El coche eléctrico no acaba de arrancar

15 enero, 2014
GONZALO NAVARRO

2013 ha terminado como un año más de estancamiento del coche eléctrico, que sigue sin arrancar, con unas ventas mínimas y meramente testimoniales a cargo unas pocas flotas urbanas. Los particulares no acaban de verlo claro, máxime con el continuo incremento de la factura de la luz y sobre todo con la imprecisión del marco legal de las recargas: se sigue a la espera de la ITC BT 52, una instrucción técnica del Ministerio de Industria (anunciada para el primer trimestre de 2014, tras tres años de continuos aplazamientos) para que se regule la instalación de los puntos de recarga en los aparcamientos y plazas de garaje privados derivados del contador del usuario, para la que aun no hay una norma común.
La alimentación directa desde el domicilio ha sido eliminada en el último borrador de la ITC BT-52 (pese a ser lo más lógico) lo que obligará a nuevos contratos individuales, con un contador secundario cuando no se pueda llevar el cableado desde el cuarto de contadores hasta la plaza de garaje. Las empresas eléctricas tampoco se ponen de acuerdo en el marco regulador, ya que todas pretenden que se deslinde el consumo eléctrico de las recargas del doméstico (algo que también quiere Industria para cuando en el futuro se dediquen a gravar fiscalmente las mismas como hacen con el carburante), y por si fuera poco no hay una toma estándar de recarga reconocida a nivel europeo (de momento hay tres, una en el sur de Europa, otra en el norte y otra en Alemania, coexistiendo todas). En resumen, un desastre organizativo que seguirá frenando la venta de coches eléctricos incluso para uso urbano.