotion), de nuevo con neumáticos Michelin Energy Saver para lograr la mínima resistencia a la rodadura). El ESP (+TCS) es de serie, y ahora además tenemos IGS, el “stop & start” de la marca como rasgo esencial de estas series “ecodinámicas”.

En las suspensiones hay poca variación, repitiendo el conocido esquema de eje anterior independiente por columnas Mac Pherson con triángulo auxiliar y barra estabilizadora, junto a un trasero multibrazo totalmente independiente, simple y compacto, con los amortiguadores fuera de los muelles. Delante, los muelles trabajan desalineados, con una caída negativa de medio grado, y la barra estabilizadora anclando directamente al amortiguador para aumentar su rapidez de respuesta.

Detrás, presenta un ángulo de caída también negativo, esta vez de un grado justo (-1º), con amortiguadores de gas (también delante) y barra estabilizadora. El conjunto consigue la mejor estabilidad jamás lograda antes por un Kia, dentro de un confort muy superior al de antes. No hay más que probarlo para darse inmediatamente cuenta de ello y disfrutar de una conducción dinámica.

Mecánica; bien el diesel, soberbio el gasolina.- Teníamos interés en comparar estas dos versiones “eco”, esencialmente para calibrar cuánta rebaja se ha conseguido finalmente en cada caso. En el caso del turbodiesel 1.6 CRDi de 115 CV, con el mismo bloque de 4 cilindros y 1.582 cc, Kia ha aplicado una inyección directa “common rail” de última generación, “intercooler” y turbocompresor de geometría variable (actuado eléctrica y no neumáticamente). El Active Eco sólo se ofrece con 115 CV, la versión intermedia entre las de 90 y 128 CV de su mismo cubicaje, con un par de 26 mkg entre 1.900 y 2.750 rpm. Anuncia 188 km/h de velocidad punta y 11,5 segundos en la aceleración de 0 a 100 km/h, casi los mismos cronos que antes.

Unos registros que siguen siendo buenos compensados por unos consumos excelentes. Porque la rebaja de consumo real viene a estar entre medio y un litro cada 100 km, pasando un poco del litro y medio en ciudad, que es donde más se nota el “stop & start”. Así, los anteriores 5,7 lts/100 km en el ciclo urbano son ahora 4,9, lo que significa en la práctica real pasar de casi 9 (8,8) a menos de 8 (7,7), que aunque sean dos litros y medio más reales sigue siendo una rebaja sustan-cial. En el mínimo interurbano (antes 4,2 lts/100 km y ahora 4) se nota menos, porque el consumo real que tuvimos la primera vez (5,3) apenas si ha bajado de 5 (4,8), mientras que en autovía hay medio litro de descenso a 120/130 km/h de crucero (5,8) y casi uno a cruceros ilegales (sobre 140/150) donde no pasa de 7 cuando antes rozaba los 8… En el fondo la principal ventaja está en contar con una 6ª que antes no teníamos, aunque su largo desarrollo (la 5ª apenas si se ha bajado un poquito) sólo la hace práctica por encima de los 120 km/h.

Frente a este 1.6 CRDi Eco, su hermano de gasolina 1.6 CVVT con 126 CV y sólo 5 marchas parecería definitivamente desahuciado: y no hay tal. Por el contrario, es casi el que más nos ha sorprendido. Primero, porque su doble distribución variable (dual, a la admisión y el escape) le hace mucho más elástico de lo que indica un par máximo de 15,7 mkg a 4.200 rpm. Es lástima que Kia no dé sus curvas de par, pero es evidente que a 2.500 rpm debe dar al menos el 80% del mismo, porque entre ese régimen y las 5.000 rpm empuja de maravilla. Luego, si lo estiramos hasta las 6.200 en que da su potencia máxima saca todo su genio, aunque entonces no pretendamos que siga siendo sobrio…

Lo cierto es con sólo 5 marchas de desarrollos largos pero tampoco exagerados (32,3 km/h por 1.000 rpm en 5ª) la velocidad máxima la da en 5ª, aún algo por debajo del régimen de potencia máxima, señal de que va casi neutro. Los 192 km/h oficiales se quedan en casi 190, pero lo mejor es la respuesta media, con unas recuperaciones contundentes y una aceleración que aquí sí supera los 10,8 segundos oficiales en el 0-100 km/h (10,3), cubriendo en 32,4 segundos el km desde parado. Vamos, lo mismo que nos hizo el primer cee´d 1.6 CRDi hace tres años…

Es un motor que empuja muy bien desde 1.800/2.000 rpm, algo insólito en un gasolina atmosférico, para dar lo mejor de sí entre 2.500 y 5.000, subiendo luego hasta las 6.500 en caso de necesidad, con bastante menos ruido del esperable para tal régimen. En carretera se mantiene muy bien entre 120 y 160 km/h, y sólo a partir de ahí va progresivamente haciendo techo, pero poco a poco, sin hundimientos. No tiene el par apabullante de un turbodiesel pero es mucho más suave y elástico de lo que se imaginaría un usuario normal, y si se le pisa sin contemplaciones, demuestra que los 126 CV están debajo del capó, aunque haya que subir dos mil vueltas más que en el diesel para encontrarlos… Gracias a unos desarrollos bien escogidos, resulta más brillante y divertido de conducir que el 1.6 CRDi, cuya 6ª sólo es útil en autopista. Y en cuanto a consumo, para ser un gasolina, su carácter “eco” se deja notar más.

Aquí no tenemos referencia del anterior 1.6 (que no probamos), pero si podemos confirmar que los consumos reales no están excesivamente lejos de los oficiales. Kia anuncia un promedio combinado para este ceed 1.6 CVVT 126 CV de 5,9 lts/100 km, y nuestra unidad de prueba ha hecho una media total de 6,7. El consumo urbano oficial es de 7,2 lts/100 km, y nosotros logramos que no nos pasara de ocho y medio (8,4) en condiciones no muy propicias, aunque aquí el “stop & start” sí que se nota. Menor ventaja encontramos en los consumos habituales de autovía y carretera (a 90/100 km/h nos ha dado 5,5, por encima de los 5,2 oficiales en el interurbano, y a 120/130 km/h ha subido a 6,3), pero aún así son consumos muy módicos para un 1.6 gasolina atmosférico que ni siquiera es de inyección directa… Por supuesto, si se le pisa el consumo sube de forma directa, aunque no exponencial, y podemos superar con creces el consumo urbano si nos empeñamos en rodar al límite, sin cuidarnos de las limitaciones. Pero en conjunto nos ha gustado más la respuesta general de este 1.6 CVVT que la de su hermano diesel, del que quizá esperamos demasiado de su nueva 6ª.

Comportamiento; tal como esperábamos.- Finalmente, si el motor 1.6 CVVT de estos nuevos cee´d nos ha sorprendido gratamente, su comportamiento dinámico ha confirmado nuestras mejores expectativas. Quizá haya algún rival que le supere en velocidad de paso en curva, pero será difícil que lo haga en limpieza de trazada (con sus llantas de 16”) y en confort. Si en su día dijimos que entre la mayor rigidez del chasis, sus nuevos trenes rodantes y la suspensión multibrazo posterior, el cee´d nos recordaba dinámicamente al Ford Focus, ahora casi le añadiríamos el punto de confort que añade el VW Golf. Se tiene de maravilla en curvas rápidas, apenas balancea y realiza los cambios de apoyo de forma limpia y sin tiempos muertos, igual que antes, pero ahora es más cómodo y silencioso, tiene mejores luces (su luz de cruce nocturna es de lo mejor que hay con faros halógenos) y parece más ágil.

Incluso al límite sorprenden sus buenas maneras, con una progresividad de reacciones que echamos de menos en muchos de sus rivales. Y eso sin que el eje posterior multibrazo sea un arado, ya que a base de dar gas podemos hacer que nos ayude a cerrar la curva, pero siempre de forma paulatina, sin sorpresas ni sustos, incluso sobre mojado, algo que no todos pueden decir. Aquí hay que agradecer la respuesta de los Michelin Energy, que además de ahorrar, se agarran como los mejores, junto a un ESP muy bien calibrado y nada intrusivo, que sólo actúa lo justo y cuando debe.

Con un buen reparto de pesos y un perfecto equilibrio de suspensiones, el cee´d es ahora más cómodo a la vez que más eficaz, siendo siempre apto para todos los públicos, expertos y novatos. Deliberadamente no hemos hecho distingos entre el 1.6 CRDi y el 1.6 CVVT, porque no hay diferencias de comportamiento entre los dos. Como mucho, una dirección un poquito más dura en el diesel, pero nada más. Dirección (por cierto de asistencia eléctrica) que ofrece un tacto preciso y rápido (2,7 vueltas de volante entre topes), lo que además de permitirle ahorrar un 3% en combustible, reduce su diámetro de giro a 10,3 metros. Y respecto a los frenos, sus discos a las cuatro ruedas, con 280 mm de diámetro delante (ventilados) y 262 detrás (macizos), son capaces en teoría de permitirle detenerse a 100 km/h en menos de 40 metros (y en la práctica, en 60 m a 120 km/h). El pedal tiene buen tacto, y sobre todo resisten bien el trato duro, anterior talón de Aquiles de los coches coreanos que ya forma parte del pasado.

Precio competitivo.- Para terminar, hay que destacar que la relación precio/producto sigue siendo un punto fuerte de Kia, aunque la mayor calidad de diseño e ingeniería hay que pagarla. Pero nos dan más por nuestro dinero, lo que también se nota en el nivel de equipamiento, especialmente en materia de seguridad; ambos traen de serie seis airbags (delanteros, laterales y de cabeza), cinturones de tres puntos con pretensor y limitador de esfuerzo, ABS+EBD, cierre automático de puertas (por sensor de velocidad) y centralizado por mando a distancia, anclajes Isofix traseros para sillas infantiles, reposacabezas en las 5 plazas, volante ajustable en altura y profundidad, alzacristales eléctricos, radio CD (con lector MP3 y mandos al volante), ordenador de a bordo…

El nivel medio Active ensayado resulta especialmente completo, ya que a todo lo dicho une el ABS de los frenos con BAS (asistente de frenada de emergencia), control de tracción TCS y sobre todo, el control dinámico de estabilidad ESP, añadiendo los reposacabezas activos y el ajuste de apoyo lumbar, testigo acústico de cinturones abrochados (delante y detrás), retraso de apagado de luces (y encendido automático de las mismas), faros antiniebla, consola central en símil metal, volante y pomo del cambio forrado en piel, reposabrazos delantero con doble portaobjetos (y trasero central plegable), portabotes, retrovisor interior electrocrómico, sensor de lluvia con activamiento automático de limpiaparabrisas, parasol con luz, red y ganchos de sujeción en el maletero, bandeja portaobjetos bajo la zona de carga, elevalunas eléctricos traseros, llantas de aleación de 16 pulgadas (con neumáticos 205/55 R16)…

Y además, dos detalles de lujo: el climatizador automático de aire acondicionado, y el cargador de 6 CD’s para el equipo de audio (con conexión USB y auxiliar iPod).
Y todo eso con el ISG (el “start & stop” de Kia). Y como todo es mejorable, podemos pedir a la marca algún detalle más, aunque sea opcional, como el navegador GPS, los faros de xenon (y direccionales), los sensores de aparcamiento (sólo en el Emotion), etc. Pero tal y como vienen, por menos de 20.000 euros (19.130 el 1.6 CVVT Eco) o por poco más de 20.500 (20.680 el 1.6 CRDi Eco) no dejan de ser una oferta de lo más honesta y tentadora. Y sin olvidar su supergarantía de 7 años ó 150.000 km, algo que ninguna marca ofrece en el mercado. Toda una tentación, realista y ecológica.

Versiones del modelo: 'Cee'

Kia
Kia

Tno. 91 579 64 66
Garantía: 7 años o 150.000 km