Citroën C5 X 2021

13 abril, 2021
GERARDO ROMERO-REQUEJO M.
La evolución del buque insignia… sin diésel

Con la revelación del nuevo Citroën C5 X, la marca francesa recupera el segmento de la berlina de representación bajo un nuevo concepto evolucionado tipo «crossover«, fusionando las ventajas de una confortable berlina con el aspecto sobreelevado de un SUV y la capacidad de un Station Wagon.

La historia de Citroën pasa por una constante reinvención, con modelos que revolucionaron el mercado dando un punto de vista diferente al automóvil y sobre todo a sus conductores. Con este nuevo Citroën C5 X, la marca recupera su berlina grande C5 abandonada hace 2 años, pero la ofrece ahora en un nuevo formato a través de una nueva propuesta de berlina de alto “standing”, a la que califica de “touring experience”, o lo que es lo mismo, da una forma física a la experiencia de viajar en un turismo, con el más alto confort. Aunque en Europa existe una mayor presión que inclina la balanza hacia los SUV en el segmento D, este nuevo Citroën C5 X evoluciona hacia un nuevo concepto elegante de tipo «crossover», una berlina moderna que pretende solucionar las necesidades de todos aquellos que buscan un poco de cada tipo de vehículo.

Estética sin sorpresas

De aspecto crossover, su silueta es ciertamente continuista con la del nuevo Citroën C4, recogiendo el ADN actual de la marca, ligeramente sobreelevado a través de amortiguadores de mayor recorrido y con ruedas dimensionadas de 19″, añadiendo también pasos de rueda musculados y reforzados. Mezcla de berlina, SUV y Break (familiar), según la marca su diseño bebe conceptualmente de los CX, XM y el CXperience Concept), con líneas fluidas que aportan elegancia y dinamismo. Construido a partir de la plataforma EMP2 del grupo con 2,78 m de distancia entre ejes, mide 4,80 m de largo por 1,86 m de ancho y 1,48 m de alto, siendo capaz de ofrecer un gran volumen interior, lo que la marca traduce en una fusión del confort y la habitabilidad.

Dotado de un largo capó esculpido, el voladizo delantero más corto que el trasero y su frontal incluye el doble “chevron” cromado prolongado que realza la anchura de este nuevo modelo y conforma la parrilla. Los grupos ópticos quedan agrupados en los extremos del paragolpes, delimitados por dos tiras LED de luz diurna que conforman mediante una punta de flecha una firma lumínica característica (estrenada en el nuevo C4), apuntando al emblema central de la marca. La zaga repite el mismo diseño en «V» tumbada en los pilotos, prolongado hacia el portón del maletero, que posee apertura tipo manos libres pasando el pie bajo el paragolpes.

La menor superficie acristalada respecto a la carrocería se suple con un techo panorámico practicable y grande ventanillas custodia, con posibilidad de ser laminados para aislar a sus ocupantes del ruido exterior, complementado con una suave luz ambiental en su interior. A pesar de incorporar una caída pronunciada del pilar C, con una luna trasera muy tendida y deportiva gracias a sus alerones superior e inferior, cuenta sin embargo con una buena capacidad en su zona de carga, homologando un maletero de 545 l (1.640 l abatiendo los respaldos traseros y creando una superficie de carga plana) con boca de carga ancha y relativamente baja.

Un salón por interior

La cabina, más elevada debido a la inclusión de baterías en el suelo, ofrece una posición de conducción sobreelevada. Al interior del C5 X reciben dos butacones delanteros con la firma de Advanced Confort, muy acolchados y con costuras a la vista, dotados de masaje y calefacción, persiguiendo el bienestar máximo de sus ocupantes. Las plazas traseras benefician a sus pasajeros de nada menos que 23,8 cm de espacio para sus piernas, lo que le convierte en uno de los líderes de su segmento en cuanto a habitabilidad trasera, además de contar con una generosa altura libre al techo.

En cuanto a su salpicadero, es de corte minimalista, y está presidida por una pantalla táctil central flotante de 12″ HD sin marco, dotada de un nuevo sistema de infoentretenimiento, con funcionalidades como las de un smartphone o tablet, personalizable y con reconocimiento de voz del asistente personal, que incluso tiene la capacidad de recibir actualizaciones inalámbricas. Además, el habitáculo posee una gran cantidad de huecos portaobjetos, integra 4 salidas USB de tipo C y un cargador inalámbrico de móviles.

Pero donde el Citroën C5 X debe dar el do de pecho es en su nueva suspensión Citroën Advance Confort, dotada esta vez de suspensión activa con tres modos seleccionables. La marca promete que el confort obtenido en combinación con los asientos Advanced Confort se parecerá al de una «alfombra voladora», contando con Amortiguadores Progresivos Hidráulicos que garantizarán un mayor placer para viajar un alto compromiso en curvas.

Motorizaciones sin diésel

En plena era de la electrificación del automóvil, este nuevo Citroën C5 X ofrecerá inicialmente versiones gasolina e híbrida enchufable, esta última dotada de 225 CV y posibilidad de circular en modo cero emisiones (hasta 135 km/h) durante 50 km. Más adelante ofrecerán una versión eléctrica con diferentes sistemas de potencia y autonomía.

En materia de ayudas a la conducción, contará con el control de crucero adaptativo ACC con función Stop&Go y ayuda en mantenimiento del carril (nivel 2 de conducción autónoma), además de los consabidos control de ángulo muerto de larga distancia y el avisador de trafico cruzado trasero. Como complemento podrá incorporar la cámara de 360º y el Extended Head up Display, con realidad aumentada proyectada en el parabrisas (solo lo ve el conductor).

El nuevo Citroën C5 X se fabricará en la planta que tiene el grupo Stellantis-Dongfeng en Chengdu (China), por su mayor demanda local, además de coincidir con la fabricación del 508 L y DS 9. La apertura de pedidos en Europa comenzará a partir de octubre, para llegar a los concesionarios a finales de año o principios de 2022.

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