GESTIÓN COMERCIAL DEL AÑO 2009

17 marzo, 2009

Aunténtico pionero del turismo compacto «todo camino», el Qashqai es fruto del trabajo de Nissan Design Europe, el departamento londinense de diseño de Nissan. Tan original como su propio nombre (en homenaje al de una tribu de nómadas centroasiáticos), el Qashqai nace en Europa con todos los atributos de un «crossover» polivalente, es decir, un turismo compacto familiar con aspecto de todo terreno, y con rasgos funcionales tanto de monovolumen como de 4×4 ó todo camino.

Tiene la funcionalidad de una berlina de 5 puertas sobreelevada (20 cm de altura libre al suelo). Mide 4,31 m de largo, 1,78 de ancho y 1,61 de alto, situándose a caballo entre los compactos grandes, los SUV pequeños y los monovolúmenes medios. Es unos 10 cm más largo que una típica berlina compacta 5 puertas, pero unos 15 cm más corto que un SUV medio.

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Sus 2,63 m de batalla son suficientes para su longitud, y su estampa reúne todos los rasgos típicos de un SUV urbano; alto y agresivo pero sin exagerar, cintura alta y lateral con la tercera luna de custodia triangular e invertida, que le da un aire más dinámico.

Con cambio manual de 5 ó 6 marchas (según versiones) y hasta automático CVT por variador continuo (que emula también 6), este Nissan Qashqai monta los acreditados motores propios de gasolina ya conocidos (1.6 y 2.0 de 115 y 140 CV, respectivamente), así como los modernos turbodiesel de origen Renault (1.5 dCi y 2.0 dCi, con 106 y 150 CV cada uno). Ha nacido como vehículo de conquista, con las prestaciones y habilidades para afrontar también los retos de la vida urbana («a prueba de ciudades») y destinado a sumar nuevos clientes para la marca dentro del plan de renovación Nissan.

La versatilidad del Qashqai y su diseño compacto, musculoso y elegante se entienden mejor si tenemos en cuenta que Nissan ha pretendido ante todo ofrecer polivalencia y capacidad. Una berlina 5 plazas 5 puertas, de estilo monovolumen suavizado, cuya funcionalidad esencial, salvo en las versiones con la perfeccionada tracción All Mode 4×4, ya conocida en el X-Trail, es la de un compacto normal y corriente. Pero los Qashqai 4×4 no sólo ofrecen una tracción total óptima automatizada del tipo 90% delantera y 10% trasera, capaz de variar su reparto si un eje pierde adherencia, sino que además de ésta disponen también de una posición 4×4 de reparto fijo («lock»), bloqueado al 57% en el eje anterior y al 43 % en el posterior.

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Y por supuesto, cuando no hace falta la tracción total, sobre seco y asfalto, se puede rodar perfectamente sólo con la delantera (4×2), ahorrando neumáticos y combustible.

Ello le permite una versatilidad muy superior, pese a que el concepto todo camino del Qashqai no implica necesariamente la tracción total; ya que el Qashqai «no ha sido concebido como un 4×4 y no se debería pensar en él como tal. La opción de tracción a las cuatro ruedas existe simplemente para ofrecer más tracción y más seguridad sean cuales sean las condiciones de la carretera». Por eso dentro de su «mix» de ventas, el 4×2 es mayoría en Europa (70%) frente al 4×4 (30%), mientras que en motorizaciones, el dominio diesel llega a los dos tercios (66%) frente a uno (34%) para las mecánicas de gasolina. Su tamaño le permite un uso polivalente, en ciudad, campo y carretera, con las medidas de un compacto medio y la funcionalidad de un todo camino junto al espacio de un monovolumen.

Es un auténtico «crossover» que ha sabido fusionar con inteligencia en un solo modelo las cualidades de varios segmentos del mercado. Su imagen es atlética y dinámica, resulta muy agradable y no tiene la habitual pesadez de los SUV. Tiene una curva de techo que da sensación de agilidad deportiva, con una silueta elegante y nada pesada. Los pilares delanteros del parabrisas son muy dinámicos y acentúan con su inclinación su imagen deportiva.

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Gracias a una cintura alta, los pasos de rueda refuerzan la sensación de apoyo y el frontal robusto e imponente remata un morro largo que concentra toda la fuerza del diseño, con el logo Nissan en el centro de la parrilla y los faros trapezoidales integrando los focos principales dobles, intermitentes y luces de posición, quedando aparte los faros antiniebla, más bajos y en los extremos del paragolpes.

Con 20 cm de distancia al suelo y unos ángulos de ataque y salida recortados (19 y 30 grados), intermedios entre los de una berlina y los de un auténtico 4×4, muestra su polivalencia esencial de uso, con una anchura interior que permite alojar tres plazas en la segunda fila sin problemas, con un espacio para piernas muy generoso.

El maletero, con 410 litros de capacidad, supera al de la mayoría de los turismos compactos de su tamaño, con la ventaja añadida de sus formas cúbicas y regulares.

En cuanto a motores, el Qashqai dispone de cuatro opciones, dos de gasolina y dos diesel: los primeros son los 1.6 y 2.0 de 16 válvulas e inyección secuencial multipunto, bien conocidos y experimentados (115 y 140 CV cada uno), mientras que los segundos son los turbodiesel 1.5 y 2.0 dCi de origen Renault (106 y 150 CV respectivamente). Los más pequeños (el 1.6 gasolina y el 1.5 dCi) sólo se ofrecen con tracción delantera (4×2), mientras que los 2.0 (diesel y gasolina) están también disponibles con tracción total 4×4 y cambio manual de 6 velocidades, amén de la opción de cambio automático (por variador centrífugo de par CVT en el caso del 2.0 gasolina). Por cierto que el 1.5 dCi monta también de serie cambio de 6 velocidades, por lo que el único con caja manual de sólo 5 es el 1.6 gasolina.

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Y en cuanto al bastidor, hay que subrayar que se trata de un coche con suspensiones independientes en ambos ejes, delante por el clásico tren Mac Pherson y detrás a través de un elaborado eje multibrazo. Los frenos, de disco a las 4 ruedas son de generoso diámetro (casi 30 cm los delanteros ventilados) y la dirección cuenta con una asistencia eléctrica perfeccionada, que transmite al conductor las sensaciones que necesita para transitar con seguridad y confort.

Su interior no es nada complicado.El conductor se siente rodeado por un puesto de conducción sencillo, funcional y relajante que facilita una conducción deportiva y divertida.
Los mandos en el cómodo volante lo controlan casi todo, y los asientos son firmes y confortables, pudiendo abatirse los traseros en dos partes 60/40 de forma conjunta o por separado para aumentar el maletero.

Disponible en tres acabados (Visia, Acenta y Tekna), Nissan ha apostado por un completo nivel de seguridad desde el inicial, de modo que además de ABS en los frenos dotado con reparto electrónico (EBD) y asistente a la frenada de emergencia (BAS), cuenta además con HFC (Hydraulic Fade Compensation, para mejorar su resistencia al uso intensivo). Todos los Qashqai vienen con control dinámico de estabilidad (ESP) de serie, ya sean 4×2 ó 4×4, y no falta además el doble control de tracción (ASR y TCS). Otro detalle es el hecho de que todos traen de serie seis airbags, con los dos delanteros de salpicadero (conductor y acompañante), los laterales y los de cortina para las cabezas.

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Y seguridad aparte, el Qashqai también viene muy equipado en elementos de confort. El aire acondicionado (con salida de caudal suave) es equipo de serie en todos; manual en el nivel Visia, y ya por climatizador automático dual a partir del Acenta, que además, también trae de serie encendido automático de faros y limpiaparabrisas, llantas de aleación, faros antiniebla, sensores de aparcamiento, «cruise control», etc… Para los más exigentes queda el nivel Tekna, con faros de xenon, llantas de 17 pulgadas, techo panorámico de vidrio, cargador de 6 CD’s, etc… Tan sólo deja en opción el navegador GPS por DVD, la tapicería de piel y la cámara de visión trasera ya conocida en otros Nissan.

Pero lo más importante es que desde el nivel Visia trae de serie elementos como el ordenador de viaje, volante multifunción ajustable en altura y profundidad o radio CD con conexión Bluetooth.

NISSAN QASHQAI+2: MÁS ESPACIO Y MÁS LUZ

Desde el pasado otoño, Nissan ofrece también la versión siete plazas (5+2) del Qashqai, llamado Qashqai +2. De este modo, en una misma gama la marca nipona ofrece un «crossover » familiar, con más espacio, capacidad para 7 plazas y más maletero cuando no se usan las dos plazas extra. Con el mismo aspecto y diseño del Qashqai de 5 plazas, el nuevo Qashqai +2 complementa su oferta dirigiéndose hacia los usuarios con mayor necesidad de capacidad de transporte, material y humano.

Con esta versión, Nissan ha buscado reunir lo mejor de los monovolúmenes de tres filas de asientos junto con lo mejor de los turismos medios, evitando sus inconvenientes.

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Para Simon Thomas, vicepresidente europeo de ventas y marketing de Nissan Europa, el Qashqai +2 «aporta algo realmente fresco en un segmento de mercado —el de los monovolúmenes compactos de siete plazas— sin más elección que la de vehículos absolutamente convencionales ». Y no le falta razón, ya que aspira a provocar la misma reacción entre los monovolúmenes compactos de 7 plazas que su hermano de 5 provocó entre los turismos compactos. No canibalizará apenas a su hermano de 5 plazas, ya que su público objetivo es otro, por eso Nissan calcula que desde ahora una cuarta parte de las ventas del Qashqai lo serán de este «+2», algo importante si pensamos que desde el lanzamiento del Qashqai hace dos años ya se han vendido del 5 plazas más de 220.000 unidades.

El nuevo Qashqai +2 es más largo y alto que el normal (4,53 y 1,65 m), prácticamente igual de ancho y ha crecido también en su batalla (14 cm más, hasta casi 2,77 m), de un modo tan proporcional que cuesta darse cuenta de cuál es uno y cuál otro si no están juntos. Sin excederse de medidas para no salirse mucho de la categoría compacta, el Qashqai+2 se ofrece con los mismos niveles de equipamiento, motores y tracción (4×2 y 4×4, esta última reservada a los 2.0 y 2.0 dCi) del Qashqai 5 plazas. Pero añade una tercera fila de asientos plegables y escamoteables bajo el piso del maletero cuando no se usan, disfrutando así de un volumen mucho mayor del mismo (550 litros, 140 más que en el 5 plazas). Diseñados para niños o adultos ligeros de hasta 1,60 m de talla, los respaldos de estas dos plazas extra (abatibles al 50/50) pueden reclinarse hasta en 7 posiciones, mientras que la banqueta central, ahora corredera, facilita su acceso.

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Con barras de techo de serie, el coche es igual a su hermano de 5 plazas hasta los pilares del parabrisas; luego, las puertas cambian (delanteras y traseras) con marcos más cuadrados y el techo se prolonga 14 cm hacia atrás, finalizando en un portón trasero más vertical y que baja un poco más, dejando el plano de carga a 77 cm del suelo. La capacidad mínima del maletero con 7 plazas se limita a 130 litros, pero si con 5 ya sube a 550, con sólo las dos primeras alcanza los 1.520, un volumen ya muy respetable y con una superficie de carga totalmente plana. El paragolpes trasero varía, y el borde posterior de la zona de carga va protegido por una placa de acero cromada, para facilitar también el acceso y apoyo de bultos pesados.

Y bajo el plano de carga hay una pequeña bandeja cuya tapa en el piso puede servir de división vertical del maletero para mejor asegurar la carga, y en donde puede guardarse la bandeja enrollable del cubremaletero cuando se usan las 7 plazas.

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Por delante el Qashqai+2 se distingue por su parrilla metalizada, de lado por su mayor ventanilla lateral de custodia y sus mayores puertas, y por arriba por su doble techo de vidrio (de serie), que aumenta considerablemente su superficie acristalada. La banqueta central, además de deslizante, se pliega ahora en tres mitades (40/20/40) en vez de las dos asimétricas anteriores (60/40), con la parte central que puede servir tanto de respaldo como de apoyacodos (plegada) con hueco portaobjetos con tapa y dos posavasos, además de toma de corriente (12V). Los respaldos de esta fila central son también reclinables (en 9 puntos, de 10 a 25 grados).

Con los mismos motores del Qashqai de 5 plazas, y un aumento de peso no muy superior a los 100 kg, sus prestaciones apenas si difieren. Nissan ha modificado ligeramente los tarados de la suspensión posterior de este «+2», para adaptarla a la mayor capacidad de carga, así como el tacto de la dirección asistida eléctrica variable (con columna ajustable tanto en altura como profundidad).

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Los discos delanteros de frenos también se ha dimensionado más, en función del mayor peso, mientras que los trenes rodantes, con ruedas de 16 ó 17 pulgadas de diámetro, permanecen invariables.

En resumen, tanto el Nissan Qashqai 5 plazas como su hermano +2 de 7 son una clara muestra de monovolumen medio práctico y elegante, además de un vehículo todo camino para todo uso muy competitivo ya que su horquilla de precios oscila entre menos de 19.000 euros a casi 35.000, según sus versiones. Todas con 3 años de garantía e intervalos de servicio de 30.000 km. Un turismo compacto distinto, más alto que éstos pero menos que los SUV típicos, donde una vez al volante se aprecia la perfecta ergonomía de su puesto de conducción, su buena visibilidad y su suspensión moderna (independiente en ambos ejes) con generosos trenes rodantes y equipado de serie con ESP. Fuera del asfalto se defiende bien gracias a sus 20 cm de altura libre al suelo, ya sea con tracción delantera o total, sin problema a la hora de afrontar pistas forestales y caminos de tierra. Un coche único y diferente, que sirve para todo y para todos, cumpliendo con el más completo y exigente pliego de condiciones que podemos exigir a un turismo para uso cotidiano.

Versiones del modelo: 'Qashqai'