De qué forma afecta el calor a una frenada efectiva

25 julio, 2022
JAVIER GETE

Un correcto mantenimiento evita problemas en la frenada con altas temperaturas

Ante los viajes de verano y las diversas olas de operación salida y retorno, es realmente importante realizar siempre un mantenimiento adecuado del vehículo antes de emprender desplazamientos, sobre todo si estos son de largo recorrido. El sobreesfuerzo al que someteremos a nuestro vehículo combinado con las altas temperaturas que le afectarán, hace imprescindible que dispongamos de un buen estado del sistema de frenado, más aún si estamos viviendo fuertes olas de calor como es el caso en España últimamente. Es por ello que necesitamos tener claro cuáles son los motivos que afectan al sistema de frenado en verano:

  • Las altas temperaturas por encima de los 30º Centígrados afecta directamente a la refrigeración de los discos de freno y de las pastillas, cosa que también ocurre con el líquido de frenos, aunque el mismo acepta algunos grados más.
  • En situaciones límites los discos de freno pueden sufrir incluso deformaciones, de la misma manera que el líquido de frenos puede llegar a hervir, además de los sobrecalentamientos del sistema de frenos en los rozamientos con contra los discos, lo que se traduce en una frenada mucho menos efectiva e incluso en una pérdida total de los frenos.
  • Los síntomas más claros para detectar que el calor está afectando a nuestros frenos son ruidos de frenada, vibraciones excesivas al pisar el pedal, hundimiento paulatino del pedal del freno o mayor dureza del mismo, así como una pérdida creciente de la capacidad de frenada que se venga experimentando.

Por supuesto, la eficiencia de la frenada también se ve influida muy directamente por una correcta elección del sistema de frenos a montar en el coche, además de un correcto mantenimiento del sistema para asegurar frenadas de máxima seguridad.

Está ya demostrado que con temperaturas superiores a los 30ºcentígrados la capacidad de refrigeración de las pastillas y los discos de freno se ve mermada de manera proporcional, lo que también puede afectar al líquido de frenos que, aunque es capaz de mantenerse sin problemas con algunos grados más, puede llegar a hervir en algún caso y perder toda su efectividad de gestión del sistema.

Es evidente que la evacuación del calor en verano es mucho más complicada, por lo que al mantener temperaturas elevadas casi de continuo, los discos de freno pueden sufrir deformaciones, lo que conjuntamente con un mal mantenimiento del líquido de frenos podría llevarnos a perder el 100% de la capacidad de frenada del vehículo.

Por otro lado el fuerte rozamiento contra los discos de freno con estas altas temperaturas puede producir además sobrecalentamientos excesivos que generan una frenada mucho menos efectiva.

Por supuesto un correcto mantenimiento del sistema de frenos es vital en estos momentos para asegurar el bienestar y la seguridad del vehículo y de sus ocupantes en momentos de viajes.

Si al conducir bajo estas importantes presiones de calor se observan ruidos o vibraciones al presionar el freno, hundimientos del pedal o una dureza excesiva del mismo, así como pérdida paulatina de la capacidad de frenada, es imprescindible realizar una profunda revisión del sistema de frenos de forma inmediata, ya que podemos estar ante un episodio de potencial pérdida total de frenada, con las evidentes consecuencias.

Se aconseja siempre un buen mantenimiento del estado de los componentes que determinan el correcto control del vehículo. En todo caso, son de especial atención los llamados “componentes del triángulo de seguridad”: neumáticos, amortiguadores y frenos.

Se han realizado estudios muy profundos en los que se desvela que en vehículos de más de 10 años, al llegar al taller se detectan desgastes excesivos del sistema de frenado en un 76% de los casos, mientras que este factor es del 45% en vehículos de 6 a 10 años de antigüedad.

Consecuentemente, el riesgo para la seguridad durante la conducción se manifiesta como muy elevado en este tipo de vehículos afectados por dichos desgastes.

En el caso de vehículos de 1 a 5 años, este porcentaje baja hasta un 24% de los mismos con desgastes importantes del sistema de frenada, considerando que dichos vehículos además se ven afectados por la “falsa seguridad” de los conductores de creer que, al ser más nuevos, no tendrán este tipo de problemas.

En definitiva y como consejo desde Motor Mundial, además del correcto mantenimiento ya explicado anteriormente, es también fundamental contar siempre con componentes de alta calidad en nuestros sistemas de frenos que permitan aportarnos la seguridad y tranquilidad de que estos problemas no nos afecten en nuestros viajes estivales.