El piloto español, bicampeón del Mundo, Fernando Alonso, se ha echado al hombro la responsabilidad del éxito o fracaso. Se ha puesto los galones de Mariscal de Campo y lo ha dicho alto y claro: “El resultado en Interlagos nos permite estar al cargo de nuestro propio destino: con una victoria o una segunda plaza no necesitaremos más cálculos”, manifestó en la web de Ferrari. De esta forma quita presión al equipo, no se justifica por no tener el mejor coche, y libera de la presión a su compañero Massa para que –por fin- haga una buena carrera esta temporada y le reste puntos y opciones a sus rivales directos. “Podemos hacerlo –continua Alonso-, aunque nuestros principales rivales sean muy fuertes ya que hasta ahora, menos en una carrera, han tenido el mejor coche en cualquier tipo de circuito. Pero esto no significa que pensamos que vayan a ganarnos». El resultado final depende de él mismo: ganando o quedando segundo, y dará igual lo que hagan sus rivales. Es el único de los cuatro aspirantes que tiene en su mano de mago dos comodines. Sólo un desfallecimiento del coche puede echar al traste sus planes, que inverosímilmente se han cumplido inexorablemente desde Hungría: estar en el podio todas las carreras. El único que lo ha conseguido haciendo una remontada antológica. Para ello, tendrá que emplearse a fondo en la clasificación, sin errores, sin fisuras. Todo tendrá que ir perfecto. Sin fallos de estrategia. Sin que “el tuercas” ande por el padock. ¡Que alguien se ocupe de él, por Dios!. Lo viene avisando Webber hace tiempo: “las carreras se ganan los sábados”. Nunca antes hasta ahora, la jornada del sábado había adquirido tanta importancia. Si los dos Red Bull se hacen con los dos primeros puestos de salida, con Alonso tercero, el español lo tendrá muy difícil, aunque no imposible. Sin entrar en detalles de que el F10 tiene mejor ritmo de carrera, y que cuida más las gomas, lo cierto es que más le valdría a Alonso hacerse con la pole o cuanto menos, ser segundo aunque le hagan el sándwich los dos coches de la bebida energética. Por lo tanto, la jornada del sábado se presenta apasionante, de infarto.
El bicampeón español afronta con tranquilidad el fin de semana decisivo, el que le puede encumbrar junto al repóker de campeones que ya tienen tres títulos. Y en su primera temporada en Ferrari. Baste recordar aquí que el siete veces campeón, Michael Schumacher, no mojó título en sus cinco primeros años en la Scuderia. Para el piloto español “Nuestra forma de enfocar las cosas no ha cambiado para esta carrera tan importante, sabemos que todo tiene que estar perfecto, y así tendremos la oportunidad de lograr el objetivo que nos marcamos al inicio de la temporada», señaló en la web de Ferrari. Añadió que desde el jueves está “concentrado totalmente en la preparación de esta carrera». Y añade que «Estamos al final de la temporada y va a ser maravilloso ver qué pasa. Queremos acabar de la mejor manera posible y puedo asegurar que vamos a dar todo para conseguirlo». Ya en el circuito, en la tradicional rueda de prensa de la FIA, Alonso insistió en su planteamiento: «Dependo de mi resultado. Si quedo segundo o gano la carrera, soy campeón”. Y ante la posibilidad de perder, ha dejado claro que «gane o pierda para mí el 2010 será un gran año. Llegar hasta este punto como líder del Mundial en mi primera temporada en Ferrari, me llena». Alonso finalizó su alocución diciendo que «No quiero gastar ni un gramo de energía en especulaciones sobre lo que pasará el domingo. Sólo pienso en trabajar en el coche a tope el viernes, el sábado y en la carrera». El español, pues, concentrado al máximo.
Su compañero de equipo, Felipe Massa, está decidido a darlo todo por Alonso. Ya no lo oculta. Sabe que si le ayuda, se ganará su agradecimiento y el corazón del “presi” Montezemolo. Massa sufrió de lo lindo en 2008 cuando perdió el Mundial en la última curva en la que Hamilton pasó a Timo Block a falta de 500 metros para cruzar la meta, cuando las imágenes del padre de Massa eran de celebración por el primer mundial de su hijo. Desde entonces, han pasado dos años y el golpe psicológico ha sido tan brutal como su accidente del año pasado. Desde Interlagos 2007 el “brasileiro” no levanta cabeza. Ahora está ante una oportunidad de hacer algo grande por el equipo, por su padre, por su hermano, por tanta gente que le apoya. Y de ganarse para siempre la ayuda futura de Alonso que, con tres mundiales en el bolsillo, no tendrá problemas para ayudarle a él a conquistar su primer título si tiene opciones. El propio Massa lo ha dejado claro en la web de Ferrari al señalar que «Ferrari está todavía en la lucha por el título de pilotos y de verdad espero poder luchar por las primeras posiciones. Si logro traer a casa un buen resultado, quitando puntos a los rivales de Fernando, podré ser útil en su carrera por el campeonato»..
Más le vale a Massa dejarse el alma en esta carrera y demostrar que el equipo está por encima de las individualidades: ésta es la filosofía de la escudería ferrarista, manifestada así por el Presidente Montezemolo en multitud de ocasiones. En Ferrari saben que jugar en equipo es crucial para ganar. Ejemplos de ello, “haberlos haylos”: en 2003 Michael Schumacher ganó su mundial gracias a la victoria de su compañero Barrichello. Y en 2007, cuando la lucha fraticida en McLaren porque Hamilton fuese campeón en vez de Alonso –que tenía más opciones que el inglés- el trabajo en equipo durante toda la temporada de Ferrari, dio como fruto que Raikkonen se colase entre los dos y se hiciese con el título.
Para el Presidente de La Scuderia, Luca Cordero di Montezemolo, la carrera de Abu Dhabi «es una semana de pasión, pero para mí es una gran satisfacción ir a jugarnos el mundial en la última carrera, y la satisfacción será todavía más grande si vencemos». Hizo referencia al espíritu luchador del juego en equipo, y sin entrar en valoraciones ni cábalas de quién ganará, manifestó en su web que «No corremos solos, ni será una carrera entre solteros y casados. Está claro que Ferrari es fuerte y ha demostrado no rendirse nunca… Desde 1997 incluido, exceptuando uno o dos años, siempre hemos ganado el mundial de pilotos o constructores y cuando hemos perdido ha sido únicamente en la última carrera. Desde 1997 a 2010 estamos siempre a los máximos niveles».
Y qué dicen los rivales de Alonso?. Hamilton, con más moral que el Alcoyano, no está dispuesto a arrojar la toalla. «Sé por experiencia propia que el campeonato no acaba hasta que cruzas la línea de meta tras la última vuelta. Así que tengo que asegurarme de estar con opciones hasta el final, empujando fuerte. Va a ser un gran espectáculo y una gran evento para los aficionados de todo el mundo», afirmó, en declaraciones facilitadas por su escudería recogidas por MARCA. En realidad, él tiene una carta que no tiene ninguno de los otros tres aspirantes al título: «He estado en la lucha por el Mundial en la última carrera en dos ocasiones previas, así que ya sé todo sobre la presión que se siente cuando prácticamente estás tocando el título”.
Para Sebastian Vettel, “no ganar sería una pesadilla”. Para él, «El título de pilotos es mi objetivo, y yo diría que es también legítimo que sueñe con ello, todo lo demás sería una pesadilla, pero por suerte no he tenido ninguna pesadilla últimamente». Afronta esta determinante carrera con ilusión renovada tras ganar en Brasil y tras la consecución del título de construcciones por la escudería Red Bull. “Estoy totalmente centrado en este fin de semana. Además vamos a tomar mucha confianza por nuestra victoria en el campeonato de constructores, ya que fue muy especial para todos nosotros», señaló el alemán.
Para Webber, «la carrera será larga». Y sólo piensa en cazar a Alonso, como manifestó al término de la carrera de Brasil: «Las cosas están como están. En Abu Dhabi hay que arañar más puntos. Hay que quitarle ocho a Alonso. Seguiré a la caza. Tengo muchas ganas tras lo que sucedió (abandono) en Corea», añadió. Webber afronta con optimismo la última carrera del año, y deja caer la posibilidad de no ganar, al afirmar en la rueda de prensa de la FIA que “Quiero conseguirlo el domingo pero si no sucede voy a tener otra oportunidad el próximo año. Sé que he sido muy afortunado de poder haber llegado a este punto, no estoy recibiendo muchos apoyos, pero es bueno tener esta oportunidad». Añadió además que “Si no logro finalmente el campeonato será una pequeña decepción, pero también un montón de buenos recuerdos».
Las órdenes de equipo:
Red Bull va a jugar sus bazas, que nadie lo dude. Por mucho que se empeñen en alabar el juego limpio y en criticar las órdenes de equipo de Ferrari en Alemania, de cara a la galería podrán jugar al juego ilusionista de hacer creer que no van a dar órdenes para que Vettel deje pasar a Webber si Alonso va tercero. Así se ha expresado el dueño de Red Bull, Dietrich Mateschitz: «Prefiero quedar segundo a ganar con órdenes de equipo». Pero en cuanto se dan la vuelta, la cosa cambia. El propio Vettel no oculta que dejará pasar a Webber si es necesario, y si no, vean lo dicho por el alemán: «Si se produce esta situación –lo que acabamos de señalar- no hace falta ser un genio para decidir qué hacer, hay que actuar en consecuencia». En la rueda de prensa de la FIA del jueves, Vettel se reafirma en lo dicho al señalar que «veremos cómo van las cosas, sabremos qué hacer». Christian Horner, el jefe de Red Bull, lo tiene bien claro: «La decisión depende de Vettel, ya que él también tiene sus opciones pero al final sabe que es un piloto del equipo y se debe a éste. Pero ambos están en la lucha y nadie tiene una bola de cristal para predecir qué pasará». Si Alonso va tercero y Webber segundo, a falta de 10 vueltas, ¿dejará pasar Vettel a su compañero?. Y si en esas se rompe luego el coche de Alonso, los dos pilotos de Red Bull podrían ser campeones, y si Vettel no hubiese dejado pasar a su compañero, sería el campeón. En este supuesto, ¿qué pasaría entonces?, ¿Webber dejaría pasar a su compañero?. En fin, todo un galimatías por decidir, y sobre todo, difícil papeleta la de Red Bull si se da el antedicho supuesto: que a falta de 15 o 10 vueltas, Vettel vaya primero, Webber segundo y Alonso tercero. Porque de acabar así, Alonso sería el campeón. Con el calor que va ha hacer, y con los propulsores al límite de su vida útil, la rotura se puede producir en cualquier momento. ¿Jugarán los Red Bull a la ruleta rusa?. ¿Perderán el mundial por no jugársela?. Sin duda, escenario muy complicado que viviremos con pasión.
Pero el que está como loco porque no gane Alonso es Niki Lauda, que le tiene una manía persecutoria impropia de un tricampeón del mundo. Está claro que como el español ya tiene más victorias que él, no querrá que le iguale en títulos. Si no, no se entiende que una y otra vez haga declaraciones en contra de Alonso. Se entiende que el equipo Red Bull sea austriaco –como él- pero hombre, ya han ganado el titulo de constructores y que sepamos, Vettel es alemán y Webber, australiano. En fin, el caso es que Lauda se ha despachado a gusto e incide en que haya órdenes de equipo para parar a Alonso. De no haber órdenes, no se ha cortado un pelo al decir que «Es una opción deportiva, pero al final el que se reirá será Alonso». “Si ahora no apuestan por Webber, es posible que al final se queden sin título». Añadió Lauda que «Sebastian (Vettel) es parte del equipo (Red Bull). Si él no puede hacer nada más, seguramente ayudará a (Mark) Webber. Los dos son colegas de escudería. ¿Por qué iba a dejar ‘tirado’ a Webber?. Sería algo que además engrandecería a Sebastian como corredor y como persona». Al menos ha sabido reconocer en público que actualmente Fernando Alonso es el mejor piloto de la parrilla.
Las opciones de Alonsopara ser Campeón del Mundo:
– Si es 1º o 2º en la carrera, Alonso gana su Tercer Título Mundial de Fórmula Uno, hagan lo que hagan el resto de rivales.
– Si es 3º o 4º: Alonso será campeón mientras no gane Webber, dando igual quién otro gane.
– Si es 5º, Alonso será campeón mientras que no ganen ni Webber ni Vettel.
– Si es 6º, Alonso será campeón si Webber no es ni 1º ni 2º y si Vettel no gana.
– Si es 7º u 8º, Alonso será campeón si Webber no sube al cajón (queda 4º o peor) y siempre que no gane Vettel (dando igual que sea 2º ó 3º el alemán).
– Si es 9º, la calculadora ya está que hecha humo. Alonso será campeón si Webber no queda entre los 4 primeros, y que Vettel sea 3º como mucho.
– Si es 10º, la calculadora está a punto de quemarse. Alonso será campeón si Webber es 6º o peor y que Vettel sea 3º como mucho.
A partir de aquí, cualquier otra posición de Alonso sería no puntuar, y podría ser campeón siempre y cuando Webber no quede entre los 5 primeros, que Vettel sea 3º o peor y que Hamilton no gane. Definitivamente, me he quedado sin calculadora.
La clave está en la fiabilidad:
En Ferrari saben que si el coche no desfallece, Alonso tampoco. Al respecto, Domenicali, Director de Ferrari, señaló al término de Brasil que “Habrá que esperar hasta el último metro de la carrera de Abu Dabi porque la fiabilidad es algo que preocupará a todos, no sólo en lo que afecta a los motores, sino también a todo lo demás. La carrera de Abu Dabi será muy larga». Para Abu Dhabi “tenemos que ser conscientes de que necesitamos ser rápidos, hacer una buena sesión de calificación y luego hacerlo lo mejor que podamos en la carrera». Para afrontar la última carrera del año, «tenemos que estar centrados en nosotros mismos y no obsesionarnos con cálculos complicados». Añadió Domenicali que “Necesitamos hacer nuestra mejor carrera, nuestra mejor sesión de clasificación. El que gane se merecerá el campeonato». A priori, los dos Red Bull usarán un propulsor con sólo una carrera de uso, cada uno. En cambio, el F10 de Alonso usará el propulsor de Monza y Brasil. Los 45 grados de la pista pueden causar estragos.
Los antecedentes: la historia juega en contra de Alonso.
Por primera vez en la historia de los 61 años de Fórmula Uno, cuatro mosqueteros afrontan la última carrera con posibilidades de alzarse con el título. Alonso, llega líder con 246 puntos, seguido de Webber con 238, Vettel con 231 y Hamilton con 222. Si analizamos los datos, en 25 ocasiones el título se decidió en la última carrera, y en esos casos, el que llegaba líder ganó el campeonato en 16 de las 25 ocasiones. Si dejamos fuera a Hamilton (que tendrá que emular al actor de Misión Imposible si quiere llevarse el Mundial), no sería la primera vez que tres pilotos se la juegan. Así ocurrió en 9 ocasiones, y el que llegaba líder se llevó el gato al agua en 3 de las 9 carreras, así que esta estadística no favorece precisamente a Alonso. El caso más sonado fue el de Alain Prost: en 1981 y 1983, llegó líder junto a dos pilotos, y perdió en el Mundial en ambos casos. Tuvo una tercera oportunidad en 1986, pero en esta ocasión llegaba 2º en los puntos, y ganó el Mundial.
Conociendo el circuito de Yas Marina:
Abu Dhabi acoge, por segunda vez, una carrera de Fórmula Uno, y por segunda vez cierra el Campeonato, pero a diferencia del año pasado, esta vez el Mundial se juega, se decide aquí, en el Circuito de Yas Marina. Un circuito diseñado –como tantos otros modernos- por Heman Tilke. Con una distancia de 5,554 km es uno de los más largos del mundial y puede presumir de tener la recta más larga de todos los circuitos en los que se corre el Mundial. Sólo la super recta de Corea se le acerca. La recta de Yas Marina mide 1,2 km. Otra de las características que lo hacen único es que la salida del pit-lane, ya sin límite de velocidad, se hace por un estrecho túnel que pasa por debajo del circuito y que atraviesa la pista para salir pasada la primera curva. Un mínimo error y te quedas atravesado, atascado contra sus muros. Por si esto fuera poco, otra característica de la carrera que se corre en el Circuito de Yas Marina es que se empieza de día y se acaba de noche, cuando el sol se pone y cuando el cielo se torna en un azul marino oscuro, casi negro, a la par que salen las estrellas. Un espectáculo único, prodigioso, propiciado por las necesidades de las audiencias televisivas, y logrado gracias a un potente y formidable sistema de iluminación. El pasado año el mundo alucinó con esta carrera.
El circuito toma el nombre de la Isla de Yas, y está en un enclave impresionante de lujo y poder árabe conseguido a fuerza de petrodólares, y a fuerza de ganar tierra al mar. Un sueño faraónico de 160 hectáreas dentro de las 2.550 de la Isla Yas. El sueño de los árabes y de Eclestone de traer aquí una carrera de Fórmula Uno se hizo realidad el año pasado. Abu Dhabi tiene el honor de representar a los 7 Emiratos que componen la Nación de Emiratos Árabes Unidos. Yas Marian es un fastuoso circuito, donde el lujo es el protagonista en cada centímetro de su perímetro. Todo lo que rodea este circuito es espectacular: gradas lujosas para 50.000 almas, hotel de cinco estrellas con 500 habitaciones gran lujo sobre el mismo circuito, puertos deportivos donde la grandeza de los yates compite en una competición imposible de super lujo, y para mayor gloria, este circuito posee el parque de atracciones bajo techo más grande del mundo: el Ferrari World, recientemente inaugurado. Este parque posee la mayor colección de coches y monoplazas fuera de Maranello; dedicado en exclusiva a la marca del Cavallino Rampante abarca casi 80.000 hectáreas; se ha construido la montaña rusa más rápida sobre la faz de la Tierra, donde se alcanzan los 240 km/h y donde uno puede experimentar 4,5 de fuerza G, lo que habitualmente sufren los pilotos en las curvas rápidas como la 8 de Turquía, por poner un ejemplo. Por si esto fuera poco, en el techo del parque se ha dibujado el más grande logotipo Ferrari jamás construido.
Aunque ya no es una novedad, el circuito gira en sentido contrario a las agujas del reloj. La carrera se disputa a 55 vueltas, corriéndose un total de 305 km. Aunque tiene dos grandes rectas, también tiene muchas curvas, un total de 20, de las que 9 son a derechas y 11 a izquierdas. Se requiere una carga aerodinámica media / alta; el desgaste de frenos es medio-alto y el de neumáticos es medio.
Con una sola carrera disputada los datos históricos son fáciles: el único ganador aquí es Sebastian Vettel. La vuelta rápida fue suya con 1:40:279. La única pole hasta ahora fue para Lewis Hamilton (McLaren) con 1:40:948, y el primer y único podio hasta la fecha, lo completaron Webber y Button.
Profundizando un poco más en el circuito de Yas Marina, posee pocas escapatorias, y en su conjunto su trazado tiene una pista algo estrecha. Hay dos puntos clave de adelantamiento, las curvas 8 y 11, con frenadas bruscas tras recorrer sendas rectas en las que el monoplaza se pone al máximo con la actual aerodinámica y limitación de 18.000 vueltas: los 320 km/h. La velocidad media alcanzada el año pasado fue de 195 km/h, lo que habla por sí solo de la rapidez con que se corre, a pesar de las lentas curvas que hay.
Alonso ya ha pateado en bici el circuito nada más llegar de su largo viaje desde Brasil Para el asturiano, “Yas Marina es un circuito exigente con los pilotos, ya que hay más de veinte curvas en la vuelta y algunas son muy complicadas. Las curvas 11, 12 y 13 son interesantes. Recuerdo que cuando vimos por primera vez el mapa del circuito me recordó a la chicane de la curva diez de Singapur, que es muy difícil. Las curvas 8 y 11 serán zonas de frenada a fondo y no hay duda de que habrá oportunidad de adelantar allí».
Massa afronta su primera carrera aquí, pues el año pasado –aún convaleciente por su accidente- no pudo correr. Al respecto a manifestado que “He trabajado en el simulador y me he entrenado con un videojuego en mi casa de Brasil: tengo bastante información aunque siempre existe una diferencia entre lo virtual y lo real».
Desde esta Sección no podemos por menos que desear a Fernando Alonso, ¡suerte, valor y al toro!.
¡Un saludo a todos, amig@s!.