Basado en la plataforma del Grand Cherokee, comparte el mismo bastidor que éste, de 2,78 m de batalla, con sus mismas suspensiones y motores. Es sólo 4 cm más largo que él (4,79 m frente a 4,75), por 3 cm más de ancho y 9 más de alto. Así, Jeep ha logrado un vehículo con tres filas de asientos (2+3+2) establecidas en ligero ascenso, de modo que los últimos gocen de tanta visibilidad como los primeros.
Con los dos asientos traseros plegados se obtiene un piso de carga plano, con 5 plazas y casi mil litros de volumen útil (974).

Con 7 se reduce a 170 litros, y con sólo las 2 delanteras se llega a casi 1.800 litros… Su equipamiento de serie está al mismo nivel del Grand Cherokee: frenos ABS (+BA), ESP + TCS, ERM, airbags delanteros y de cortina para los ocupantes de las tres filas de asientos, aviso de presión de neumáticos, activamiento automático de limpiaparabrisas, sensores de aparcamiento, climatizador, tapicería de cuero, equipo hi-fi de radio con cargador de 6 discos, ajuste eléctrico de asientos (con memoria), los retrovisores y elevalunas eléctricos (con plegado también eléctrico los primeros), faros antiniebla, etc. Con la tracción permanente Quadra Drive II y sus tres diferenciales electrónicos de deslizamiento limitado, el Commander logra una eficacia en tierra sorprendente para su tamaño, gracias a sus cortos ángulos de ataque y salida junto a una distancia al suelo de 22 cm.
Sus motores pueden ser dos; en gasolina, el V8 5.7 «Hemi» (5.654 cc, 326 CV y 51 mkg), con cambio automático de 5 velocidades.
Y en diesel, el mismo V6 3.0 CRD del Grand Cherokee (218 CV y 52 mkg), unido también a un cambio automático de 5 relaciones, con el que logra un consumo oficial combinado de menos de 11 lts/100 km (10,8) con unas prestaciones más que generosas (190 km/h y 9 sg de 0 a 100 km/h). Sus precios están entre los 51.350 (3.0 CRD) y 59.400 euros (V8 5.7 Hemi).