G.P. ITALIA 2012: “Alonso, estocada de maestro”

11 septiembre, 2012

Pepe Valenciano.

Lo había dicho desde el sábado el propio Alonso: mañana puede ser un gran día. Nadie daba crédito a sus palabras, pues salía 10º en parrilla. Y en Monza, nadie en 15 años ha ganado saliendo más atrás del 5º puesto, como tampoco nadie saliendo desde el 10’º puede lograr un podio en Monza. El piloto español de Ferrari venía tocado por su accidente de SPA, no tocado físicamente ni mentalmente, pero sí en su orgullo, en su amor propio, pues veía cómo la suerte que le venía acompañando –desde luego no sin un super esfuerzo que está haciendo carrera a carrera- se esfumaba. Y más si cabe después de un fin de semana negro para la Scuderia: averías y más averías. Parecía que todo se encarrilaba en la jornada de clasificación. También lo decía Alonso sobre las roturas: mejor el viernes que el sábado o domingo.

Así arrancó la Clasificación con un Alonso brutal en la Q1 y Q2 donde conseguía los mejores tiempos de todo el fin de semana. Iba lanzado a por la pole, su pole más deseada, ante su público, ante los tifosi entregados a la causa ferrarista como en ningún otro circuito. Felipe Massa ayudaba en esta parte de la lidia por primera vez este año, como no podía ser de otra manera jugándose su renovación. Todo parecía predestinado a lograr, también en la Q3, el mejor tiempo. Las diferencias eran mínimas. Por detrás, los dos McLaren presentaban su candidatura, especialmente Hamilton, muy inspirado y concentrado durante todo el fin de semana. Arrancaba la Q3 con la primera gran sorpresa de la jornada: Mark Webber no pasaba el corte y quedaba descartado para la lucha por la pole. En Ferrari parecía que habían ensayado un baile con la coreografía perfecta, una jugada maestra: los dos bólidos salían a la vez, como en la Q2, para beneficiarse mutuamente de los rebufos. Pero era arriesgado, más si cabe cuando el juego era a una sóla vuelta. Massa marcaba un buen registro. Pero la fatalidad se alía con Fernando Alonso con una tuerca, una maldita tuerca de 1 €uro que se rompe y con ello la barra estabilizadora de la suspensión trasera. Sí, como lo están oyendo: una maldita tuerca echaba por tierra las esperanzas de Alonso de una buena salida, de lograr la tan ansiada pole ante los suyos. Sin tiempo para repararlo se quedaba el F2012 de Alonso en 10ª posición. Tocaba remontada, otra vez. Tocaba la épica de nuevo, otra más, como casi siempre esta temporada. Pero con Alonso “El Indomable” todo era posible.

La carrera se presentaba con 40º en pista, un calor que pasaría factura a más de uno, con el Circuito de Monza lleno hasta la bola. Lewis Hamilton salía 1º, con Button 2º y Felipe Massa 3º, por primera vez esta temporada entre los tres primeros. Salía Alonso fuerte, como siempre, y en la primera curva ya había pasado a dos pilotos y se ponía 8º. Milagro en Monza: ningún incidente en la primera frenada, con los coches llegando a 300 km/h desde la salida. Rara habis, pues siempre ocurre algo en la primera chicane en las salidas de Monza. Este era el miedo de Alonso al salir tan atrás. Salir 10º en Monza es un suicidio, una muerte anunciada. Pero el español no estaba dispuesto a tirar la toalla. Por delante, un Massa pletórico se pone segundo superando a Button y a punto está de hacer lo mismo con Hamilton pero el inglés no se amilana y entran pegados a la chicane con la ventaja de la trazada para Lewis. Felipe le deja pasar y no arriesga. Hamilton defiende la posición y enfila la salida de la chicane en primera posición.

Mientras que en la primera vuelta los tres primeros entierran el hacha de guerra momentáneamente, manteniendo las posiciones, por detrás un Alonso desatado la liaba parda. Primero se comió a Paul Di Resta; luego a Kimi Raikkonen, algo apagado y flojo en toda la carrera. Después Alonso pescaba y se comía a otro pez, Shumacher, quien opuso su acostumbrada resistencia pero poco más. Así que el español de Ferrari era 6º en la 2ª vuelta y 5º en la 7ª.

Y llegó el gran momento: Vettel. Era la presa que perseguía Alonso desde el principio: marcar al segundo. Es la filosofía de Alonso. Por añadidura Alonso recordaba como aquí el año pasado fue Vettel quien le humilló en su propia casa, después de un duro cuerpo a cuerpo. Ahora las cosas iba a ser distintas, tenían que serlo. Alonso se fue preparando a fuego lento el terreno. Vettel no cejaba en su empeño de evitar lo inevitable. Como buen alumno del Káiser “Schumi”, no estaba dispuesto a ponérselo fácil al asturiano, su principal y más temido rival, al igual que los años pasados a pesar de no tener Alonso un coche para hacerle frente. Pero el español de Ferrari impone y sus rivales lo saben, por eso le temen. Ya en la vuelta 17 Alonso estaba a 1” de Vettel. El ataque era cuestión de tiempo. DRS preparado. Cual Chiquito de la Calzada, ¡¡al ataquerrr!!.

Por detrás, guerra de guerrillas, con Massa muy combativo y con Button apretando al brasileño. Pero lo más importante estaba por delante. Alonso intenta el ataque por tres veces. Vettel se defiende como gato panza arriba, como puede, pero esta batalla la tiene perdida; lo sabe él y lo saben en el muro, no obstante estaba dispuesto a morir matando. Duelo al sol. Duelo de bicampeones del Mundo, lo que no se veía desde hace mucho tiempo, tanto que ni lo recordamos. Finalmente Vettel, en una maniobra claramente ilegal, cierra la trayectoria de Alonso cuando éste ya había puesto su alerón delantero a la altura de la rueda trasera del alemán, lo que hace ilegal la maniobra de Vettel echando a su izquierda a Alonso que poco puede hacer salvo renunciar al adelantamiento y evitar un trompo casi seguro, al rodar fuera de la línea de pista, por el verde sintético y por la tierra que a punto está de causar daños irreparables. De hecho al finalizar la carrera, el propio Director de Ferrari, Stefano Domenicali advirtió que el monoplaza de Alonso sufrió severos daños en el suelo y que fue milagroso que Alonso pudiera acabar la carrera. Alonso dominó en esas circunstancias su monoplaza con manos de maestro. Ya repuesto del susto, el español recuperó rápido los metros y tiempo perdidos y le dio finalmente el hachazo a Vettel en la vuelta 29. La maniobra ilegal –denunciada por el propio Alonso por radio- fue castigada con un merecido Drive Through. Vettel perdía así sus opciones en carrera.

Por detrás Raikkonen apretaba a Schumacher. Por delante Hamilton conducía plácidamente ajeno a estas luchas. Así las cosas, y con el terreno despejado, Alonso se lanzó a por Felipe Massa, a la sazón 4º. Con anterioridad a la lucha, Vettel y Alonso entraron los dos a la vez en su única parada, y salieron en paralelo tras una vertiginosa parada de Ferrari. Pero Alonso estaba fuera de la línea de pit-lane con un Vettel firme por lo que el español renunció a esa batalla que no tenía visos de salir bien. Como decíamos, Alonso se lanzó a por Massa, al que alcanzó y pasó sin problemas. Por radio el brasileño era informado de lo rápido que iba su compañero de equipo.

Massa esta vez hizo de escudero y esta vez sin mala cara ni malas formas asumió su rol y decidió trabajar sin dudar para el equipo. Así un Alonso rapidísimo recuperaba otra posición. Y otra más tras el inesperado abandono de Jenson Button a quien su McLaren le dejó tirado antes de su adelantamiento a Massa. Vettel cumplía su castigo. Salía muy atrás, ya sin opciones de puntuar siquiera. Pero su castigo iba a ser aún peor: su coche se paraba en la vuelta 43. Lo mismo le ocurrió a Mark Webber, que abandonó. Sí, los dos Red Bull fuera de combate. Atrás quedaba su supremacía. El calor de Monza acabó con su frágil cuerpo y los mismos problemas que tuvieron el viernes se reprodujeron de nuevo en carrera.

Fernando Alonso parecía tener amarrado el 2º puesto, con Massa 3º. Todo un éxito para mayor gloria de Ferrari en su casa y con unos tifosi entregados en cuerpo y alma a la causa. Pero por detrás una bala mexicana a lomos del rifle Sauber, con Sergio Pérez al mando, con una estrategia perfecta y distinta a las demás (primero pusieron gomas duras y después las blandas), y con una lección de cómo se cuidan las gomas, venía por detrás triturando los tiempos, haciendo añico el crono. Sector a sector machacaba los tiempos y se comía la ventaja de Massa y Alonso a quienes engullía, pasándoles como un ciclón. Conseguía así Pérez un 2º puesto fantástico, en el mejor escenario posible, para disgusto de Massa pues es Pérez un posible sustituto. Alonso era tercero con Massa cuarto, ganándose el brasileño, esta vez sí, el cariño de su público y de su equipo. Por delante Lewis Hamilton ganaba de calle la carrera y se montaba al lomo de la lucha del Mundial. Button, ganador de SPA, decía adiós a este apasionante Mundial.

Alonso asestaba un golpe mortal a Vettel, Webber y Button. Y Raikkonenen, 5º, en una discreta carrera, se aúpa también a la lucha por el Mundial de Pilotos, pegado a Hamilton. Así el Mundial lo comanda Alonso con 179 puntos, seguido de Hamilton con 142; Raikkonen, 141, y Vettel, 140. Webber detrás con 132. Más emoción, imposible.

A partir de ahora serán todos contra Alonso, pero la lucha entre ellos puede beneficiar al piloto español de Ferrari, que sale de Monza más reforzado que en la anterior carrera. El podio de Monza lo conformaron, curiosamente, los damnificados del accidente provocado por Romain Grosjean en SPA. Curioso destino, que unas veces te quita y otras te da. Cosas de la vida. El Maestro Alonso supo lidiar a los toros bravos de Red Bull. La estocada fue hasta la bola. Los toros energéticos están heridos de muerte. Y en el horizonte, la noche de Singapur nos espera. ¿Podrá el Maestro dar la estocada definitiva a sus rivales?.

(FOTOS: sitios Web oficiales de Ferrari, Diario Marca, Diario As, Google)