Gerardo Romero-Requejo M.
Recuperan el espíritu todoterreno de la marca
Los Galloper Gredos y Anayet son los nombres elegidos para denominar a la nueva generación de vehículos 4×4, protagonistas del regreso de la marca al mercado español que arrancará con un todoterreno de concepción tradicional, pero con tecnología actual, y una Pick-up polivalente.
El regreso de Galloper a España comienza a tomar forma. La compañía ha confirmado las denominaciones comerciales de los dos modelos con los que pretende iniciar esta nueva etapa: el Galloper Anayet, una Pick-up orientada al trabajo y al uso polivalente, y el Galloper Gredos, un todoterreno de cinco plazas diseñado con una arquitectura especialmente enfocada al uso fuera del asfalto.

Más allá de poner nombre a dos vehículos, la estrategia revela una decisión de posicionamiento de marca. Galloper quiere construir una gama reconocible y asociada al territorio español, utilizando nombres procedentes de montañas y espacios naturales del país. La elección de Anayet y Gredos establece, por tanto, una primera regla de identidad que podría mantenerse en futuros lanzamientos.
El Pico Anayet es conocido por sus restos de origen volcánico y por una silueta muy característica del Pirineo aragonés. Gredos, por su parte, evoca montaña, roca y territorio, conceptos especialmente apropiados para un vehículo equipado con reductora y bloqueo de diferencial.

Galloper Gredos: un todoterreno con chasis de largueros
El primer integrante de la nueva gama será el Galloper Gredos (S15), cuyo nombre homenajea a una de las principales cadenas montañosas del Sistema Central. El Pico Almanzor alcanza los 2.592 m y constituye la máxima cota de la sierra.
La elección resulta especialmente coherente con la arquitectura del vehículo. El Gredos utiliza chasis de largueros, incorpora reductora y dispone de bloqueo del diferencial trasero, tres elementos que lo sitúan conceptualmente en una categoría diferente a la de muchos SUV actuales, cada vez más orientados al asfalto.

Sus dimensiones son significativas: 4,88 m de longitud, 1,85 m de anchura y 1,87 m de altura, con una batalla de 2.850 mm. La ficha oficial cifra en 32 grados el ángulo de ataque y en 27 grados el de salida, parámetros relevantes cuando el objetivo es abandonar las carreteras convencionales.
En cuanto a su propulsor, recurre a un bloque de cuatro cilindros 2.0 Turbo GDI 4K31 de gasolina, con 218 CV y 360 Nm de par máximo, asociado a una transmisión automática secuencial de 8 relaciones. El sistema de tracción combina 4×4, reductora y bloqueo del diferencial trasero. Galloper anuncia también 748 litros de capacidad de maletero y una configuración de cinco plazas.

Galloper Anayet: una pick-up pensada para trabajar
El Galloper Anayet (P15) será la propuesta de la marca para el creciente mercado de las pick-up. Su denominación procede del Pico Anayet, en el Pirineo aragonés, una montaña de 2.574 m cuya morfología está relacionada con antiguos procesos volcánicos. El topónimo resulta especialmente apropiado para una camioneta que pretende transmitir resistencia, capacidad de adaptación y vocación de trabajo.
El Anayet mide 5,29 m de longitud, ofrece una distancia libre al suelo de 219 mm y dispone de una caja de carga con tratamiento anticorrosión de 1.510 × 1.562 × 475 mm. La capacidad de carga anunciada está pensada tanto como una herramienta de trabajo como para un uso recreativo, alcanzando los 490 kg, mientras que el peso bruto del vehículo se sitúa en 2.740 kg.

Mecánicamente empleará el mismo motor 2.0 Turbo GDI de gasolina 4K31 del Gredos, con cambio automático de 8 velocidades y tracción 4WD. La configuración incorpora además eje trasero rígido con ballestas, una solución clásica en el segmento de las pick-up por su capacidad para soportar cargas y afrontar superficies complicadas. La velocidad máxima anunciada es de 170 km/h.
Tecnología actual para una filosofía clásica
Aunque la arquitectura de ambos modelos apuesta claramente por la robustez, Galloper no renuncia a elementos propios de un automóvil moderno. El Gredos, por ejemplo, incorpora pantalla HD de 13″, cámara de 360 grados, 7 airbags y techo solar eléctrico. También figura en su ficha una homologación Euro 6e-bis y etiqueta ECO de la DGT.

En el caso del Anayet, la marca combina la configuración de trabajo con soluciones como pantalla de 13″, cámara trasera y equipamiento destinado a proteger la caja de carga y facilitar su utilización. Esta combinación puede convertirse en uno de los argumentos comerciales más importantes de Galloper: ofrecer un 4×4 de concepción tradicional sin obligar al comprador a renunciar al equipamiento tecnológico de un automóvil contemporáneo.
La marca prevé iniciar las ventas en España de los Galloper Gredos y Anayet hacia finales de 2026. La estrategia contempla también una implantación inicial en Andorra y el desarrollo de una red comercial propia.
