PEPE VALENCIANO
– Webber hace de conejillo de indias para que Vettel gane su novena carrera del año, y quinta consecutiva.
– Sebastian Vettel, a 10 puntos del Campeonato.
– Remontada de Alonso en una brillante carrera, para terminar cuarto, y lograr el récord histórico de puntos en Fórmula Uno.
– Primer podio para Romain Grosjean sin Raikkonen.
– Feo detalle de la Organización al no permitir un minuto de silencio en pista por María de Villota.
¿Realmente era necesario humillar a Mark Webber en su despedida de Japón, cuando Vettel ya tiene el Mundial en el bolsillo?. Francamente, no se explica cómo es posible que a Mark Webber le hayan robado la cartera desde su box. Iba delante de Vettel y con mejor ritmo. A falta todavía de cuatro carreras, y con Alonso saliendo octavo, resulta inexplicable que desde el box de Red Bull se cambiase la estrategia de Webber por la más suicida de todas, o sea, ir a tres paradas, mientras que la de Vettel se quedó en la más lógica y rápida, o sea, dos paradas. En Red Bull, visto que si no Vettel no ganaba la carrera, lanzaron el anzuelo (como en Abu Dhabi 2010 con Alonso), y en Lotus picaron como niños cuando ven un caramelo, lanzándose a tres paradas para Romain Grosjean, mientras que Vettel se mantenía en pista para despitar al personal y lograr su quinta victoria seguida y novena de la temporada. Así de simple se escribe la crónica de esta carrera. Si el Mundial estuviese apretado y peligrase el campeonato del niño mimado de Red Bull, o sea, Vettel, tiene su explicación la táctica utilizada para hacerle ganar la carrera que de otra manera no hubiese conseguido. Pero es que Vettel llegaba a Japón con 87 puntos de ventaja sobre Fernando Alonso, así que la jugada sólo se entiende como una vendetta contra Mark Webber por su abandono del equipo, y por haberse revelado al inicio del Campeonato. No se merecía esto el bueno de Webber que tan buen escudero ha sido en tantos años al lado del niño del dedito. Pero al menos consiguió la pole impidiendo que Vettel lograse su tercer Grand Slam , o Grand Chelem, seguido (hubiese sido récord absoluto), y consiguió retrasar el titulo de Vettel que lo logrará, a buen seguro, en la próxima carrera de la India.
Hablando de escudero, otro que tal baila es Felipe Massa. Volvió a reglar el coche para brillar algo en la clasificación, incapaz de brillar luego en carrera. Efectivamente así sucedió y taponó a su compañero Alonso durante muchas vueltas. A diferencia de Webber, que sí obedeció órdenes de equipo a favor de Vettel, Massa dijo que tururú. En la vuelta 8 el ingeniero de pista de Massa, Robert Smedley, le dice a su pupilo por radio “estrategia multifunción A, ahora por favor”. Pero nada de nada. Alonso pegado a él no podía adelantarle a pesar de su mejor ritmo, y visto que no hizo caso Massa, Alonso se despegó de él para no desgastar en exceso sus gomas en un circuito que castiga mucho si te pegas al de adelante. Posteriormente Alonso logró en pista pasarle, ya en la vuelta 20. Tarde para aspirar a un casi imposible podio. ¿Por qué si Massa no obedeció, le hicieron parar antes que a Fernando, respetando el status de quien va primero en un mismo equipo?, ¿y por qué Alonso hizo su primera parada en la vuelta 14 cuando tenía el mejor ritmo de carrera del momento?. Son las dos incógnitas de la estrategia de Ferrari que no se entiende por mucho que uno le de vueltas. Lo más llamativo de todo es que el propio Felipe Massa no se cortó un pelo y admitió que sí, que fue orden de equipo pero que no hizo caso: «Sí fue una orden. A nadie le gusta escucharla. Fue mucho antes del adelantamiento. Esta vez la lucha fue en la pista», se limitó a decir al acabar la carrera. Vendetta del brasileño por su cese. Menos mal que el Mundial está ya imposible para Alonso, porque si tuviese que esperar ayuda de su compañero, íbamos a ver.
La carrera, en fin, se desarrolló con un guión no previsto: Romain Grosjean se puso líder de carrera en la salida, complicándolo todo para Red Bull. Vettel tuvo una salida complicada tocándose con el coche de Hamilton a quien le pinchó la rueda trasera, y Vettel en cambio, como siempre, sólo tuvo un ligero toque en el alerón delantero que no le impidió seguir en carrera. Ni siquiera hizo falta cambiarle el morro en su primera parada. Parece un coche frágil pero es duro como una roca. ¿Se acuerdan de Brasil 2012 cuando por dos veces se dio golpes en su alerón delantero y como si nada?. Es la suerte del campeón, sin duda. Grosjean tiró muy bien y Webber se dejaba atrás a Vettel. Por detrás, un Alonso desbocado ganaba posiciones ya desde la salida, y pronto se las vio con Nico Hulkenberg, su bestia negra en Corea, a quien esta vez sí pudo superar. Así Alonso se merendó en pista a Massa, Ricciardo y Hulkenberg, amén de Hamilton y Rosberg en la salida. El inglés, por cierto, tuvo que abandonar por problemas en su Mercedes. Mala suerte de nuevo para Hamilton. Quienes sí se comportaron bien fueron los dos Sauber, con Nico Hulkenberg entrando sexto (fue superado al final por Raikkonen) y con Esteban Gutiérrez entrando séptimo después de salir el 17º. Felipe Massa volvió a perder posiciones respecto de la salida, acabando la carrera en 10º lugar.
Finalmente, dos detalles que marcaron esta carrera. Por un lado, se guardó un minuto de silencio dentro de un box, en memoria de María de Villota, fallecida repentinamente el pasado viernes en Madrid. Asistieron todos los pilotos, los 22 que componen la parrilla, con el Presidente de la FIA, Jean Todt, al frente, acompañados también por el presidente de la Asociación de Pilotos de Grand Prix (GPDA), Pedro Martínez de la Rosa. Pero la FOM, los dueños del circo de la Fórmula Uno, no permitieron que este emotivo acto tuviese lugar donde a María le hubiese gustado, o sea, en la parrilla, en el asfalto, a pie de pista. Mal, feo detalle de quienes deberían mirar menos el dinero y más el corazón.
Por otro lado, Fernando Alonso consiguió entrar en los Libros de Historia de la Fórmula Uno al lograr superar a Michael Schumacher en el ranking de puntuación total de todos los grandes premios disputados. Así, el español superaba la mítica barrera de los 1.566 puntos del heptacampéon, poniendo el listón en 1.571 y lo que le queda aún al español. En esta singular clasificación, aparece ya tercero Sebastian Vettel, quién si no, con 1.351, y en cuarto lugar con 1.074 llega Lewis Hamilton. Jenson Button es el quinto con 1.059. Claro que el récord de Alonso tiene que ve con que Schumacher sumó todos sus puntos (excepto los pocos de sus últimos tres años en Mercedes), con el antiguo sistema de puntos que otorgaba 10 al ganador (no como ahora). Pero en cualquier caso, el récord es ese y que el quiten lo bailado. ¡Felicidades, Campeón!.
(Fotos: Sitio Web Oficial Ferrari, Infiniti Red Bull Racing; Video: You Tube)



