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Infiniti Etherea

7 julio, 2011
J. C. BERGER

Mostrado como “concept” en Ginebra, el Inifiniti Etherea es en realidad un modelo ya muy avanzado con un depurado diseño de berlina deportiva casi monovolumen, y unas medidas de 4,42 m de largo, 1,86 de ancho y 1,44 de alto, sobre una plataforma de nada menos que 2,75 m de batalla. Como buen “crossover”, es un fruto de la combinación de varias carrocerías, de modo que tiene un afilado diseño de coupé, una caja clásica de berlina 5 puertas y hasta un leve toque SUV. Lo más original de su diseño, obra de Shiro Nakamura, pasa por un parabrisas muy tendido, sobre una carrocería muy aerodinámica y curvilínea con 4 puertas de apertura enfrentada 2 a 2, que liberan un acceso lateral amplísimo merced a la supresión del montante central (pilar B), algo que por lo visto está de moda…

La superficie acristalada es importante, tenemos unas pequeñas ventanillas triangulares por delante de las puertas delanteras y unas aletas curvadas que le dan una sensación de “pez”, reforzada por la iluminación diurna de diodos, que le confieren un aspecto de “ojos de halcón” (en media luna, según Infiniti, y que serán en el futuro parte de las señas de identidad de la marca). Dada su larga batalla los voladizos son muy cortos, lo que le hace parecer menor de lo que es en realidad.

La carrocería ha sido hecha en fibra de carbono, material que no parece que será conservado cuando llegue el momento de su producción en serie. El techo es panorámico de vidrio y en general, no cabe duda de que se trata de un diseño acertado llamado a tener éxito a poco que se respeten sus formas cuando pase de ser un simple “concept” a un modelo de producción en serie, A la hora de moverse, y aunque no lo pregone, es un híbrido, lo mismo que el Lexus CT 200h.

Y para distinguirse de sus hermanos, tampoco recurre a un V6 de gasolina, sino que monta un motor 2.4 pero con 4 cilindros en vez de 6, unido a un motor eléctrico auxiliar (no hay datos de su par ni su potencia) cuya misión es sobre todo reducir drásticamente el consumo urbano. Con un cambio automático por variador continuo CVT, este Etherea será el primer Infiniti de tracción delantera, algo que desde luego constituye una revolución para la marca, que siempre ha optado por la tracción trasera ó total con el motor en posición delantera longitudinal.

Con carrocería para 4 plazas y todavía sin especificaciones técnicas concretas, ni datos de rendimiento y prestaciones, este Etherea seguro que se mantendrá un par de años evolucionando, aunque parece claro que sus formas serán las ya mostradas, con la única incógnita de si el pilar central se suprimirá definitivamente en la versión de calle (parece que sí) o si al final se optará por mantenerlo.

Por otra parte Infiniti ensaya toda una filosofía de concepto a la japonesa en sus remates y acabados, desde el diseño del salpicadero (inspirado en el concepto “hamon”, vocablo nipón con el que se definen las ondas circulares que se forman en un estanque de aguas quietas cuando se lanza una piedra en su superficie, siendo aquí las ondas propagadas desde el cuentarrevoluciones) a los asientos (cuyo ribeteado “kumihimo” se inspira en los de los kimonos). Pasando por los remates en acabado de pergamino (“washi”), la decoración vertical por tiras luminosas de las puertas (“inurayai”), etc.

Pero el aviso está ya lanzado: habrá un Infiniti compacto de tracción delantera, y aunque tarde aún dos ó tres años en llegar al mercado, lo hará con todas las de la ley, dispuesto a plantar cara a los Lexus CT, BMW Serie 1 y Audi A3. Lo de si el motor será un 2.4, un 2.0 ó un 1.8 ya lo veremos, y en cuanto al carácter híbrido, parece evidente que formará parte de sus señas de identidad, como único medio de rebajar consumos y emisiones hasta un umbral políticamente correcto, que aún lo será más para cuando el modelo se comercialice, en 2014.

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