Externamente el frontal gana en dinamismo con el nuevo diseño de la parrilla del radiador en negro brillante, que contrasta con las barras verticales cromadas y la parte inferior del parachoques en negro o gris (según el color de la carrocería), bajo el que resalta, en su parte central, el nuevo protector de bajos integrado y con llamativas nervaduras. Hay nueva variante de faros xenon plus y una nueva versión del sistema adaptative light, que, a las luces convencionales, une otras especiales para autopista además de integrar luz de giro y de curva. Y los intermitentes situados en línea recta sobre el borde superior de las entradas de aire, también son de diodos.

En el lateral son igualmente de nuevo diseño las molduras protectoras de las puertas y la llantas de aleación que según versiones pueden ir de 18 a 21 pulgadas. Y en la parte posterior el portón también es de nuevo diseño y está fabricado en aluminio, lo mismo que el capó y los guardabarros con el fin de reducir peso.
Por dentro son de nuevo diseño el cuadro de instrumentos con finos marcos cromados circundando los grandes relojes, así como otros mandos, y los revestimientos de puertas, y hay nuevos colores y materiales para los tapizados.

En cuanto a motores, a los ya conocidos todos de inyección directa, tanto diesel como gasolina, se une ahora una nueva versión del 3.0 TDI denominada clean diesel, disponible sólo como opción, que rebaja considerablemente su consumo a sólo 8,9 litros cumpliendo ya la norma anticontaminación Euro 6, que no entrará en vigor en Europa hasta 2014. Esto se consigue gracias a un sistema «common rail» perfeccionado (presión de 2.000 bares), nuevos sensores en la cámara de combustión, un sistema de recirculación de los gases de escape de alto rendimiento y un nuevo catalizador de óxidos de nitrógeno basado en la adición de urea para formar amoniaco que reduzca los Nox en nitrógeno y agua.

Por su parte el 4.2 TDI también reduce su consumo, pasando de 11,1 litros a 9,9 a los 100 km, el 3.6 FSI de 6 cilindros lo rebaja de 12,9 a 12,1 litros y el 4.2 FSI de 8 cilindros en V de 13,8 a 12,7 litros.
Y Audi aplica además una nueva tecnología, a base del sistema de recuperación, que en las fases de frenado y de marcha transforma la energía mecánica por inercia en eléctrica y la almacena provisionalmente en la bateria, con lo que se reducen la emisiones de CO2 hasta en 5 gr/km.
Y como colofón mejora notablemente los equipamientos tanto de serie como opcionales entre los que no falta desde discos de freno de cerámica reforzada para los modelos de 8 cilindros, el paquete exterior S line, la última generación Audi de los sistemas «infotainment» o un interior nuevo y una zaga reforzada para el SUV diesel más potente del mundo, el Q7 V12 TDI.