Por fuera los nuevos Serie 6 cambian poco; rejilla de varillas más gruesas, leve ampliación de la toma inferior de aire, alerón posterior más prominente, con la zona inferior más cóncava… Pero hay que fijarse para apreciar los cambios. Luego, los faros bi-xenon de serie llevan alumbrado de cruce diurno (por anillos luminosos) y los grupos ópticos traseros, por diodos.

Por dentro hay diversas mejoras de acabado, y el botón de control del i-Drive va ahora forrado en piel, con 8 funciones de libre programación. Las suspensiones aumentan los elementos de aluminio a fin de compensar el aumento de peso, que se mantiene entre un mínimo de 1.600 kg (630i) y un máximo de 1.725 (635D). Y los motores añaden a los V8 y 6 en línea de 4,8 y 3 litros de cilindrada, el 6 cilindros turbodiesel 3.0 con dos turbos de distinto tamaño (uno pequeño de baja inercia y otro mayor) soplando en serie, que con sus 286 CV y más de 59 mkg se permite el lujo de mojar la oreja a su hermano con motor de gasolina e igual número de pistones, el 630i (ambos tienen autolimitada a 250 km/h su velocidad máxima, con una aceleración de 0 a 100 km/h de 6,3 y 6,6 segundos (según sea el coupé ó el cabrio) el 635d, frente 6,2 y 6,7 en el 630i.

Este último, el 630i, mantiene la originalidad de su inyección directa de gasolina que aumenta el tiempo de uso de la fase de mezcla pobre, lo que ha permitido rebajar su consumo (sobre los 8 litros de gasolina en el promedio combinado UE). Pero da menos potencia (272 CV) y sobre todo menos par (32,6 mkg), lo que le sitúa dinámicamente en inferioridad de condiciones. Por encima de ambos se sitúa el poderoso V8 4.8 de inyección electrónica convencional (indirecta secuencial) pero con distribución variable (Doble Vanos y Valvetronic) en válvulas y árbol de levas, así como admisión variable. Este motor, con sus 367 CV es con diferencia el más potente de los tres, pero su par máximo (50 mkg) sigue siendo inferior a los 59,1 mkg del 635d. El cambio puede ser manual o automático, de 6 relaciones con levas al volante.
Dotados forzosamente de neumáticos “run flat” (no hay rueda de repuesto) de 17 y 18 pulgadas de diámetro (el primero en los 630i y 635d, el segundo en el 650i), estos renovados Serie 6 montan (o pueden montar, según versión) la dirección activa de desmultiplicación variable, la suspensión Dynamic Drive con barras estabilizadoras activas (de conexión variable), un DSC (ESP) de última generación con numerosas funciones adicionales, el sistema de aviso permanente de desgaste de pastillas de freno, etc. Y como novedad, el sensor de aviso de cambio involuntario de carril.