Pepe Valenciano
No nos hagamos ilusiones. La remontada es Misión Imposible. Ni Tom Cruise podría lograrlo. La distancia de 92 puntos de Vettel al piloto español de Ferrari, Fernando Alonso, es sideral, un mundo de tiempo en el ecuador del Campeonato de F1 2011. Así las cosas, un italiano pensaría a la italiana sobre esta distancia, algo como ‘dramatico ma non serio’. Por eso no todo está perdido: Ferrari no se rinde jamás, y sus pilotos lo tienen metido en sangre, especialmente Alonso, que ya ha demostrado los últimos años que luchando hasta el final todo es posible. Aquí en Alemania el año pasado inició la remontada. En la carrera anterior, en Silverstone, después de lograr la vuelta rápida en las últimas vueltas, pronunció la ya famosa frase de «OK chicos, mantened la cabeza alta. Vamos a ganar el campeonato». Pero entonces la ventaja del líder era de 52 puntos, dos carreras tan sólo. Ahora pintan bastos. Sin embargo, aunque sólo sea por agrandar su leyenda de victorias, poles, podios, y aunque sólo sea por poner contra las cuerdas a Red Bull y sus pilotos, ni Alonso ni Ferrari se van a rendir. Aunque ya hay voces autorizadas que ven –aunque sea a lo lejos- vientos de remontada. Así, el mismísimo Pedro de la Rosa ha manifestado que «La remontada ya no es un milagro, es una realidad posible; difícil, pero posible», en unas manifestaciones vertidas en su columna habitual de formulasantander.com. Además, el piloto español de McLaren y comentarista en La Sexta TV, señala que «Dijimos que si había alguna pequeña posibilidad de ganar este Mundial pasaba porque hubiera una reacción inminente en el Gran Premio de Gran Bretaña. Estamos de enhorabuena, ya que los dos Red Bull no sólo fueron vencidos, sino que además fueron apabullados por el ritmo de carrera de Fernando en este GP, infinitamente superior a cualquiera de sus rivales».
¿Y qué dice Fernando Alonso?. Rebosa felicidad tras su reciente victoria en Inglaterra: «¡Qué gran satisfacción volver a la victoria! Lo estoy disfrutando más ahora que he vuelto a casa, en Oviedo. Cuando termina un Gran Premio hay una grandísima emoción, pero después hay tantas cosas que hacer entre ruedas de prensa y reuniones y hay que permanecer, de todos modos, muy concentrado», señaló Alonso en su Blog de la Web de Ferrari. Pero la prudencia obliga y el asturiano tiene los pies en el suelo, como no podía ser de otra manera: «Somos realistas: 92 puntos de desventaja en la clasificación son muchísimos. Afrontaremos carrera tras carrera intentando ganar el máximo posible de puntos. Esto trae consigo también adoptar algún riesgo de más, y quizá ocurra que tendremos que pagar un precio alto, pero no podemos hacer otra cosa». Y para que nadie se relaje, ni sus rivales que tiene por delante, manda un aviso a navegantes: «Por supuesto que no abandonamos la presa, pero no tenemos que pensar en el campeonato: como dijo Montezemolo en Maranello, seguimos con los pies en la tierra».
Es indudable que el F150º Italia ha dado un paso de gigante. Sin lugar a dudas, es la escudería que más ha evolucionado en todo lo que llevamos de campaña. Es también la que con más ahínco ha perseguido la remontada, las novedades, las evoluciones, quizá influenciados por ese genio de luchador infatigable que les ha impregnado Alonso a todos los que trabajan en Maranello. En eso es el líder que necesitaban en Maranello. Ni Massa, ni por supuesto Raikkonen anteriormente, eran capaces de inyectar ese espíritu de lucha, de superación que ha impregnado a toda la casa Ferrari. Alonso es quien mejor ha captado los mensajes que llegan siempre desde el presidente Montezemolo, por lo que no es de extrañar que cuando el capo de la Scuderia dice «Esto es Ferrari, un equipo que nunca deja de luchar», este mensaje ya lo tenía grabado a sangre y fuego el piloto español mucho antes de su incorporación a la escudería más mítica del automovilismo.
Como decíamos, las mejoras del monoplaza son evidentes. Alonso se manifestaba muy contento con el comportamiento del monoplaza. El coche es ahora más cómodo de conducir, más fácil; se agarra más en las curvas especialmente en las curvas rápidas, el auténtico talón de Aquiles del monoplaza rosso. Alonso lo explicaba así: «Significa que hay más carga aerodinámica, aspecto en el que estábamos más por detrás con respecto a nuestros principales rivales. Hemos ido a mejor justamente en las partes donde no había prácticamente frenadas, lo que quiere decir que era justamente el coche el que ha ido fuerte». Quizá por esa mejora generalizada creen que no les afectará que se vuelva a permitir el uso de los escapes sopladores para ésta y las sucesivas carreras de esta temporada. ¡Menudo lío ha montado la FIA!. En McLaren tienen claro que Ferrari ha superado sus problemas, y que éstos no tienen relación con los escapes. “Ferrari ha estado trabajando duro este año, se merecían la victoria”. Así se expresaba Martin Whitmarsh, quien apuesta porque la Scuderia “ha dado en la tecla adecuada”, por lo que su rendimiento no se verá mermado por la autorización de los escapes sopladores. En esta línea también se manifestaba recientemente alguien que conoce bien Ferrari: su piloto probador, Marc Gené, quien en su Blog de El Mundo, hablaba así de la recuperación del F150º Italia: “No ganamos por la nueva reglamentación sino porque Fernando fue el mejor piloto y Ferrari el mejor coche. Lo que se pacta (se refiere al asunto de los difusores soplados) es cuántos gases salen en cada frenada y nos da igual lo que sople en cada fase. Fuimos bien cuando soplaban 50, 20 o 10 por ciento. Hay monoplazas a los que los equipos creen que les beneficia más un soplado que otro pero nosotros no tenemos nada que ver en esto”. Un dato que confirma esto es que en la reunión de equipos para decidir si se suprime o no la prohibición de uso de escapes sopladores, requisito impuesto pro la FIA de que sena los equipos los que decidan, es que Ferrari (supuestamente los más interesados) no ha puesto impedimento alguno para que vuelva a autorizarse su uso. Por algo será, digo yo.
Uno de los puntos claves de la recuperación del Ferrari, está en que las mejoras del coche han conseguido que los neumáticos duros no sean la espada de Damocles que hasta ahora ha sido. Bien es cierto que no se pudo ver en carrera pues la lluvia lo impidió. Pero todos pudimos comprobar con asombro cómo el F150º de Alonso y Massa era el mejor con los compuestos duros en los terceros libres de la jornada del sábado, previa a la carrera. Alonso se mostró así de exultante al acabar los libres 3: “Con las pocas vueltas que hemos dado, incluso hemos hecho funcionar el neumático duro”. El domingo después de la carrera, mantenía su discurso: “En los terceros libres y en la clasificatoria éramos muy, muy competitivos con el duro, así que enfocamos la carrera sin las dudas de Barcelona”. El nuevo suelo, el nuevo difusor, los escapes nuevos, las mejoras en las suspensiones traseras, y sobre todo el nuevo alerón trasero han conseguido el milagro de obtener mayor carga aerodinámica allí donde más se necesita. La parte de atrás del coche ha sufrido un cambio radical respecto del diseño de partida del Campeonato. Se han eliminado las turbulencias que afectaban a la parte de atrás como consecuencia de la sujeción del alerón con una barra vertical en la mitad del mismo, que ahora se sujeta de manera distinta, dejando la parte de atrás limpia; además el rediseño de la “bandeja” del alerón ha supuesto mayor agarre en el paso por curva. Todo ello unido a las mejoras introducidas anteriormente en la parte delantera, hacen que el F150º Italia se asemeje al coche inicialmente diseñado a principios de temporada y que no se pudo aprovechar como consecuencia de los errores garrafales en la estructura y diseño el túnel del viento, donde un clamoroso error de cálculo en la proporción de las piezas, hizo que los datos obtenidos en el túnel no fuesen coincidentes con los datos de pista, como bien se pudo comprobar en la primera carrera del año, en Australia, donde ya Fernando Alonso se dio cuenta de que algo grave pasaba con el rendimiento del coche en comparación con los datos obtenidos en fábrica. Pero en fin, agua pasada no mueve molinos y afortunadamente se dieron cuenta rápido del error cometido, por lo que se pudo reaccionar cambiando los parámetros del túnel, y con ello el retraso obtenido, lo que va a ser ya prácticamente irrecuperable. La pena de todo eso, los meses perdidos diseñando, creando y fabricando piezas nuevas imposibles de probar por la majadería de la FIA de prohibir las pruebas, test y entrenamientos libres fuera de fin de semana de carreras.
Es muy posible que Sebastian Vettel gane su segundo Mundial consecutivo (igualando a Alonso pero quitándole el récord de precocidad). Pero de lo que no hay duda es que Fernando Alonso va a poner contra las cuerdas al alemán Vettel en todas las pruebas que restan, y a fin de campeonato seguro que el español habrá ganado más carreras que el campeón, aunque no será ya suficiente para arrebatarle el entorchado. Alonso estará al acecho, a la que salta. Cualquier fallo de Vettel, cualquier abandono de carrera, puede significar un vuelco espectacular en la clasificación. Si Alonso gana en Alemania confirmará su alternativa en el albero alemán. Los nervios aparecerán en Red Bull y sus alas dejarán de volar con tanta facilidad como hasta ahora.
En Silverstone, Ferrari supo honrar, 60 años después, su primera victoria en Fórmula Uno, en el lugar más emblemático, cuando más falta hacía ganar. Volvieron a demostrar con hechos sus repetidas palabras: Ferrari nunca se rinde.
Sí, está casi todo perdido, pero no todo. Y ahí estará el campeón español para rebañar el plato en cuanto tenga la oportunidad para ello. Que nadie lo dude.

