Pepe Valenciano.
Expectación máxima ante la séptima carrera del año. Todo está muy igualado por arriba. Llegamos a Canadá con Fernando Alonso comandando la clasificación de pilotos, algo insólito si tenemos en cuenta que en el Mundial de Constructores, Ferrari está claramente detrás de Red Bull y McLaren. Pero la consistencia del asturiano (tres podios de seis posibles), junto al despiste de sus competidores (así lo define el propio Alonso), ha propiciado que Ferrari llegue a esta carrera con la moral por las nubes y con un gran paquete de mejoras, básicamente centradas en alerón delantero, trasero y nueva configuración de los escapes, con nuevo suelo incluido, con lo que esperan mejorar un máximo de tres décimas. De conseguirlo, Ferrari claramente estaría en todo lo alto. Claro que falta por saber qué mejoras llevarán los demás.
Canadá tiene que ser el lanzamiento definitivo de La Scuderia. Tras una dolorosa travesía del desierto en el comienzo del Campeonato, han ido puliendo poco a poco el monoplaza hasta darle un cambio radical. Por fin parece que todo funciona. El túnel del viento, también. El coche ha mejorado ostensiblemente en casi todas las áreas, y prueba de ello es que Alonso pasó con nota el examen de Montmeló, verdadero termómetro de las prestaciones y posibilidades de los monoplazas. En Mónaco también fue brillante, en un circuito donde prima la tracción. Es aquí (la tracción) junto a la velocidad punta, donde se ha notado el brillante trabajo llevado a cabo desde Maranello. Eran éstas áreas el Talón de Aquiles de Ferrari y ya parece superado. Desde el inicio del Campeonato, han ido ’in crescendo’: al principio el objetivo era pasar la Q1 en clasificación; posteriormente era entrar en la Q3, con los diez primeros, sin más exigencia. Salir más o menos delante no importaba, pues para eso está Alonso, para ganar posiciones en la primera vuelta. Hasta ahora es el único piloto de la parrilla que al término de la primera vuelta, ha ganado alguna posición de salida en todas las carreras. Mientras tanto, el Ferrari F2012 se comportaba bien en ritmo de carrera. Y ahora Ferrari llega al punto culminante: la pole hay que conseguirla. En las dos últimas clasificaciones se ha estado cerca. Pero los progresos han sido tantos que desde Maranello no se plantean otra cosa que conseguir la pole en Canadá, sí o sí. Es la guinda de la tarta que le falta a Ferrari este año. De lograrla, darían un golpe de efecto en sus rivales. A ello ayudará sin duda, Felipe Massa, ya más acoplado a su coche, más concentrado y en progresión. No le queda otra. Así lo ha manifestado ya públicamente el capo ferrarista, Luca Cordero di Montezemolo en una reciente entrevista publicada en la Web oficial de Ferrari. Massa ya ha mejorado bastante en las dos últimas carreras, lo que confirma que el coche funciona con las mejoras introducidas. Otra cosa es que su compañero Alonso, actual líder del Mundial, siga exprimiendo el bólido y sacando ese no sé qué de más que otros no logran.
Conociendo el Circuito Giles Villeneuve de Montreal:
Nos encontramos ante una pista semi-urbana, donde siempre pasan cosas, y donde el espectáculo está garantizado. Ya en 2010 el excesivo desgaste no previsto de las gomas Bridgestone, provocó cambios de estrategia, aciertos de unos y errores de otros, con un podio con el que nadie contaba: Hamilton, (que ganó aquí su primer gran premio), Button y Fernando Alonso (dos McLaren y un Ferrari). Y el año pasado se armó la marimorena con la lluvia. Se convirtió así en la carrera más larga de la historia con un tiempo total (incluyendo la suspensión por el agua caída en pista) de 4 horas, 5 minutos, que fue lo que tardó Jenson Button en ganar esta alocada carrera de 70 vueltas y 305 kilómetros. Hasta ese momento, el récord lo tenía el G. P. de Alemania d e1954, con 3 horas y 45 minutos, claro que no fue la lluvia el culpable sino la increíble longitud del circuito (22 kilómetros) que hicieron el G.P más largo de la historia: 500 kilómetros de recorrido. Por cierto, el año pasado Button marcó otro récord: nunca antes en la historia, un piloto había ganado una carrera parando seis veces y habiendo sufrido una sanción de ‘drive through’.
Hablábamos de Hamilton, y es que es este “su circuito”, el protagonista estelar de los últimos años, y si no, pasen y vean: ganó su primera carrera en 2007, en 2008 fue el hazmerreír la chocar su coche contra Raikkonen en la salida del pit-lane. Y en 2010, además de ganar, la lió parda en la sesión de calificación al abandonar su monoplaza en plena pista: paró, se bajó y tan tranquilo, empujó su coche con el motor calado, con el fin de ahorrar combustible, sabedor de que tenía la pole. Si agotaba el combustible, sería sancionado. Por ello fue con tan poco peso en la calificación que no tenía líquido ni para la última vuelta de regreso al pit-lane tras lograr el mejor tiempo para la salida, que a la postre le sirvió para ganar la carrera. No fue sancionado a pesar de existir una circular previa de la FIA prohibiendo esta maniobra de parar y empujar el coche. Y la tercera treta del inglés Hamilton fue en carrera, cuando se la lió a Fernando Alonso en la salida del pit-lane, cuando se emparejó con el español que le había ganado la posición, pero no contaba con que Hamilton lo aceptase, así que le achuchó por la zona de seguridad poniendo en peligro a ambos pilotos, y al personal de boxes. Tampoco tuvo sanción. ¿Qué hará este año?.
Como el año pasado, se podrá usar el DSR (sistema de reducción de carga aerodinámica) (Downforce Reduction System) en dos puntos en lugar de un solo alrededor de la pista.
El circuito debe su nombre al primer canadiense en ganar un Gran Premio de Fórmula Uno, que además lo hizo el día del estreno de esta pista. Posteriormente, este apellido hizo historia con el fallecimiento por accidente de su hijo, Jacques. Este circuito ha visto cosas inverosímiles, como por ejemplo, cuando en 1991 Nigel Mansell caló su monoplaza en la última curva cuando iba a ganar la carrera; un tal Nelson Piquet que pasaba por allí detrás, se alzaba con la victoria y tenía sus particulares reyes magos. O también, en 1998, Alex Wurz, con Benetton, daba varias vueltas de campana en la salida, en la primera curva, salía ileso, cogía el coche de sustitución, y después de salir ultimo, acababa la carrera en cuarto lugar, para alucine de los que veían atónitos esta singular hazaña. La pista tiene un lugar emblemático y temible: el llamado “Muro de los Campeones”, situado en el muro de la entrada en la recta de meta, al que se llega desde una apretada curva. Recibe ese nombre porque en 1999, Schumacher, Villeneuve y Hill, empotraron contra el muro su coche acabando la carrera. Lo mismo le sucedió en 2007 a Robert Kubica quien salió ileso milagrosamente de un choque con brutal impacto contra el muro. Una vuelta rápida exige apurar la trazada de entrada en meta y casi rozar el muro, pero ello implica un riesgo, y un error por mínimo que sea en el cálculo del límite de distancia de separación entre ruedas y pared, significa chocar y acabar la carrera. La tensión será máxima en este punto y en especial en calificación, donde se apura hasta el límite. Por lo demás, tracción, frenada y desgaste de gomas, serán la clave. La característica principal es la ausencia de carga aerodinámica, por carecer la pista de curvas rápidas, de alta velocidad.
El Circuito de Montreal fue inaugurado en 1978, habiéndose disputado 31 grandes premios desde entonces. Está situado en la isla artificial de Notre-Dame, en Montreal. Tiene cabida para 100.000 espectadores que se ubican dentro de un islote bañado por agua, en un circuito semi-urbano que sólo se utiliza para esta carrera en todo el año. Tiene una longitud de 4.361 metros, y la carrera se disputa a 70 vueltas, corriéndose un total de 305 km). Posee 14 curvas, las mismas a derechas e izquierdas (7-7). La velocidad máxima en 211 fue de 324 km/h. Con una carga aerodinámica baja, el desgaste de frenos es muy alto por las bruscas frenadas, con un desgaste de neumáticos alto. El agarre es alto también. Se consumen 2.37 kg combustible por vuelta. Se realizan 48 cambios de marcha por vuelta. Y el 63% del tiempo, el acelerador va al máximo. Finalmente, el máximo tiempo de aceleración es durante 13 segundos para recorrer 1.005 metros.
La mejor vuelta rápida la hizo Rubbens Barrichello con Ferrari en 2004, con 1:13:622. La vuelta rápida de 2011 fue para Jenson Button (McLaren) con 1:16:956. La mejor pole position la consiguió Ralf Schumacher con BMW-WILLIAMS en 2004, con 1:12:275. Y la pole de 2011 fue para Sebastian Vettel, con un tiempo de 1:13:014. El récord de victorias lo tiene Michael Schumacher que ganó aquí en 7 ocasiones. Por escuderías, Ferrari ganó 10 veces y McLaren, 9.
Fernando Alonso conoce las mieles del triunfo aquí pues ganó en 2006. También ese año consiguió la pole. Hizo las vueltas rápidas en 2033 y en 2007. En 2010 subió al podio otra vez, para ser tercero. Pero también conoce las frustraciones, pues en 2001, en la sesión de entrenamientos, estrelló su Minardi contra el muro, tomó la salida con el coche de reserva y sólo duró tres vueltas por rotura de la caja de cambios. El año pasado, con un coche inferior a sus rivales, se marcó una vuelta de ensueño y logró el segundo puesto en clasificación a tan sólo una décima del inalcanzable Vettel. Claro que después entre el error mayúsculo de estrategia del box de Ferrari y su trompo por choque con Button, le hizo abandonar una carrera que de inicio tenía todas las de ganar.
Estos son los horarios:
(Fotos: Ferrari, Antena 3TV, Google, FIA y Allianz)
(Datos estadísticos: Revista Auto Bild, y Diario Marca)






