
Se trata del alquiler de la llamada “Caja Mágica”, unas instalaciones deportivas enclavadas en el madrileño barrio de Usera dentro de la operación Madrid Rio, de recuperación de terrenos en la zona del Manzanares. En el pasado mayo, y en un acto con la asistencia de la alcaldesa Ana Botella, se celebraba la cesión de parte de las mismas al equipo HRT, alquiladas desde febrero. Antes de terminar 2012, HRT denunció el acuerdo, tras la disolución de la escudería. Y ahora Madridec (empresa municipal) reclama a HRT 804.000 euros en concepto de alquiler, más 180.000 euros de gastos, que no se cubren con el importe de la fianza (134.000 euros) ni el de las obras realizadas cubiertas por un aval de 402.000 euros. Otro pufo que no se explica demasiado; si HRT no era solvente, ¿por qué se la invitó a un alquiler tan desmesurado de instalaciones? Por otro lado, cómo se explica ese altísimo coste de alquiler en unas instalaciones que no cuentan con circuito de pruebas (no olvidemos que se trata de instalaciones de pistas de tenis y baloncesto, donde se celebra el Open de Madrid a un coste mucho menor: la empresa que lo monta paga 44.000 euros al año más 105.000 por mantenimiento). Ya el Real Madrid también salió mal de la Caja Mágica, tras alquilar Florentino Pérez sus instalaciones para su equipo de baloncesto (por nada menos que 1,1 millones de euros al año), contrato que también duró sólo un año (de junio de 2010 a julio de 2011). HRT había alquilado dos edificios (central y sur) con un total de 11.000 m2. Ahora habrá que ver en cuánto se queda el regateo, si es que se paga… Por cierto, la Caja Mágica se debe llamar así por el dinero que se traga: se construyó para la última y fallida apuesta olímpica, y el coste presupuestado de 125 millones de euros acabó siendo de más de 300 millones. Y en toda su corta vida no ha conseguido ser rentable ni amortizar los gastos que genera…